OmShantiOm
Inicio Novedades Enseñanzas Sagrados Escituras Sagrados Nombres Estudios Glosario Links relacionados Contacto Buscar
Señor Brahma
.........

Sabio Sanandana

 

Vínculos de familia

Sabio Sanandana

  Descripción:

Uno de los cuatro Kumaras, nacidos del pensamiento de Lord Brahma, dedicados a la enseñanza de los Vedas.
Sanandana es hermano de Sanaka, Sanatana y Sanatkumara

  Observaciones y comentarios:

  • Los cuatro hermanos maldijeron a los dos guardias de la morada de Lord Vishnu, Jaya y Vijaya, por haberles negado la entrada cuando querian ver al Señor.
  • Tulsidas dice:
    [...] Presento mi obediencia a Suka, Sanaka y otros, al sabio Narada y a todos los demás que son devotos de Dios y expertos en el saber espiritual; y con la cabeza en el suelo, les pido:
    sed bondadosos conmigo, señores del ascetismo, pues me conocéis como me conoce Janaki, hija de Janaka, madre del universo y compañera más amada de Sri Rama, Fuente de Misericordia. [...]
    [...] Sólo por la Gracia del Nombre el Señor Sambhu es inmortal y, aunque dotado de adornos poco propicios, es sin embargo fuente de bendiciones.
    Del mismo modo, sólo por la Gracia del Nombre los Siddhas, sabios y yoguis como Suka, Sanaka y otros, gozan de éxtasis divinos. [...]
    Lord Shiva dice a Uma:
    [...] Sri Hari tiene dos guardianes favoritos, Jaya y Vijaya, conocidos por todos.
    Por la maldición de unos brahmanes estos hermanos nacieron en la maldita especie de los demonios.
    Uno de ellos se llamaba Hiranyakashipu, y el otro Hiranyaksha.
    Se hicieron famosos en todo el universo como apaciguadores del orgullo de Indra (jefe de los dioses). [...]
    [...] Brahma, Shiva, Narada, Sanaka y sus tres hermanos, Sanandana, Sanatana y Sanatkumara, y otros grandes sabios maestros de la verdad suprema, se sintieron sobrecogidos de emoción mientras se deleitaban mirando al Señor de los Raghus, y sus corazones se llenaron de agradecimiento. [...]
    El Señor Shiva dice a Uma:
    [...] Un día, Sri Rama y Sus hermanos, acompañados por Su predilecto Hanuman, fueron a ver una hermosa arboleda, donde los árboles estaban floreciendo y se habían adornado con hojas frescas.
    Viendo que era una buena ocasión, llegó allí el sabio Sanaka con sus tres hermanos, Sanandana, Sanatana y Sanatkumara.
    Todos ellos eran encarnaciones de gran brillo espiritual, adornados de bondad y otras nobles cualidades, absortos constantemente en el éxtasis de la unión con Brahma; y, aunque por su aspecto parecían niños, en realidad tenían siglos de edad.

    Los sabios lo miraban todo con ecuanimidad, y estaban por encima de toda diversidad; cada uno parecía la encarnación de uno de los cuatro Vedas. No cubrían sus cuerpos con nada, y su única afición era oír hablar de las hazañas de Sri Rama en todas partes.

    Sanaka y sus hermanos, oh Bhavani -continúa Shiva-, habían estado en la ermita del sabio iluminado Agastya y éste les había referido muchas historias relacionadas con Sri Rama, fuentes de sabiduría al igual que dos trozos de madera al ser frotados pueden ser origen del fuego.

    Sri Rama vio que los sabios se acercaban y alegremente Se postró ante ellos. Y después de preguntarles por su bienestar, el Señor les ofreció su propio turbante amarillo para que se sentaran.

    Luego, Sus tres hermanos, Bharata, Lakshmana y Satrughna, se postraron junto con Hanuman y todos se sintieron muy felices.

    Los sabios se sentían fuera de sí del éxtasis que sentían al contemplar la incomparable belleza de Sri Rama.
    Ellos se quedaron mirando al Señor sin parpadear, viendo en Él una fuente de gracia y alivio para la existencia mundana, con su cuerpo moreno y sus ojos de loto.

    A su vez, el Señor inclinó la cabeza con las manos unidas.
    Cuando el Héroe del linaje Raghu se dio cuenta de su estado, Sus ojos también se llenaron de lágrimas y cada pelo de Su cuerpo se erizó.
    Cogiéndoles de la mano, el Señor los sentó y se dirigió a ellos con estas dulces palabras:

    "Escuchad, grandes sabios: hoy me siento muy bendecido. Sólo con veros, todos los pecados se borran.
    Sólo por muy buena suerte puede uno alcanzar la compañía de los santos, pues mediante esa comunión la cadena de nacimientos y muertes se rompe sin el más mínimo esfuerzo.
    La comunión con los santos es el camino a la liberación, mientras que los caminos sensuales llevan a la transmigración; así lo declaran los santos, sabios y eruditos, Vedas, Puranas y otras escrituras reales."


    Los cuatro sabios se regocijaron al oír al Señor y, temblando de emoción, empezaron a cantar sus alabanzas, diciendo:

    "¡Gloria al Señor Todopoderoso, infinito, inmutable y puro, uno y múltiple, y está lleno de gracia!
    ¡Gloria al Señor que está más allá de las prácticas de Prakrti!
    ¡Gloria, gloria al océano de bondad, Morada de dicha y belleza y de modales exquisitos!
    ¡Gloria al esposo de Indira!
    Gloria al Preservador de la Tierra, ser sin igual, no nacido y sin edad, ¡fuente de elegancia!

    Siendo fuente de sabiduría estás libre del orgullo y derramas honores sobre los demás; los Vedas y Puranas cantan Tu gloria santificante.
    Conocedor de la Verdad, Tú reconoces los servicios de Tus devotos y destruyes su ignorancia.
    No tocado por la Maya, tienes innumerables nombres y al mismo tiempo estás más allá de todos.
    Te manifiestas en todo, lo impregnas todo y moras en el corazón de todo; así pues, protégenos a cada momento.
    Destruye las ataduras de los pares de opuestos, de la desgracia y de la existencia carnal; y viviendo en nuestro corazón, oh Rama, acaba con nuestra sensualidad y vanidad.

    Tú eres la dicha suprema en persona, hogar de misericordia y plenitud del deseo de Tus devotos.
    Por favor, concédenos el deseo de tener un amor y devoción constantes a Tus pies, oh gracioso Rama.

    Derrama sobre nosotros, oh Señor de los Raghus, esa devoción santificante que destruye las tres formas del sufrimiento y los torbellinos de la transmigración.
    Ya que eres como una vaca celestial y un árbol otorgador de deseos que satisface al que te suplica, ten piedad, señor, y otórganos este don.

    Tú eres como el sabio Agastya, nacido de un jarro, pues puedes secar el océano de la existencia mundana, oh Rey de los Raghus, y estás cerca de aquellos que Te adoran, dándoles siempre Tus bendiciones.
    Pon fin a los terribles sufrimientos de la mente y difunde la ecuanimidad en nosotros, amigo de los mansos, desterrador de las esperanzas que uno pone en sí mismo, del temor y de los celos, y propagador de la humildad, el juicio justo y el desapego; joya entre todos los reyes de la Tierra, adorno del globo, concédenos devoción a Tus pies, pues ello nos servirá de barco para ir al otro lado del río de esta existencia.

    Siendo un cisne que resides perpetuamente en el lago Manasa de la mente de los sabios, Tus pies de loto son adorados hasta por Brahma y Sankara.

    Gloria del linaje Raghu, custodio de las leyes védicas, devorador del tiempo, del destino, de Prakrti y los tres Gunas, Tú eres al mismo tiempo el barquero y el barco que lleva a Tus devotos a la otra orilla del océano de la transmigración, destructor de todos los vicios, señor de Tulsidas, joya de las tres esferas."


    Después de alabar así al Señor, Sanaka y sus tres hermanos inclinaron la cabeza con amor y, habiendo obtenido su más preciado don, regresaron a la morada de Brahma. [...]
    [...] El sabio Narada Le hacía frecuentes visitas y cantaba las santas obras de Sri Rama.
    Después de ser testigo de nuevas obras cada día, el sabio regresaba a la morada de Brahma y allí refería toda la historia.
    Viranchi, el Creador, se sentía jubiloso al oírla y decía: "Querido hijo, canta Sus alabanzas sin cesar".

    Sanaka y sus tres hermanos alababan a Narada y, aunque absortos en Brahma, el Infinito, los sabios olvidaban su Samadhi, y escuchaban con reverencia al oír el himno de alabanza al Señor.
    Incluso aquellos como Sanaka, que están liberados y unidos a Brahma, oyen la historia de Sri Rama aunque tengan que interrumpir su meditación.
    Los que no se deleitan oyendo historias de Sri Hari deben tener verdaderamente un corazón de piedra. [...]
    Kakabhusundi dice a Garuda:
    [...] "Mi señor, tú eres digno de mi honor, ya que recibes el favor de Sri Rama.
    Tú no tenías duda ni vanidad o engaño; sólo era una excusa para agasajarme así.
    Al enviarte, oh rey de los pájaros, bajo el pretexto de la vanidad, el Señor de los Raghus me ha concedido un gran honor.
    Sin embargo, señor, no hay nada extraño en este engaño tuyo del que me has hablado, pues el sabio celestial Narada, Bhava, Shiva y Viranchi, el Creador, igual que Sanaka y otros grandes sabios, exponentes de la verdad del espíritu, ¿cuál de ellos no ha sido cegado por la vanidad?... [...]

    [...] "Así cuando el alma, liberada de todas las enfermedades, se baña en el agua pura de la sabiduría, el corazón queda saturado de Devoción a Sri Rama.
    Shiva, Brahma, Sanaka y sus tres hermanos, Narada y otros sabios, conocedores de Brahma, todos dicen que se debe adorar los pies de loto de Sri Rama.
    Los Vedas, Puranas y otras escrituras declaran que no puede haber felicidad sin devoción al Señor de los Raghus." [...]