OmShantiOm
Inicio Novedades Enseñanzas Sagrados Escituras Sagrados Nombres Estudios Glosario Links relacionados Contacto Buscar
.

Khara, demonio

 

Vínculos de familia

Khara, demonio

  Descripción:

Demonio.
En El Ramacharitamanasa de Tulsidas, se aclara que es primo de Ravana pero, en realidad, podría ser medio hermano.
Fue aniquilado junto a sus dos hermanos, Dusana y Trisira, por Sri Rama.

Tulsidas dice:
[...] Me postro a los pies de loto del sabio Valmiki que compuso el Ramayana que, aunque contiene un relato del demonio Khara, es dulce y bello; y a pesar de no tener errores está lleno de alusiones a Dusana. [...]
Lakshmana mutila a Surpanakha, hermana de Ravana:
[...] Con gran agilidad, Lakshmana le arrancó la nariz y las orejas, invitando así a Ravana a duelo.
Sin nariz y sin orejas, presentaba un aspecto horrible y parecía una montaña por la que corrían torrentes de rojo ocre.
Sollozando, fue a buscar a Khara y Dusana: "Hermanos, ¡andad y utilizad vuestra virilidad y fuerza!"

Ante las preguntas de sus hermanos, Surpanakha les contó lo sucedido con todo detalle; al escucharle, los jefes demoníacos reunieron a la armada. Multitudes de demonios de diversos tipos se apresuraron a salir, asemejando a una multitud de montañas aladas de colirium provistas de vehículos de todo tipo. Eran infinitos en número y estaban armados de terribles artefactos.
Recordando la imagen de Surpanakha con la nariz y orejas cortadas, su aspecto era de mal agüero.
///
Al verles, Sri Rama llamo a Su hermano menor Lakshmana y le dijo:
"Lleva a la Hija de Janaka a una cueva en alguna montaña, está llegando una terrible formación de demonios.
Por ello, mantente en el refugio.


Obediente a la orden de su Señor, se dirigió con Sita a un lugar seguro, arco y flecha en mano.
Cuando Sri Rama vio que las fuerzas enemigas habían avanzado, sonrió mientras tensaba su formidable arco.
///
Mientras miraban al Señor, los guerreros invasores no podían disparar sus flechas; toda la tropa de demonios perdió su poder.

Khara y Dusana se dirigieron a sus ministros diciendo: "Este príncipe, quienquiera que sea, es un adorno de la raza humana. Hemos visto, vencido o matado a muchos de los Nagas, demonios, dioses, seres humanos y sabios que existen en este universo, pero durante toda nuestra vida nunca hemos contemplado tal belleza. A pesar de que ha desfigurado a nuestra hermana no merece la muerte, ya que como hombre no tiene igual".

"Entréganos al momento la mujer que has escondido en algún lugar y tanto tú como tu hermano podréis regresar a casa con vida. Enviadle este mensaje y volved inmediatamente con su respuesta".

Los mensajeros fueron a ver a Sri Rama y le dieron este mensaje, en respuesta al cual, Sri Rama dijo sonriendo:

"Nosotros somos Ksatriyas de nacimiento estamos de cacería por el bosque, desdichados como tú son las piezas que buscamos. Nunca nos rendimos al ver a un enemigo poderoso y peleamos hasta con la Muerte si esta se presentase ante nosotros. Aun siendo seres humano somos los exterminadores de la raza demoníaca y aunque jóvenes de apariencia, somos los protectores de los eremitas y el tormento de los perversos. Si no tienes fuerza para luchar, es mejor que regreséis a vuestros hogares; Yo nunca mataría a un enemigo que ha retrocedido en el campo de batalla. Después de venir hasta aquí a luchar, sería el colmo de la debilidad el jugar astutas picardías o mostrar compasión a tu enemigo".

Los mensajeros regresaron y repitieron todo lo que habían escuchado.
Ante estas palabras, los corazones de Khara y Dusana se encolerizaron.
Sus corazones estaban encendidos y exclamaron: "Capturadle!": al escuchar esto, los fiero demonios se apresuraron a obedecer la orden; todos ellos estaban armados con arcos y flechas y mazas de hierro, picos, lanzas, cimitarras, mazas y hachas. El Señor emitió un chirrido con Su arco - estridente, terrorífico y temible -, que ensordeció los oídos de los demonios y les desanimó hasta el punto de acabar con sus sentidos.

Dándose cuenta de que se estaban enfrentando a un poderoso enemigo, los guerreros demonios se acercaban con precaución y comenzaron a arrojar a Sri Rama todo tipo de flechas y armas.
El Héroe de la estirpe de los Raghu, los convirtió en trozos tan pequeños como las semillas de sésamo y acercando la cuerda de Su arco a Su oído disparó Sus flechas. Las terribles flechas salieron a una gran velocidad, silbando como serpientes, Sri Rama se enfureció y las flechas, extraordinariamente afiladas, salían volando de Su arco.

Los guerreros demonios huyeron al ver las afiladas flechas. Los tres hermanos: Khara, Dusana y Trisira, se sintieron más enfurecidos que nunca:
"Aquellos que huyan del campo de batalla, morirán en nuestras propias manos".
Ante esto, los guerreros se dieron la vuelta, totalmente resueltos a morir, e hicieron un ataque frontal con armas muy diversas.
///
Un gran número de campeones, que habían sido heridos o derribados o cuyo pecho había sido partido, gemían tendidos en el suelo. Viendo a su armada sumida en un gran dolor, Trisira, Khara y Dusana se enfrentaron a Sri Rama.
Innumerables demonios arrojaban con furia flechas, lanzas, garrotes de hierro, hachas, jabalinas y dagas contra el Héroe de la estirpe de los Raghu.

En un abrir y cerrar de ojos, el Señor se deshacía de los dardos del enemigo y les lanzaba Sus propias flechas, clavando diez flechas en el pecho de cada campeón del ejército de los demonios.
Los líderes cayeron al suelo, pero se levantaron de nuevo y se unieron a la batalla.
Todavía con vida hicieron numerosos trucos. Los dioses temblaban de miedo al ver que había 14.000 demonios, mientras que el Señor de Ayodhya estaba solo.

Al ver que los dioses y sabios estaban asustados, el Señor, que es el Controlador de la Maya, llevó a cabo un gran milagro.
Los demonios se vieron los unos a los otros en forma de Sri Rama, y este juego hizo que los guerreros enemigos lucharan los unos contra los otros.
///
El demonio de diez cabezas, Ravana, se enfureció cuando supo de la destrucción de Khara, Dusana y Trisira.

Después de consolar a Surpanakha, se vanaglorió de su gloria, pero se retiró a su palacio inundado por una gran ansiedad que no le permitió dormir en toda la noche.

"Entre los dioses, seres humanos, demonios, Nagas y pájaros -pensó-, no hay nadie que pueda compararse a mis sirvientes.
Y en lo que respecta a Khara y Dusana, eran tan poderosos como yo; ¿Quién, sino el mismo Señor pudo haberles matado?

Por lo tanto, si el Señor, el Deleite de los dioses y el Mitigador de las cargas Terrestres, se ha manifestado en la Tierra, iré y lucharé con Él y así, pereciendo bajo sus flechas cruzaré el océano de la existencia mundana.
La adoración está fuera de lugar en este cuerpo demoníaco, creado del principio de la ignorancia: Tamas.
Por ello, ésta es mi resolución en pensamiento, palabra y obra.
Y si resulta que son príncipes mundanos, venceré sobre ambos en la batalla y raptaré a la mujer."

Después de tomar esta decisión montó en su carroza y se dirigió solo al lugar donde vivía Maricha a orillas del mar. [...]
El Señor Brahma dice a los dioses y siddhas:
[...] "Yo me inclino alegremente a Ti, oh Rama, fuente de misericordia. Joya de la raza Raghu y asesino del demonio Dusana, primo de Ravana, Tú borras las faltas de Tus devotos e hiciste a Vibhisana, destituido como estaba, rey de toda Lanka." [...]
Indra alaba a Sri Rama:
[...] "¡Gloria a Sri Rama, la belleza personificada, aquel que otorga paz a quien le suplica, armado con un excelente arco, flechas y carcaj, y poseedor de un fuerte y poderoso brazo, siempre triunfador! Gloria al asesino de Dusana y Khara y exterminador de las huestes de demonios! Ahora que has acabado con esta miseria, mi Señor, todos los dioses disfrutan de seguridad total. ¡Gloria al que aligera la carga de la Tierra, cuya grandeza es beneficiosa e ilimitada! ¡Gloria al Todomisericordioso, Asesino de Ravana, que redujo a una deplorable condición al ejército de los demonios!" [...]
El sabio Narada a Sri Rama:
[...] "Por el poder de Tu brazo has aplastado el enorme peso de la Tierra y has matado con ingenio a los demonios Khara, Dusana y Viradha. Gloria a Ti, dichoso Destructor de Ravana, el más noble de los reyes, luna del lirio del linaje del rey Dasaratha." [...]