OmShantiOm
Inicio Novedades Enseñanzas Sagrados Escituras Sagrados Nombres Estudios Glosario Links relacionados Contacto Buscar
Ketu, demonio

 

Vínculos de familia

Ketu, demonio

  Descripción:

Demonio

  Observaciones y comentarios:

  • Ketu es el cuerpo del demonio Rahu, a quien Lord Vishnu decapitó por intentar tomar, ilegalmente, parte del néctar servido a los dioses. Tanto su cabeza (Rahu) como su cuerpo (Ketu), flotan en el espacio como planetas.
  • Durante el enfrentamiento entra Angada y Ravana:
    [...] La tierra tembló y miembros de la asamblea fueron arrojados fuera de sus asientos y lanzados a volar poseídos como estaban por el espíritu del miedo.
    También el monstruo de diez cabezas, Ravana, estaba a punto de derrumbarse, pero recuperándose se levantó.
    Sin embargo, sus coronas más hermosas cayeron al suelo.
    Ravana recogió algunas y las puso en sus cabezas, mientras que Angada envió volando al Señor el resto de las coronas.
    Los monos, al verlas venir, salieron corriendo.
    "Cielos, ¿cómo es que los meteoros empiezan a caer incluso durante el día?, o ¿es que Ravana en su furia ha arrojado cuatro rayos y vienen a mucha velocidad?"

    El Señor sonrió y dijo:
    "De verdad, no temáis, no son ni meteoros ni rayos, ni tampoco los planetas Rahu y Ketu.
    Son las coronas de Ravana, el de las diez cabezas, que habiendo sido lanzadas por el hijo de Vali, están llegando por este lado".
    [...]
    Durante la batalla final entre Sri Rama y Ravana:
    [...] Las flechas de Sri Rama se abalanzaban como una fila de abejas ansiosas de entrar en las cabezas de Ravana, semejante a un jardín de lotos.

    Sri Rama le dio con diez flechas en cada una de sus cejas, que quedaron totalmente agujereadas; la sangre le brotaba como si fuera un torrente. Pero, aunque seguía sangrando, el poderoso demonio se lanzó hacia delante; una vez más el Señor dispuso sus flechas y le lanzó una descarga de treinta lanzas, que derribaron sus cabezas y brazos al suelo.

    Pero sus miembros volvían a crecer tan pronto como se separaban; Sri Rama le arrancó los brazos y las cabezas una vez más, y repetía la operación sin cesar, pero éstas se renovaban tan pronto como eran arrancadas.
    El Señor le quitaba las cabezas y brazos, y se deleitaba con este juego.
    El cielo se llenaba de cabezas y brazos como si fueran un número infinito de Ketus y Rahus. [...]