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Shurpanakha, mujer demonio

 

Vínculos de familia

Shurpanakha, mujer demonio

  Descripción:

Mujer demonio, hermana de Ravana.
También conocida como: Meenakshi, Surpanakha, Shuurpanakha

  Observaciones y comentarios:

  • Shurpanakha significa "aquella de uñas afiladas" o "aquella de uñas largas como las aspas de un molino".
  • Kakabhusundi cuenta a Garuda el encuentro entre Shurpanakha, Sri Rama y Lakshmana:
    [...] Ravana, el famoso demonio, rey de Lanka, tenía una hermana llamada Shurpanakha, perversa y cruel como una serpiente.

    Una vez, Shurpanakha fue a Pañchavati y al ver a los dos príncipes se sintió enamorada.

    A la vista de un hombre guapo, ya sea su propio hermano, padre o hijo, oh Garuda, una mujer lasciva se siente excitada y no puede reprimir su pasión, al igual que una tormenta emite fuego cuando está enfrente del Sol.

    Adoptando una encantadora forma, se acercó al Señor y con una sonrisa le dirigió estas palabras:
    "No hay otro hombre como tú, ni otra mujer como yo. Dios creó esta pareja deliberadamente. He buscado en las tres esferas, pero no he podido encontrar un hombre adecuado para mí.
    Es tan sólo por esta razón que he permanecido virgen hasta ahora; sólo después de verte mi mente se ha podido sentir un poco descansada
    ".

    El Señor dirigió una rápida mirada a Sita y dijo: "Mi hermano menor está soltero".

    Ella se dirigió entonces a Lakshmana, pero éste que la reconoció como la hermana de su enemigo, miró a su Señor y habló en tonos sumamente delicados:

    "Escucha, bella dama: Yo soy Su sirviente y dependo totalmente de Él; por ello, conmigo no podrías tener ningún tipo de comodidad. Mi Señor es todopoderoso y el rey soberano de Kosalapura, Ayodhya; cualquier cosa que Él haga sólo será provechosa para Él.
    Un siervo que aspira a ser feliz, un mendigo que espera honores, una persona adicta a algún vicio que quiere riquezas, un pervertido que busca un estado bendecido después de la muerte, un hombre avaricioso que ambiciona fama y un hombre orgulloso que espera los cuatro premios de la vida, todos esos hombres esperan obtener leche ordeñando los cielos".

    Ella se dirigió de nuevo a Sri Rama; pero el Señor la envió de nuevo a Lakshmana.
    Lakshmana se dirigió a ella diciendo:
    "Sólo se casaría contigo aquel que deliberadamente arrojase al aire su reputación".

    Entonces, ella se dirigió a Sri Rama totalmente enojada y le reveló su aterrorizante forma demoníaca.
    El Señor de los Raghus vio que Sita estaba aterrada e hizo una señal a Su hermano menor, Lakshmana.

    Con gran agilidad, Lakshmana le arrancó la nariz y las orejas, invitando así a Ravana a duelo.

    Sin nariz y sin orejas, presentaba un aspecto horrible y parecía una montaña por la que corrían torrentes de rojo ocre.
    Sollozando, fue a buscar a Khara y Dusana: "Hermanos, ¡andad y utilizad vuestra virilidad y fuerza!"

    Ante las preguntas de sus hermanos, Shurpanakha les contó lo sucedido con todo detalle; al escucharle, los jefes demoníacos reunieron a la armada.
    Multitudes de demonios de diversos tipos se apresuraron a salir, asemejando a una multitud de montañas aladas de colirium provistas de vehículos de todo tipo.
    Eran infinitos en número y estaban armados de terribles artefactos. Recordando la imagen de Shurpanakha con la nariz y orejas cortadas, su aspecto era de mal agüero.
    ///
    Cuando Shurpanakha supo de la destrucción de Khara y Dusana, se dirigió a Ravana tratando de provocarle en contra de Sri Rama. Furiosa, le habló así:
    "Olvidándote de tu realeza y hacienda, bebes y duermes día y noche y no te preocupas del enemigo que ahora está acechando a tu puerta. Soberanía sin visión política, riquezas separadas de la virtud, nobles acciones que no han sido ofrecidas a Sri Hari y aprendizaje que no tiene sabiduría, no es otra cosa que un trabajo perdido para el hombre que ha obtenido tal reino o sabiduría, para el hacedor de nobles acciones y para el estudiante. Un eremita se pierde rápidamente por el apego, un rey por los malos consejos, la sabiduría por la presunción, la modestia por la bebida, la amistad por el anhelo de amor y un hombre de mérito por la vanidad: ésta es la esencia que he escuchado.
    "Un enemigo, una enfermedad, el fuego, el pecado, un maestro y una serpiente son cosas con las que nunca se debe bromear.
    "

    Así hablando y con grandes lamentos, empezó a sollozar.
    En su dolor se postró ante la corte de Ravana y dijo:
    ¿Crees, hermano de diez cabezas, que estando tú con vida, yo me debería ver en este estado?

    Ante estas palabras, los miembros de la corte se quedaron completamente perplejos; cogiéndola por el brazo la levantaron y consolaron.
    El rey de Lanka dijo:
    "Dime qué te ha pasado. ¿Quién te ha arrancado la nariz y las orejas?"

    "Dos hijos de Dasaratha, el señor de Ayodhya, que son leones en lugar de hombres, están de cacería por los bosques. La idea que he sacado, de acuerdo a sus acciones, es que quieren limpiar la Tierra de demonios.
    Confiando en el poder de sus brazos, oh Ravana el de las diez cabezas, los eremitas vagan por los bosques del miedo. Aún jóvenes en apariencia, son terribles como la Muerte, y los más firmes entre los arqueros.
    Ambos hermanos son inigualables en poder y gloria, consagrados a la exterminación de la maldad, son una fuente de deleite para dioses y sabios. El mayor de los dos, de inigualable belleza, es conocido por el nombre de Rama; lleva con él a una bellísima joven.
    El Creador hizo de esta mujer la verdadera encarnación de la belleza; ante ella, cien millones de Ratis pasan desapercibidas. Fue su hermano menor Lakshmana quien arrancó mi nariz y orejas y se burló de mí cuando se enteró de que yo era tu hermana.
    Cuando Khara y Dusana se enteraron fueron a reparar el daño que se me había ocasionado; pero Rama destruyó la armada en un instante
    ".

    El demonio de diez cabezas, Ravana, se enfureció cuando supo de la destrucción de Khara, Dusana y Trisira.
    Después de consolar a Shurpanakha, se vanaglorió de su gloria, pero se retiró a su palacio inundado por una gran ansiedad que no le permitió dormir en toda la noche.
    [...]