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Sabio Durvasa

 

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Sabio Durvasa

  Observaciones y comentarios:


  • De acuerdo con el Bhagavata Purana, el rey Ambarisa era un gran devoto del Señor Vishnu y firme adhiriente a la verdad. Realizó un yaga con tal fervor devocional que el Señor Narayana lo bendijo otorgándole el Sudarshana Chakra, un arma representada por un disco de 108 afilados bordes que el Señor Vishnu mantiene girando en una de sus dos manos derechas y que es usada, como último recurso, para destrucción de un enemigo de la Ley, el Orden y la Preservación.
    Una vez, el rey Ambarisa estaba efectuando un Dvadasi Vratha, el cual requiere que el rey inicie un ayuno en el onceavo día lunar (Ekadashi) y lo culmine al inicio del doceavo día lunar (Dvadasi) alimentando a toda la gente.
    Al acercarse el momento de romper el ayuno, arribó el sabio Durvasa y fue recibido por el rey Ambarisa con todos los honores. Ante el requerimiento del rey, el sabio aceptó ser su huesped de honor y le pidió que lo esperara hasta que regresara de tomar un baño en el río. Como el auspicioso momento de romper el ayuno para completar el juramento del Vratha se acercaba y el sabio no regresaba, por consejo del sabio Vasistha, el rey rompió el ayuno comiendo una hoja de albahaca (Tulasi) con agua ,y esperó al sabio para ofrecerle comida.
    Durvasa, quien era bien conocido por su corto temperamento, sintió que Ambarisa había violado el respeto debido a un huesped (que consiste en no romper el ayuno hasta que el invitado tome su comida) y en su furia, tomando una trenza de su pelo, creó un demonio para matar a Ambarisa.
    Intervino, entonces, el disco Sudarshana del Señor Narayana destruyendo al demonio y comenzando a perseguir al mismo sabio Durvasa.
    Durvasa acudió al Señor Brahma y al Señor Shiva en busca de protección, pero ambos manifestaron su incapacidad para salvarlo. Acudió entonces en busca del propio Señor Narayana quien, obligado por la intachable devoción de Ambarisa, le dijo que nada podía hacer ya el sabio había ofendido a uno de sus devotos. El Señor le sugirió al sabio que buscara el perdón del rey.
    Así, el sabio Durvasa acudió pidiendo perdón al rey, y éste rezó al Señor Vishnu pidiéndole que detuviese el disco Sudarshana y salvara al sabio.

    Esta historia revela que, independientemente de los poderes que se tengan, no hay nada más grandioso que la humildad.
  • El sabio Durvasa, que se cree que es una encarnación del Señor Shiva y se destacó por su naturaleza irascible, una vez llamó al Rey Ambarisa, un gran devoto de Bhagavan Vishnu.
    Resultó ser un Dvadasi (el duodécimo día de una quincena lunar). El rey naturalmente invitó al sabio a cenar en su palacio y este último aceptó su invitación y fue a la orilla del río para tomar su baño.
    El rey había ayunado el día anterior y de acuerdo con los mandatos de las escrituras era necesario que rompiera su ayuno mientras aun era Dvadasi.
    El sabio, sin embargo, no regresó a tiempo y el rey piadoso nunca rompería su ayuno hasta que el sabio hubiera comido.
    Él estaba, por lo tanto, en un aprieto y consultó a los Brahmanes sobre el asunto. Los brahmanes aconsejaron al rey que observara la formalidad de romper su ayuno sorbiendo una cucharada de agua en la que se habían sumergido los pies de la imagen del Señor.
    Al hacerlo, no sería culpable de cenar antes que el invitado y también se salvaría de la ofensa de no romper su ayuno durante el Dvadasi. Tan pronto como el rey había sorbido el agua bendita, el sabio regresó de la orilla del río y se puso furioso cuando se enteró de que el rey había roto su ayuno sin haber esperado su regreso. Se arrancó un cabello de la cabeza y creó una demonio conocida con el nombre de Krtya, que corrió a devorar al rey.
    Ambarisa, que se había dedicado a los pies del Señor, y dependía absolutamente de Él, permaneció de pie donde estaba y ni se encogió de miedo ni hizo ningún intento de salvarse a sí mismo.
    El Señor, sin embargo, no permitiría que un devoto suyo muriera sin haber cometido una falta y envió Su propio disco, Sudarshana, para salvar su vida.
    El disco corrió tras la demonio y habiendo dispuesto de ella persiguió al sabio mismo, quien corrió por su vida y vagó por todo el universo durante un año completo, pero nadie le dio refugio.
    Incluso Bhagavan Vishnu alegó Su impotencia para ayudarlo y le pidió que se acercara al rey mismo y pidiera su perdón.
    El rey, que era demasiado bueno para albergar cualquier rencor contra el sabio y por solidaridad con él había permanecido sin ningún alimento desde que se fuera, se solidarizó y oró al arma del Señor, Sudarshana, para salvar al Brahmán.
    Sudarshana concedió la oración del rey y se fue.
    El sabio, habiéndose dado cuenta de la grandeza del rey, cayó a sus pies y rogó su perdón por lo que había hecho. El rey, a su vez, sintió pena por las dificultades que el sabio tuvo que sufrir por su culpa y le despidió mostrándole todo el respeto después de agasajarlo con una suntuosa cena.
  • El sabio Brhaspati dice a Indra:
    [...] "Si alguien engaña a un devoto de Sri Rama, es víctima de las consecuencias del engaño, oh rey de los dioses.
    La última vez actuamos sabiendo que contábamos con la aprobación de Sri Rama, pero si esta vez recurrimos a algún medio injusto, seguro que nos ocurrirá algún desastre.
    Escucha, oh Señor de los dioses: por naturaleza, Sri Rama no se enfada cuando se le ofende.
    Pero el que peca contra Sus devotos se consume en el fuego de Su ira.
    Hay una historia bien conocida tanto en el mundo como en los Vedas: el sabio Durvasa conoce esta cualidad tan preciosa del carácter de Sri Rama..." [...]
    Durante la asamblea de sabios en la que Sri Rama acepta la coronación de su hermano Bharata:
    [...] La asamblea se alegró al escuchar estas palabras de Sri Rama, el jefe de la estirpe de los Raghus, que era siempre fiel a su palabra.
    Indra, el rey de los cielos, y multitud de otros dioses temblaron atemorizados, sintiéndose perturbados por el pensamiento de que todos sus designios iban a malograrse. Estaban completamente anonadados.
    Finalmente, se acercaron mentalmente a Sri Rama en busca de protección.
    Por otra parte, deliberaban unos con otros y decían que el Señor de los Raghus estaba bajo el hechizo de la devoción de Sus devotos.
    Recordando la historia de Ambarisa y Durvasa, los dioses, junto con su señor Indra, quedaron sumidos en la desesperación. [...]
    Luego que Jayanta, convertido en buitre, mordiera con su pico el pie de Sita, Sri rama le lanza una flecha:
    [...] Perdiendo toda esperanza de encontrar protección, se sintió profundamente alarmado, al igual que el sabio Durvasa que tenía miedo del Señor del Disco. [...]
    Sri rama derriba al demonio Kabandha:
    [...] Sri Rama derribó al demonio Kabandha tan pronto como se lo encontró en su camino; éste le contó toda la historia sobre el hechizo del que había sido víctima:
    "El sabio Durvasa me maldijo; ahora el pecado ha sido redimido tan sólo con ver los pies del Señor". [...]