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Diosa Devi

 

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1. Señor Shiva

Diosa Devi

  • Consorte (1): Señor Shiva

   Otros nombres para Devi eran Bhavani, Diosa Durga, Jaganmata, Jaganmaya, Kalika, Rudrani, Sakti y Shakti.

  Descripción:

Es la Madre del Universo: Jaganmaya o Jaganmata.

Encarnó en varias oportunidades, primero como Sati, hija de Daksha; luego como Parvati, hija de Himachala y Mena.
Durante estas encarnaciones, se manifiesta en su forma amable o pacífica como Bhavani: "esposa de Bhava (Shiva)"

Se manifiesta en su forma temible como Durga; o Kalika.
Se manifiesta en su forma de Energía Cósmica femenina como Sakti o Shakti.

Es también conocida como:
Rudrani: "esposa de Rudra (Shiva)"

  Observaciones y comentarios:

  • Devi es también un término genérico que se utiliza para referirse a la esposa de cualquier ser divino o a la esposa de mayor jerarquía de un rey.
    A su vez, Devi es el femenino de Deva
  • Tulsidas dice:
    [...] Adoro al gran señor Shiva y a su compañera la Diosa Bhavani, mis maestros y padres, amigos del desamparado y siempre dedicados a la caridad, siervos, maestros y amigos del señor de Sita y protectores de Tulsidas en todas las situaciones. [...]

    [...] Ahora voy a relatar con algún detalle la semilla de la historia -cómo la Diosa Bhavani preguntó al Señor Sankara y cómo éste respondió a sus preguntas- alrededor de la cual se ha tejido una extraña serie de relatos. [...]

    [...] Tras enumerar las virtudes de este agua maravillosa lo mejor que su capacidad intelectual se lo permite, y recordando a la Diosa Bhavani y al Señor Sankara, el poeta narra esta hermosa historia. [...]
    El Sabio Yajñavalkya dice al Sabio Bharadwaja:
    [...] La historia de Rama es como los rayos de luna que bebe el pájaro chakora, y están representados por los santos.
    Una duda parecida fue expresada por un gran ser, Bhavani, y el gran dios Shiva se lo explicó detalladamente. [...]

    [...] Aunque Bhavani no abría los labios, el Señor Hara, que lo controla todo interiormente, llegó a saberlo y le dijo:
    "Estate tranquila, Sati, tu naturaleza es fuerte; nunca deberías tener esa duda en tu mente.
    Él es el mismo Rama, el Héroe de la raza Raghu, mi amado Dios, cuya historia cantó el santo Agastya que nació de un jarro.
    La fe en Él es de lo que yo hablé a Agastya; Él es a quien todos los sabios siempre esperan.
    [...]
    El Señor Shiva dice a Sati:
    [...] "Tu idea es buena y a mí también me gustaría ir.
    Pero el problema es que tu padre no nos ha invitado.
    Daksha ha invitado a todas sus otras hijas pero, por el rencor que nos tiene, a ti te ha ignorado.
    Una vez criticó nuestro comportamiento ante Brahma; por eso ahora sigue insultándonos.
    Si vas allí sin que te inviten, Bhavani, todo decoro, afecto y honor desaparecerá de ti.
    Sin duda es cierto que uno debería visitar a su amigo, maestro o padre sin esperar una invitación formal; sin embargo, no conseguirás nada bueno yendo donde hay rencor contra ti".
    [...]
    El Sabio Yajñavalkya dice al Sabio Bharadwaja:
    [...] Cuando Bhavani llegó a la casa de Su padre, nadie la recibió por temor a disgustar a Daksha.
    Su madre fue la única persona que la acogió cariñosamente.
    Sus hermanas la recibieron con grandes sonrisas, pero Daksha no quiso preguntar ni siquiera por Su salud; el mero hecho de verla encendía su ira. [...]
    En referencia a Parvati, el Sabio Narada dice a Himavan:
    [...] "Tu hija es una mina de virtudes -es hermosa, amable e inteligente por naturaleza-.
    Será llamada Uma, Ambika y Bhavani. Adornada con todas las buenas cualidades, la muchacha ganará el amor irreprochable de su esposo.
    Permanecerá unida a su señor por siempre y traerá gloria a sus padres. Merecerá el respeto de todo el universo; aquel que espere en ella lo obtendrá todo.
    Sólo con pensar en su nombre, las mujeres de este mundo podrán permanecer fieles a su señor, lo cual es difícil y resulta afilado como el filo de una espada.
    Tu hija, oh Himalaya, ha sido dotada de signos favorables. [...]
    [...] La Madre del universo, la omnisciente Bhavani, habló entonces estas dulces palabras que alegraron el corazón de su madre.
    "Escucha, madre: voy a contarte una visión que tuve. Un brahmán bello y de hermosa figura me dio el siguiente consejo:
    'Reconociendo la verdad de las palabras de Narada ve y practica la austeridad, oh doncella de la montaña; la idea es también del agrado de tus padres.
    La austeridad conduce a la alegría y pone fin a la tristeza y los males. Por la virtud de la penitencia Dios creó el universo.
    Gracias a la penitencia Vishnu protege el mundo entero. Gracias a la penitencia Sambhu se encarga de destruirlo.
    También gracias a la penitencie Sesa lleva el peso de la Tierra sobre su cabeza.
    En realidad, la creación entera se sostiene con la penitencia, Bhavani. Ten esto presente y practica la austeridad.'


    Al oír esto, la madre quedó maravillada. Llamó a Himalaya y le comunicó la visión. [...]
    El Señor Brahma dice a Uma:
    [...] "Escucha, hija del rey de la montaña; tu deseo se ha cumplido. Abandona todas tus penitencias; el que mató a Tripura será pronto tuyo.
    Ha habido muchos sabios, controlados e iluminados, pero ninguno de ellos realizó tales penitencias, Bhavani.
    Ahora disfruta de estas palabras supremas del cielo y sabe que son verdaderas y sagradas para siempre.
    Cuando tu padre venga por ti, no te resistas y vuelve a casa en seguida.
    Y cuando veas a los siete sabios, confía en la veracidad de este oráculo."
    [...]
    Los siete Sabios dicen a Uma:
    [...] "Acepta nuestro consejo. Hemos pensado en un compañero excelente para ti, excepcionalmente hermoso, piadoso, agradable y bondadoso, cuya gloria y hazañas cantan los Vedas.
    Él está libre de toda mancha, es una mina de todas las virtudes y señor de Lakshmi y tiene su morada en Vaikuntha.
    Haremos que te puedas unir a él."

    Al oír esto, Bhavani rio y dijo:
    "Os habéis dado cuenta de que mi cuerpo está hecho de roca. Preferiría morir antes que abandonar mi propósito.
    El oro es un producto de la roca que no pierde sus cualidades a pesar de ser echado al fuego.
    Yo no puedo olvidarme de las palabras de Narada; a mí no me importa que mi casa esté llena o vacía.
    El que no tiene fe en las palabras de su maestro no puede alcanzar la felicidad ni el éxito ni siquiera en sueños.
    Puede que el gran dios Shiva esté lleno de faltas y Vishnu sea fuente de virtudes. Sin embargo, tú sólo deseas al que alegra tu corazón."
    [...]

    [...] "Me postro a vuestros pies: -continuó Parvati, la Madre del universo- Por favor, volved a vuestra casa, Ya es tarde."
    Al ver la devoción de Parvati, los grandes sabios exclamaron:
    "Gloria a Ti, oh Bhavani, Madre del universo.
    "Tú eres Maya, mientras que Shiva es Dios mismo. Vosotros sois los padres del universo entero."

    Postrando su cabeza a los pies de Parvati, se marcharon.
    Por sus cuerpos corría un estremecimiento de emoción que les invadía una y otra vez. [...]
    [...] Creyendo que el momento era oportuno, los siete sabios hicieron su aparición, e inmediatamente Brama les envió a la casa de Himavan.
    En primer lugar fueron a ver a Bhavani y se dirigieron a ella con estas palabras a un tiempo dulces y engañosas:
    "Por fiarte de los consejos de Narada, no prestaste atención a nuestras reconvenciones.
    Tu promesa ha sido destruida, pues el gran Señor Shiva ha quemado al dios del amor".

    Al oír esto, Bhavani sonrió y dijo:
    "Oh grandes e iluminados sabios; habéis hablado bien.
    Según vosotros, ahora Sambhu ha quemado al dios del amor, pero hasta ahora sufría por causa del amor.
    Sin embargo, yo sé que Shiva está eternamente en contacto con el Infinito, no ha sido creado, es irreprochable, libre de toda pasión y alegría humana.
    Sabiendo que es así, si yo le he servido con amor en pensamiento, palabra y obra, escuchadme, grandes sabios: el Señor misericordioso hará que se cumpla mi promesa.
    Vuestra afirmación de que Hara ha quemado al dios del amor da muestras de una lamentable falta de pensamiento en vosotros.
    El fuego, amigos, posee la propiedad inherente de que la escarcha no se le puede acercar, y si lo hace perece irremediablemente.
    Igualmente ocurre con el dios del amor y el gran Señor Shiva".


    Al escuchar a Bhavani y ver su devoción y su fe, los sabios se alegraron. Inclinaron su cabeza ante ella y fueron a Himavan. [...]
    [...] Al ver a Su madre tan apenada, Bhavani le habló con dulzura y prudencia diciéndole:
    "Lo que la Providencia ha dispuesto no se puede alterar. Comprende esto y no estés preocupada, madre.
    Si mi destino es tener un esposo loco, ¿para qué vamos a culpar a alguien? ¿Puedes cambiar acaso las leyes de la Providencia?
    Así pues, no te lamentes innecesariamente.
    No te reproches nada; cesa de quejarte: éste no es momento de lamentos.
    Dondequiera que yo vaya, debo recoger toda la alegría y la tristeza que me ha sido asignada."
    [...]
    El sabio Narada dice a Mena:
    [...] "Mena, escucha mis palabras de verdad: tu hija no es otra sino Bhavani, Madre del universo.
    Ella es la divina energía, imperecedera y no creada, que no tiene principio.
    Ella es la mitad inseparable de Sambhu.
    Ella crea, sostiene y destruye del universo y toma el aspecto de una forma material según Su deseo.
    [...]
    [...] Todos los dioses quedaron extasiados ante Su belleza. ¿Qué poeta sería capaz de describir tanta armonía?
    Reconociendo en Ella a la Madre del universo y Esposa de Shiva, las divinidades se postraron mentalmente ante Ella.

    La perfección de la belleza de Bhavani no podía ser debidamente alabada ni por millones de voces.
    Si hasta los Vedas, Sesa y Sarada se sobrecogieron de admiración ¿qué puede hacer el torpe Tulsidas?

    La Madre Bhavani, fuente de belleza, caminó hasta el centro del pabellón donde estaba Shiva.
    Por su timidez no podía mirar a los pies de loto de Su Señor, aunque Su corazón permanecía fijo en ellos como una abeja.
    Siguiendo la instrucción de los sabios, Sambhu y Bhavani ofrecieron honores divinos al Señor Ganapati.
    Que nadie se admire de esto, pues los dioses han existido desde siempre. [...]
    [...] Despidiéndose de todas las doncellas, Bhavani corrió y se echó a los brazos de su madre una vez más.
    Tras despedirse de Su madre, Bhavani partió; todos la bendijeron. A veces se volvía para mirar a Su madre.
    Así Sus compañeras la condujeron hasta Shiva. [...]
    El Sabio Yajñavalkya dice al Sabio Bharadwaja:
    [...] En cuanto Sambhu llegó al Monte Kailasa todos los dioses regresaron a sus respectivas moradas.
    Sambhu y Bhavani son los padres del universo; por eso me abstengo de hablar de sus relaciones amorosas. [...]

    [...] Viendo que era una buena ocasión, la Madre Bhavani visitó a Sambhu. [...]
    El Señor Shiva dice a Uma:
    [...] Pero hubo una cosa, Bhavani, que no me gustó, aunque la dijiste sabiendo que era un engaño:
    ¡sugeriste que el Rama del que hablan los Vedas y que los sabios contemplan es otro ser!
    [...]

    [...] Rama es ese Espíritu supremo, Bhavani; tu afirmación de que Él está sujeto a la ilusión es totalmente injustificada.[...]

    [...] "Cantando Su gloria, los devotos cruzan el océano de la existencia mundana; el compasivo Señor se encarna por el bien de Sus devotos.
    Los motivos del nacimiento de Sri Rama son muchos, a cuál más maravilloso.
    Voy a contar con detalle una o dos de sus encarnaciones; escucha con atención, oh sabia Bhavani.
    [...]

    [...] Te he contado este episodio, oh Bhavani, para mostrar que hasta los sabios iluminados son engañados por la Maya de Sri Hari.
    El Señor es cariñoso y amistoso con el que suplica; está siempre dispuesto a servir y a librar al devoto de todos los sufrimientos.
    [...]

    [...] El número de personas malvadas, ladrones y jugadores, y de aquellos que codiciaban las riquezas y las mujeres de los demás, aumentó considerablemente.
    La gente no veneraba a sus padres y dioses, y exigían ser servidos por las almas piadosas.
    Los que actúan de esta forma, Bhavani, son conocidos como demonios.
    [...]

    [...] El dichoso Señor, que está por encima de la ilusión y trasciende todo Conocimiento, lenguaje y percepción sensual, jugaba como un niño inocente, entregándose al amor supremo de la pareja real.

    Así pues, Sri Rama, el padre y la madre del universo, deleitaba a la gente de Ayodhya.

    Bhavani, esto demuestra cómo aquellos que tienen devoción a los pies del Señor de los Raghus son recompensados por Él.
    Por otro lado, nadie que rechace al Señor de los Raghus puede liberarse de la atadura de la existencia mundana, por mucho que se esfuerce.
    [...]
    [...] Luego Sita se dirigió al templo de Bhavani y, adorando sus pies, Le suplicó con las manos unidas:
    "Gloria, toda gloria a Ti, oh Hija del rey de la montaña!
    Gloria a Ti, que contemplas el rostro del gran Señor Shiva como el pájaro Chakora mira a la Luna.
    Gloria a Ti, Madre del cabeza de elefante Ganesha y del de seis caras Kartikeya y madre del universo, de miembros brillantes como el relámpago.
    Tú no tienes principio, medio, ni fin; Tu gloria infinita es un misterio incluso para los Vedas.
    Tú eres responsable del nacimiento, el mantenimiento y la destrucción del universo;
    Tú hechizas al mundo entero y llevas a cabo Tus acciones independientemente de los demás.
    De todas las buenas mujeres que adoran a sus esposos como a un dios, Madre, Tú ocupas el primer lugar.
    Tu inmensurable grandeza es más de lo que podrían contar mil Saradas y Sesas;
    Los cuatro regalos de la vida se alcanzan fácilmente sirviéndote a Ti, oh dadora de bienes, amada de Shiva.
    Todos los que adoran Tus pies de loto, oh Ser Resplandeciente, alcanzan la felicidad, ya sean dioses, hombres o sabios.
    Tú conoces bien el anhelo de mi corazón, pues moras siempre en todo corazón.
    Por eso he preferido no decírtelo abiertamente."


    Con estas palabras, la Hija de Videha agarró los pies de la imagen.
    Bhavani se sintió emocionada por Su mansedumbre y devoción; la corona de la imagen se cayó y el ídolo sonrió.
    Sita colocó reverentemente el regalo divino sobre Su cabeza.

    El corazón de Gauri estaba lleno de gozo y habló así:
    "Escucha, Sita, mi infalible bendición: el deseo de Tu corazón se cumplirá.
    Las palabras de Narada son siempre verdaderas; el pretendiente en quien se ha fijado Tu corazón será ciertamente Tuyo.
    El pretendiente de tez morena y hermoso rostro de quien estás enamorada será ciertamente Tuyo.
    El gracioso y omnisciente Señor es consciente de Tu fidelidad y amor".


    Sita y Sus doncellas estaban muy dichosas al oír esta bendición de labios de Gauri.
    Adorando a la Diosa Bhavani una y otra vez, Sita regresó a Su hogar, con el corazón desbordante de gozo.[...]
    Tulsidas dice:
    [...] Si quisiéramos comparar a Sita con cualquier mujer de esta creación material, ¿en qué lugar podríamos encontrar una dama tan encantadora?
    La diosa del lenguaje, por ejemplo, es una charlatana; y Bhavani tiene sólo medio cuerpo.
    Y Rati está muy preocupada pensando que su esposo no tiene forma. [...]
    Sita dice:
    [...] "Tened piedad de mí, oh gran Señor Shiva y Bhavani, y por amor a mí, y los servicios que os he prestado, aligerad el arco.
    Oh dios Ganesha, jefe de los ayudantes de Shiva, dador peso del de favores, siempre te he adorado por este día.
    Escucha mi súplica y haz que el peso del arco disminuya lo más posible"
    [...]
    [...] Sachi, Sarada, Rama, Bhavani y otras diosas que tenían un corazón puro e inteligentes por naturaleza, se disfrazaban de hermosas mujeres y se unían al gineceo real.
    Entonaban canciones festivas con voz melodiosa, y como todas estaban desbordantes de gozo, nadie las reconocía.
    ¿Quién iba a reconocerlas, cuando todas las mujeres del gineceo se dirigían a la ceremonia de las antorchas del novio, que no era otro sino el Espíritu Supremo encarnado?. [...]
    Sunayana dice a Kausalya:
    [...] "Tanta modestia, oh venerable dama, es excesiva viniendo de ti, que eres la esposa del rey Dasaratha y la madre de Sri Rama.
    Los grandes hombres tratan con honor incluso al más humilde de sus sirvientes: el fuego es coronado con humo, mientras que el gran Señor Shiva y Su Consorte Bhavani son tus constantes protectores.
    ¿Quién en esta Tierra es merecedor de servir como ayudante tuyo?
    ¿Podría una luz ordinaria pretender ser un sirviente del Sol? [...]
    Shiva dice:
    [...] Bhavani Parvati, la charla amistosa de un villano es tan peligrosa como las flores que nacen fuera de estación. [...]
    Tulsidas dice:
    [...] Por qué no resides en Kasi, la morada de Sambhu y Bhavani, Diosa Parvati, sabiendo que éste es el lugar de nacimiento de Mukti, la suprema beatitud, la mina de la sabiduría espiritual y el destructor de los pecados?
    Oh estúpida mente, ¿cómo es que no Le adoras a Él, que bebe del veneno de la muerte, que se derrama del océano de leche al amanecer de
    la creación, y que es aquel ante cuya sola presencia arden los ejércitos de los dioses?
    ¿Hay alguien tan misericordioso como el Señor Sankara? [...]
    El Señor Shiva dice a Uma, en referencia a Sri Rama:
    [...] Bhavani, existe alguien tan benigno como Él? [...]

    [...] Los actos de Sri Rama cuando toma un cuerpo, Bhavani, no pueden ser lógicamente interpretados por el poder de la razón o las palabras.
    Comprendiendo esto, aquellos que conocen la verdad sobre Él y están llenos de calma, adoran a Sri Rama, descartando todas las especulaciones teológicas.
    [...]

    [...] Bhavani, continuó el Señor Shiva, el Señor se enteró de que Kaikeyi se sentía avergonzada y por ello se dirigió en primer lugar a su palacio.
    Después de consolarla y reconfortarla, Sri Hari marchó hacia su propio palacio.
    [...]

    [...] Sanaka y sus hermanos, oh Bhavani, -continúa Shiva- habían estado en la ermita del sabio iluminado Agastya y éste les había
    referido muchas historias relacionadas con Sri Rama, fuentes de sabiduría al igual que dos trozos de madera al ser frotados pueden ser origen del fuego.
    [...]

    [...] Con esto te he contado algunas virtudes de Sri Rama; dime, Bhavani, qué he de decirte ahora. [...]

    [...] Bhavani, la Maya de mi Señor es formidable; ¿hay alguien tan sabio que no pueda caer en su engaño? [...]
    [...] Yo me refugio en el Esposo de Bhavani, el Señor supremo, terrible, elevado, intrépido, indivisible, no nacido, e investido con la gloria de mil soles, que arranca la agonía en sus tres aspectos y lleva un tridente en Su mano, sólo accesible por medio del amor. [...]

    Durante la batalla entre Sri Rama y Ravana:
    [...] Los Yoginis, siervos de la diosa Durga, almacenaban sangre en cráneos, mientras que los espíritus bailaban por los aires.
    Igualmente, los Chamundas, otros siervos de Durga, cantaban canciones en diferentes tonos y golpeaban los cráneos de
    los guerreros muertos como si fueran muchos címbalos. [...]
    Kakabhusundi le dice a Garuda:
    [...] Así, pues, ¿puede alguien medir la grandeza de Sri Rama, siendo como es insondable?
    El cuerpo de Sri Rama posee el encanto de un millar de Cupidos.
    Es tan inexorable en aplastar al enemigo como incontables millones de Durgas.
    disfruta del lujo de mil Indras y es inmensurable como mil firmamentos. [...]

    El sabio Yajñavalkya dice al sabio Bharadwaja:
    [...] Escucha, pues, hijo mío, con atención, mientras te cuento la hermosa historia de Rama.
    La espantosa ignorancia es el gigantesco demonio Mahisasura, mientras que la historia de Rama es la temible Kalika. [...]

    Devi + Señor Shiva.