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Sabio Markandeya

 

Vínculos de familia

Sabio Markandeya

  Observaciones y comentarios:

  • La historia de Markandeya ha sido contada a lo largo del Srimad Bhagavatam (XII, 8-10). Es conocido por su longevidad, la cual le hizo ganar el título de "Chirajivi".
    Como premio a sus austeridades y devoción, Bhagavan Narayana en persona se apareció ante él y le ofreció concederle un don. El sabio pidió que le fuese permitido ser testigo de la gloria de Su Maya. El Señor desapareció asegurando al sabio que su petición sería concedida.
    Una tarde, mientras el sabio estaba ocupado manifestando su devoción a orillas del río Puspabhadra, empezó a llover torrencialmente. Los océanos sobrepasaron sus límites e inundaron, tanto la Tierra como los cielos.
    A pesar de ser un alma iluminada, el sabio estaba muy confuso y alarmado. Lanzado de un lado a otro por las furiosas olas y el fuerte viento, por mucho tiempo fue arrastrado por las aguas como un hombre ciego.
    Por fin, descubrió una pequeña isla en la cual había un joven árbol banyan. Sobre el mismo árbol, vio, tumbado en su copa, a un bebé de tez oscura sujetando con sus dos manitas uno de los dedos gordos del pie y chupándolo.
    El sabio estaba ensimismado contemplando a este extraordinario bebé y ante esta vista todo su cansancio y dolor desaparecieron. Cuando el sabio trataba de acercarse al bebé se hundía, junto con la respiración que pasaba a través de las ventanas de su nariz, hasta su estómago, donde podía ver contenido todo el universo.
    Después de permanecer allí por un buen rato, era expulsado del estómago junto con su respiración y volvía a encontrarse en el océano infinito con el árbol banyan y la hermosa criatura todavía ante sus ojos. El sabio intentó una vez más aproximarse al bebé, cuando, de pronto, el bebé desapareció y la gran inundación se desvaneció.
  • [...] Cuando vieron a Janaki, la Hija de Janaka, con las vestiduras de un asceta, todos se sintieron impresionados y profundamente apenados.
    Habiendo recibido el permiso del preceptor de Sri Rama, Vasistha, el Rey Janaka partió también para su campamento y a su llegada encontró allí a Sita.
    El rey abrazo a Janaki contra su pecho - Janaki era una invitada de honor de su puro amor y vida-.
    De su corazón brotaba un océano de amor y ahora el corazón del rey apareció como el santo Prayaga.

    El inmortal árbol banyan en la forma del afecto por Sita se veía crecer con el divino bebé del amor por Sri Rama adornando su copa.
    El sabio de larga vida, Markandeya, en la forma de la sabiduría del Rey Janaka estaba muy aturdido y a punto de ahogarse cuando de pronto encontró apoyo en la divina criatura y fue salvado.

    A decir verdad, no era que la razón de Videha estuviera perdida en el apasionamiento; era el triunfo del amor que sentía por Sita y por el jefe de los Raghus. Emocionada por el afecto de sus padres, Sita se vio obligada a hacer un gran esfuerzo por controlarse. Pero dándose cuenta de la dificultad del momento y de Su noble condición, la Hija de la Tierra se recobró. [...]