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El Mahabharata

Libro 1 - Adi Parva

Astika Parva

OmshantiOm:  Sauti continúa el relato del Mahabharata en la asamblea de rishis del Sabio Saunaka
[Sección 13]
SaunakaRishi Kulapati dijo:

'¿Por qué razón ese tigre entre los reyes, el rey Janamejaya, decidió tomar las vidas de las serpientes por medio de un sacrificio? Oh Sauti, cuéntanos en detalle la verdadera historia.
Dinos también por qué Astika, el mejor de los regenerados, el más importante de los ascetas, rescató a las serpientes del fuego ardiente.
¿De quién era hijo aquel monarca que celebraba el sacrificio de serpientes? Y, también, ¿de quién era hijo el mejor de los regenerados?'

SautiUgrasrava dijo:

'Oh, el mejor de los oradores, esta historia de Astika es larga.
La relataré debidamente en su totalidad, ¡escucha!'

Saunaka dijo:

'Estoy deseoso de escuchar con detenimiento la encantadora historia de ese Rishi, ese ilustre Brahmana, llamado Astika '.

Sauti dijo:

'Esta historia (primera) recitada por Krishna DwaipayanaVyasa, es denominada "Purana" por los Brahmanas.
Anteriormente fue narrada por mi sabio padre, Lomaharshana, el discípulo de Vyasa, ante los habitantes del bosque de Naimisha, a petición de ellos.
Yo estaba presente en el recital, y, oh Saunaka, ya que me preguntas, voy a narrar la historia de Astika exactamente como la escuché.

Escucha, mientras recito la historia que destruye el pecado.

El padre de Astika era poderoso como PrajapatiSabio Daksha.
Era un Brahma-CharinBrahmacharya, siempre dedicado a devociones austeras. Comía con moderación, era un gran asceta y tenía su lujuria bajo completo control. Y era conocido por el nombre de Jaratkaru.

El primero entre los YayavarasYayavara, virtuoso y de rígidos votos, altamente bendecido y dotado de gran poder ascético, emprendió una vez un viaje por el mundo, visitó diversos lugares, se bañó en diversas aguas sagradas y descansó donde la noche lo sorprendió.

Dotado de gran energía, practicó austeridades religiosas, difíciles de ser practicadas por hombres de alma desenfrenada.

El sabio vivía sólo del aire y renunció al sueño para siempre.

Así, andando como un fuego ardiente, un día vio a sus antepasados, con la cabeza hacia abajo en un gran agujero, con los pies apuntando hacia arriba. Al verlos, Jaratkaru se dirigió a ellos diciendo:
¿Quiénes son ustedes, que cuelgan sus cabeza en este agujero con una cuerda de fibras de virana que, en secreto, es comida por todos lados por una rata que vive aquí?

Los ancestros dijeron,
'Somos Rishis de votos rígidos, llamados Yayavaras.
Nos estamos hundiendo en la tierra por falta de descendencia.
Tenemos un hijo llamado Jaratkaru.
¡Ay de nosotros! ¡Ese miserable ha comenzado una vida únicamente de austeridades!
¡El necio no piensa en criar descendientes por matrimonio!

Es por esa razón, el miedo a la extinción de nuestra raza, que estamos suspendidos en este agujero.
Poseedores de recursos, ¡nos va como a desafortunados que no los tienen!

Oh, excelso, ¿quién eres tú, que, como un amigo, te apesadumbras tanto por nuestra causa?
Deseamos saber, ¡oh, Brahmana!, quién eres tú que nos das apoyo, y por qué, ¡oh, el mejor de los hombres!, te lamentas por nosotros, que somos tan desafortunados.'

Jaratkaru dijo,
'¡Yo soy ése Jaratkaru!
Ustedes son mis padres y abuelos. Oh, díganme, cómo puedo servirles.

Entonces los padres respondieron:
Haz todo lo posible, oh niño, para engendrar un hijo que extienda nuestro linaje.
Entonces, oh excelente, habrás hecho una meritoria práctica tanto para ti como para nosotros.

No por los frutos de la virtud ni por la acumulación de muchas penitencias ascéticas se logra el mérito que se obtiene al convertirse en padre.
Por lo tanto, oh niño, según nuestro mandato, pon tu corazón en el matrimonio y la descendencia.
Incluso éste es nuestro bien más elevado.

Jaratkaru respondió,
No me casaré por mí bienestar, ni ganaré riquezas para divertirme, pero sí lo haré solo para vuestro bienestar.
De acuerdo con este entendimiento, conforme a los ritos establecidos en los ShastrasShastra, tomaré una esposa para lograr tal fin. No actuaré de otra manera.

Si encuentro una novia con mi mismo nombre, cuyos amigos, además, me la ofrezcan voluntariamente como regalo en caridad, me casaré con ella debidamente.
Sin embargo, ¿quién daría a su hija, por esposa, a un pobre como yo?
Aceptaré, no obstante, a cualquier hija que se me dé como limosna.
¡Incluso así, padres, intentaré casarme con una muchacha!

Habiendo dado mi palabra, no actuaré de otra manera.
Con ella crearé descendencia para vuestra redención; para que vosotros, padres, puedan alcanzar las eternas regiones (de bienaventuranza) y puedan, así, regocijarse.'

Así termina la decimotercera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 14]
Sauti dijo:

Ese Brahmana de votos rígidos vagó por la tierra en busca de esposa, pero no la encontró.

Un día entró en el bosque y, recordando las palabras de sus antepasados, oró tres veces en voz baja por una novia.

Entonces salió Vasuki y ofreció a su hermana para la aceptación del Rishi. Pero el Brahmana dudó en aceptarla, pensando que ella no tenía el mismo nombre que él.

Jaratkaru, de alma noble, pensó para sí mismo, 'No tomaré por esposa a nadie que no sea del mismo nombre que yo'.

Entonces ese Rishi de gran sabiduría y austeras penitencias le preguntóa Vasuki, diciendo:
"Dime verdaderamente, oh serpiente, cuál es el nombre de tu hermana".

Vasuki respondió,
'Oh, Jaratkaru, ella, mi hermana menor, se llama Jaratkaru.
Cedida por mí, acepta a esta damisela de delgada cintura por esposa.
¡Oh, el mejor de los Brahmanas!, para ti la reservé. Por tanto, acéptala.


Al decir esto, ofreció a su hermosa hermana a Jaratkaru, quien luego la desposó con los ritos establecidos ".

Así termina la decimocuarta indicada como "decimotercera" en la traducción original, siendo lo correcto "decimocuarta". sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 15]
Sauti dijoa Saunaka:

¡Oh, la más importante de las personas familiarizadas con Brahma!, en la antigüedad, la madre de las serpientes, había maldecido a sus hijos diciendo:
"¡Aquél que tiene al Viento como auriga (es decir, Agni) los quemará a todos en el sacrificio de Janamejaya!"

Fue para neutralizar esa maldición que el jefe de las serpientesVasuki casó a su hermana con ese Rishi de gran alma y extraordinarios votos.

El Rishi se casó con ella de acuerdo con los ritos establecidos en las escrituras, y de ellos nació un hijo, de alma elevada, llamado Astika. Un ilustre asceta; versado en los Vedas y sus ramificaciones, que miró todo con ojo imparcial y eliminó los temores de sus padres.

Luego, después de un largo período de tiempo, un rey descendiente del linaje Pandava celebró un gran sacrificio conocido como el sacrificio de la Serpiente.
Después de que el sacrificio, para la destrucción de las serpientes, hubiera comenzado, Astika libró a los Nagas, es decir, a sus hermanos y tíos maternos, y a otras serpientes de una abrasadora muerte. Y también libró a sus padres engendrando descendencia.

Y por sus austeridades, oh Brahmana, y varios votos y el estudio de los Vedas, se liberó a si mismo de todas sus deudas. A través de sacrificios, en los que se hicieron varias clases de ofrendas, propició a los dioses. Practicando el modo de vida del Brahmacarya, agradó a los Rishis; y engendrando descendientes, complació a sus antepasados.

Así, Jaratkaru de rígidos votos saldó la pesada deuda que tenía con sus progenitores, quienes siendo así liberados de sus ataduras ascendieron al cielo.

Habiendo adquirido así un gran mérito religioso, Jaratkaru, después de un largo recorrido de años, fue al cielo, dejando a Astika detrás.

Está es la historia de Astika que he relatado debidamente.
Ahora, dime qué más he de narrar, oh tigre de la raza de Bhrigu.

Así termina la decimoquinta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 16]
Saunaka dijo,

Oh Sauti, relata una vez más en detalle esta historia del erudito y virtuoso Astika. Nuestra curiosidad por escucharla es grande.

Oh amable, hablas dulcemente, con el acento y énfasis adecuados; y estamos muy complacidos con tu discurso. Hablas como tu padre. Él siempre estuvo dispuesto a complacernos.
Cuéntanos ahora la historia como la hubiera narrado tu padre.

Sauti dijo:

Oh, tú que eres bendecido con la longevidad, voy a narrar la historia de Astika como la escuché de mi padre.

¡Oh, Brahmana!, en la edad doradaSe refiere al momento de la Creación Universal, en el que apareció Hiranyagarbha, el huevo dorado a partir del cual se crearon todas las demás cosas., PrajapatiSabio Daksha tuvo dos hijas.
Oh, tu inmaculado, las hermanas fueron dotadas de una maravillosa belleza.

Llamadas Kadru y Vinata, se convirtieron en las esposas de KasyapaSabio Kashyapa.

Kasyapa obtuvo gran placer de sus dos esposas y, sintiéndose complacido él, pareciendo el mismo Prajapati, ofreció otorgarle una bendición a cada una de ellas.

Al escuchar que su señor estaba dispuesto a conferirles las bendiciones que eligieran, esas excelentes damas sintieron un éxtasis de felicidad.

Kadru deseó tener como hijos a mil serpientes, todas de igual esplendor.
Y Vinata deseó dar a luz dos hijos que superaran a los mil descendientes de Kadru en fuerza, energía, tamaño corporal y destreza.

Su señor le concedió a Kadru, la bendición respecto a la multitud de descendientes. Y también ante Vinata, Kasyapa dijo: '¡Que así sea!'
Entonces Vinata, habiendo obtenido su oración, se regocijó grandemente. Obteniendo dos hijos de superior destreza, ella consideró su bendición cumplida.
Kadru también obtuvo sus mil hijos de igual esplendor.

'Llevad los embriones cuidadosamente', dijo Kasyapa, y luego se fue al bosque, dejando a sus dos esposas complacidas con sus bendiciones.

Sauti continuó,

Oh, el mejor entre los regenerados, después de mucho tiempo, Kadru produjo mil huevos y Vinata dos. Sus sirvientas depositaron los huevos por separado en tibias vasijas.

Pasaron quinientos años, y los mil huevos producidos por Kadru estallaron y salió la progenie.
Pero los gemelos de Vinata no aparecieron.

Vinata se puso celosa, por lo que rompió uno de los huevos y encontró en él un embrión con la parte superior desarrollada pero la inferior sin desarrollar.
Ante esto, la criatura del huevo se enojó y maldijo a su madre, diciendo:
'Ya que has roto prematuramente este huevo, servirás como esclava.
¡Deberás esperar quinientos años sin destruir el otro huevo, o evitar que, rompiéndolo por la impaciencia, se desarrolle a medias. Entonces, el ilustre niño dentro de él te librará de la esclavitud!
¡Y si quieres que ese niño sea fuerte, deberás cuidar el huevo tiernamente durante todo este tiempo!

Maldiciendo así a su madre, el niñoAruna se elevó al cielo.
¡Oh, Brahmana, incluso él es el auriga de SuryaDios del Sol, siempre visto a la hora de la mañana!

Luego, al término de los quinientos años, al romperse el otro huevo, salió GarudaEl águila celestial , el devorador de serpientes.
¡Oh, tigre de la raza de Bhrigu!, inmediatamente al ver la luz, ese hijo de Vinata dejó a su madre.
Y el El señor de los pájarosGaruda, sintiendo hambre, echó a volar en busca de la comida que le fue asignada por el Gran Ordenador de todos.

Así termina la sección dieciséis en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 17]
Sauti dijo:

Oh asceta, por ese tiempo las dos hermanas vieron acercarse a ese corcel de apariencia complaciente llamado UchchaihsravaUccaihsravas que era adorado por los dioses, esa gema entre corceles, que se elevó durante el batido del océano en busca del néctar.

Divino, elegante, perpetuamente joven, la obra maestra de la creación y de un vigor irresistible, fue bendecido con todas las marcas auspiciosas.

Saunaka preguntó:

¿Por qué los dioses batieron el océano en busca del néctar, y en qué circunstancias y cuándo, como tú dices, el mejor de los corceles brotó, tan poderoso y resplandeciente?'

Sauti dijo:

Hay una montaña llamada Meru, de apariencia resplandeciente y que parece un cúmulo de refulgencia. Los rayos del sol caen sobre sus picos de brillo dorado se dispersan por ellos. Decorada con oro y sumamente hermosa, esa montaña es el refugio de los dioses y los Gandharvas.

Es inconmensurable e inaccesible para los hombres de múltiples pecados.
Terribles bestias de presa deambulan sobre sus cimas, y está iluminada por muchas hierbas divinas que dan vida. Se alza besando los cielos por su altura y es la primera de las montañas.

La gente común ni siquiera puede pensar en ascender. Está adornada con árboles y arroyos, y resuena con la encantadora melodía de los coros alados.

Una vez, los dioses se sentaron, en cónclave, en su cima cubierta de gemas.
Ellos, que habían practicado penitencias y respetado eminentes votos por amritaBebida o alimento de los dioses parecían, ahora, ser ansiosos buscadores del Amrita Celestial Néctar de la inmortalidad.

Al ver el ansioso estado de la asamblea celestial, NarayanaEl Dios supremo (Vishnu) le dijo a BrahmanBrahma:
'Batid el Océano con los dioses y los AsurasDemonios.
Haciendo esto, se obtendrá el Amrita al igual que todos los tesoros y medicinas.
Oh, Vosotros dioses, batid el océano, descubrirán el Amrita Néctar de la inmortalidad'.

Así termina la sección decimoséptima en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 18]
Sauti dijo:

Hay una montaña llamada Mandara adornada con picos como nubes.
Es la mejor de las montañas y está cubierta por todas partes con hierbas entrelazadas. Allí, innumerables aves emiten sus melodías y deambulan las bestias de presa.

Los dioses, las Apsaras Bailarinas celestiales y los Kinnaras visitan el lugar.
Hacia arriba sube once mil yojanas, y desciende hacia abajo otro tanto.

Los dioses quisieron romperla y usarla como un batidor, pero no lo lograron. Entonces, vinieron a Vishnu y BrahmanBrahma, que estaban sentados juntos, y les dijeron:
"Concebid algún plan eficaz, Oh Dioses, considerad cómo puede ser Mandara desprendida para nuestro bien".

Sauti continuó,

¡Oh hijo de Bhrigu ! Vishnu y Brahman asintieron.
Y el de ojos de lotoVishnu puso la difícil tarea sobre el poderoso AnantaVasuki, el príncipe de las serpientes.
El poderoso AnantaVasuki, siendo esto ordenado tanto por Brahman como por NarayanaEl Dios supremo (Vishnu), oh Brahmana, rompió la montaña con sus bosques y los habitantes de esos bosques.

Y los dioses llegaron a la orilla del océano con AnantaVasuki y se dirigieron al océano, diciendo:
'Oh tu, Océano; hemos venido a batir tus aguas para obtener el néctar ”.

Y el océano respondió:
'Que así sea, puesto que no me iré sin una parte de él.
Soy capaz de soportar la prodigiosa agitación de mis aguas generada por la montaña.'

Entonces los dioses fueron al rey de las tortugas y le dijeron:
'¡Oh Rey Tortuga, tendrás que sostener la montaña en tu espalda!'

El Rey Tortuga estuvo de acuerdo, e Indra se las arregló para colocar la montaña sobre la espalda de aquél.

Y los dioses y los Asuras hicieron de Mandara un bastón batidor, y de Vasuki la cuerda, y se dispusieron a batir las profundidades en busca de Amrita Néctar de la inmortalidad.

Los Asuras sujetaron a Vasuki por la capucha y los dioses lo sujetaron por la cola.

Y AnantaVasuki, que estaba a favor de los dioses, levantaba a intervalos su capucha y la bajaba de repente. Y como consecuencia del estiramiento que Vasuki recibió de manos de los dioses y los Asuras, de su boca salieron vapores negros con llamaradas.

Estos, convertidos en nubes cargadas de relámpagos, derramaron lluvias que refrescaron a los cansados dioses. Y las flores que caían, por los giros que daba Mandara, desde los árboles a ambos lados de los celestiales también los refrescaron.

Entonces, ¡oh, Brahmana!, de lo profundo vino un tremendo rugido como el estruendo de las nubes durante la Disolución Universal.

Diversos animales acuáticos, siendo aplastados por la gran montaña, entregaron su espíritu en las aguas saladas. Y muchos habitantes de las regiones inferiores, y del mundo de Varunadios de las aguas, fueron muertos.

Grandes árboles, con sus pájaros, fueron arrancados de raíz en la giratoria Mandara y cayeron al agua. La fricción mutua entre esos árboles también produjo incendios que ardían frecuentemente. La montaña, por lo tanto, parecía una masa de nubes oscuras cargadas de rayos.

Oh Brahmana, el fuego se extendió y consumió a los leones, elefantes y otras criaturas que estaban en la montaña. Entonces Indra extinguió ese fuego lanzando fuertes lluvias.

Oh Brahmana, tras haber continuado el batido por algún tiempo, las exudaciones gomosas de varios árboles y hierbas, investidas con las propiedades del amritaBebida o alimento de los dioses, se mezclaron con las aguas del océano. Y los celestiales alcanzaron la inmortalidad bebiendo el agua mezclada con esas resinas y con el extracto líquido de oro.

OmshantiOm:  Como se verá más adelante, y como es mencionado también en el Vishnu Purana, los Devas recién adquieren la inmortalidad bebiendo el Néctar que reparte el Señor Vishnu. Nótese que en éste caso, K.M. Ganguli a escrito "amrita" en minúscula, diferenciándola del "Néctar de la Inmortalidad" escrito como "Amrita".

Poco a poco, el agua lechosa de la agitada profundidad se transformó en mantequilla clarificada en virtud de esas resinas y jugos. Pero, aun así, el néctar no apareció.

Los dioses se acercaron a BrahmanBrahma, el otorgador de bendiciones, que estaba sentado en su asiento y dijeron:
Señor, estamos agotados, no nos quedan fuerzas para continuar batiendo.
El néctar aún no ha surgido, por lo que ya no tenemos recursos, salvo NarayanaEl Dios supremo (Vishnu).

Al escucharlos, Brahman le dijo a NarayanaEl Dios supremo (Vishnu):
"Oh Señor, dígnate a conceder a los dioses la fuerza para batir las profundidades de nuevo".

Entonces NarayanaEl Dios supremo (Vishnu), accediendo a conceder sus diversos ruegos, dijo:
Oh, Sabios, os concedo fuerza suficiente.
Id, colocad nuevamente la montaña en posición y batid el agua.

Restablecidos así en fuerza, los dioses reanudaron el batido.
Después de un tiempo, la agradable Luna de mil rayos emergió del Océano.
Posteriormente surgió Lakshmi, vestida de blanco, luego Soma, luego el Corcel BlancoUccaihsravas, y luego, Kaustubha, la gema celestial que adorna el pecho de NarayanaEl Dios supremo (Vishnu).

Luego, Lakshmi, Soma y el CorcelUccaihsravas, veloces como la mente, se presentaron ante los dioses en las alturas.

Entonces se elevó el divino Dhanwantari con el recipiente blanco de néctar en la mano.
Y al verlo, los Asuras lanzaron un fuerte grito, diciendo: Eso es nuestro.

Y después de un tiempo se elevó el gran elefante, Airavata El elefante blanco que pertenece a Indra., de enorme cuerpo y con dos pares de colmillos blancos. Y se llevó a Indra, el poseedor del rayo.

Finalmente, con el batido aún en marcha, apareció el veneno Kalakuta.
Envolviendo la Tierra, de repente se encendió como un fuego acompañado de vapores. Y por el olor del temible Kalakuta, los tres mundos quedaron estupefactos.

Y entonces Shiva, siendo solicitado por Brahman, tragó ese veneno para la seguridad de la creación. El divino MaheswaraShiva lo sostuvo en su garganta, y se dice que desde ese momento se le llama Nilakantha (garganta azul).

Al ver todas estas cosas maravillosas, los Asuras se llenaron de desesperación, y se prepararon para entrar en hostilidades con los dioses por la posesión de Lakshmi y Amrita Néctar de la inmortalidad.

Entonces NarayanaEl Dios supremo (Vishnu) llamó a su cautivadora MayaPoder ilusorio para que lo ayude, y asumiendo la forma de una seductora doncella, coqueteó con los DanavasDemonios.

Los DanavasDemonios hijos de Danu y el sabio Kashyapa y los DaityasDemonios hijos de Diti y el sabio Kashyapa, encantados con su exquisita belleza y gracia, perdieron la razón y unánimemente colocaron el Amrita Néctar de la inmortalidad en manos de esa hermosa doncella'.

Así termina la sección decimoctava en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 19]
Sauti dijo:

Entonces los Daityas y los Danavas, equipados con armaduras de alto nivel y varias armas, atacaron a los dioses.

Mientras tanto, el valeroso Señor Vishnu, bajo la forma de una cautivante doncella y acompañado por Nara, engañó a los poderosos DanavasDemonios y se llevó el Amrita Néctar de la inmortalidad de sus manos.

Todos los dioses en ese momento de gran temor, bebieron el Amrita Néctar de la inmortalidad con deleite, recibiéndolo de Vishnu. Y mientras los dioses, después de haberlo anhelado tanto, lo estaban compartiendo, un Danava llamado Rahu, disfrazado como un dios entre ellos, también lo estaba por beber.

Cuando el Amrita solo había llegado a la garganta de Rahu, SuryaEl dios del Sol y SomaEl dios de la Luna (lo reconocieron y) dieron aviso a los dioses. Y Narayana instantáneamente cortó con su disco la bien adornada cabeza del DanavaEl demonio Rahu que estaba bebiendo del Amrita sin permiso.

La enorme cabeza del Danava, siendo cortada por el disco y pareciendo el pico de una montaña, se elevó hacia el cielo y comenzó a proferir gritos espantosos. Y el tronco decapitado del Danava, cayendo al suelo y rodando sobre sí mismo, hizo temblar la Tierra con sus montañas, bosques e islas.

Desde ese momento hay una disputa de larga data entre la cabeza de Rahu y Surya y Soma.
Y hasta el día de hoy, Rahu, se traga a Surya y Soma (durante los eclipses solares y lunares).

Entonces Narayana, abandonando su encantadora forma femenina y lanzando muchas armas terribles a los Danavas, los hizo temblar. Y así, comenzó la terrible batalla de los dioses y los Asuras, en las orillas del mar de agua salada.

Puntiagudas jabalinas y lanzas, y varias otras armas empezaron a ser descargadas, de a miles, por todos lados. Mutilados con el disco y heridos por espadas, dardos y mazas, los Asuras, en gran número, vomitaban sangre y yacían postrados en la tierra.

Cortadas de los troncos por afiladas espadas de doble filo, las cabezas adornadas con oro brillante caían continuamente en el campo de batalla.

Con sus cuerpos empapados en sangre, los grandes Asuras yacían muertos por todas partes. Parecía como si picos de montañas teñidos de rojo yacieran esparcidos por todas partes.

Cuando salió el sol en su esplendor, miles de guerreros se golpearon con armas unos a otros. Y se escucharon gritos de angustia por todas partes.
Los guerreros que luchaban a distancia se derribaban unos a otros con afilados proyectiles de hierro, y los que luchaban a corta distancia se mataban unos a otros a puñetazos. Y el aire se llenó con alaridos de angustia.
Por todas partes se escucharon sonidos alarmantes: 'cortad', 'perforad', 'a ellos', 'derribad', 'avanzad'.

Y cuando la batalla se estaba librando ferozmente, Nara y Narayana entraron al campo de batalla.

Narayana, al ver el arco celestial en la mano de Nara, llamó con la mente a su propia arma, el disco destructor de Danavas.

¡Y he aquí! Sudarsana, el disco destructor de enemigos, como AgniDios del fuego en refulgencia y terrible en batalla, vino del cielo en cuanto se lo pensó. Y cuando llegó, Narayana de férrea energía, poseedor de brazos como la trompa de un elefante, lanzó con gran fuerza este arma de brillo extraordinario, refulgente como un fuego abrasador, atroz y capaz de destruir ciudades hostiles.

Y ése disco, ardiendo como el fuego que consume todas las cosas al final del YugaCiclo de la Creación, lanzado con fuerza por las manos de Narayana y cayendo constantemente por todas partes, destruyó a los DaityasDemonios hijos de Diti y el sabio Kashyapa y DanavasDemonios hijos de Danu y el sabio Kashyapa por miles.

A veces ardía como el fuego y los consumía a todos; a veces los derribaba mientras surcaba el cielo; y a veces, cayendo a la tierra, bebía su sangre vital como un duende.

Por otro lado, los DanavasDemonios, blancos como las nubes de las que ha caído la lluvia, poseyendo gran fuerza y ​audaces corazones, ascendieron al cielo, y arrojando miles de montañas, acosaron continuamente a los dioses. Y esas terribles montañas que caían del cielo con sus árboles y cimas planas, como masas de nubes, chocaban unas con otras y producían un tremendo estruendo.

Y cuando miles de guerreros gritaban sin descanso en el campo de batalla y las montañas, con los árboles sobre ellas, empezaron a caer por todas partes, la tierra con sus bosques, tembló.

Entonces el divino Nara apareció en la escena del terrible conflicto entre los AsurasDemonios y los GanasLos dioses seguidores de Rudra (Shiva), y reduciendo a polvo esas rocas, por medio de sus flechas con puntas de oro, cubrió los cielos de polvo.

Así desconcertados por los dioses, y viendo al furioso disco surcando los cielos como una llama ardiente, los poderosos Danavas se adentraron en las entrañas de la tierra, mientras que otros se sumergieron en el mar de aguas saladas.

Habiendo obtenido la victoria, los dioses ofrecieron el debido respeto a Mandara y la colocaron de nuevo en su propia base. Con el néctar en su poder, hicieron resonar los cielos con sus gritos, y regresaron a sus propias moradas.

Y al regresar a los cielos, los dioses se regocijaron enormemente, e Indra y las otras deidades entregaron a Narayana la vasija de Amrita Néctar de la inmortalidad para que la mantuviera bajo Su protección.

Y así termina la sección decimonovena en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 20]
Sauti dijo:

Así, les he contado toda la historia de cómo Amrita fue extraída del océano, y la ocasión en la que el caballo UchchaishravasUccaihsravas, de gran belleza e incomparable destreza, fue obtenido.

Fue éste caballo por el que Kadru le preguntó a Vinata, diciendo,
Dime, amable hermana, sin demorarte mucho, ¿de qué color es UchchaishravasUccaihsravas?.

Y Vinata respondió:
Ese príncipe de los corceles es ciertamente blanco.
¿Qué piensas, hermana? Di tú cuál es su color.
Hagamos una apuesta por ello.

Kadru respondió, entonces,
Oh tú de dulces sonrisas. Creo que el caballo tiene la cola negra.
Bella, apuesta conmigo y la que pierda se convertirá en la esclava de la otra.

Sauti continuó:

Así, apostando entre ellas por el servil servicio como esclava, las hermanas se fueron a su casa y resolvieron cerciorarse, examinando el caballo, al día siguiente.

Y Kadru, empeñada en practicar un engaño, ordenó a sus mil hijos que se transformaran en pelo negro y cubrieran rápidamente la cola del caballo a fin de que ella no se convirtiera en esclava.

Pero como sus hijos, las serpientes, se negaron a cumplir sus órdenes, los maldijo, diciendo:
"Durante el sacrificio de serpientes del sabio rey Janamejaya, de la raza Pandava, AgniDios del fuego los consumirá a todos".

Y el propio AbueloBrahma escuchó esta maldición extremadamente cruel pronunciada por Kadru, impulsada por el destinoEn la versión inglesa de K.M. Ganguli se indica "Fates" (Parcas).
Este concepto hace referencia a los dioses de la muerte en la mitología romana.
. Y viendo que las serpientes se habían multiplicado enormemente, el abuelo, movido por una amable consideración hacia sus criaturas, aprobó con todos los dioses esta maldición de Kadru.

De hecho, como las serpientes eran de veneno virulento, gran destreza y exceso de fuerza, y siempre empeñadas en morder a otros especímenes, la conducta de su madre hacia ellas, perseguidoras de todas las criaturas, era muy apropiada para el bien de todos los seres.

El destino siempre castiga con la muerte a quienes buscan la muerte de otras criaturas.

Los dioses, habiendo intercambiado tales sentimientos entre sí, apoyaron la acción de Kadru (y se fueron).

Y BrahmanBrahma, llamando a Kashyapa, le dijo estas palabras:
'Oh tú, el puro que vence a todos los enemigos, éstas serpientes engendradas por ti, que son de veneno virulento y enormes cuerpos, y siempre con la intención de morder a otras criaturas, han sido maldecidas por su madre.
Oh hijo, no te aflijas en lo más mínimo.
La destrucción de las serpientes en el sacrificio, de hecho, ha sido ordenada hace mucho tiempo '

Diciendo esto, el divino Creador del Universo consoló a Kasyapa e impartió a ese ilustre el conocimiento para neutralizar el veneno.

Y así termina la vigésima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 21]
Sauti dijo:

Luego, cuando pasó la noche y salió el sol por la mañana, oh tú cuya riqueza es el ascetismoEl sabio Saunaka, las dos hermanas Kadru y Vinata, habiendo hecho una apuesta sobre la esclavitud, fueron con prisa e impaciencia a ver el corcel UchchaishravasUccaihsravas desde un punto cercano.

En su camino vieron el Océano, ese receptáculo de aguas, vasto y profundo, ondulante y tremendamente rugiente, lleno de peces lo suficientemente grandes como para tragarse a una ballena; colmado de enormes makaras y criaturas de diversas formas por miles, y que se había vuelto inalcanzable por la presencia de otros terribles animales acuáticos con forma de oscuros y feroces monstruos; repleto de tortugas y cocodrilos; la mina de todo tipo de gemas; el hogar de Varunadios de las aguas; la excelente y hermosa residencia de los Nagasreptiles; el señor de todos los ríos; la morada del fuego subterráneo; el amigo (o asilo) de los AsurasDemonios; el terror de todas las criaturas; la gran reserva de agua, siempre inmutable.

Es bendito, beneficioso para los dioses y es la gran fuente de néctar; sin límites, inconcebible, sagrado y sumamente maravilloso.
Es oscuro, terrible con el sonido de las criaturas acuáticas, tremendamente rugiente y lleno de profundos remolinos. Es un objeto de terror para todas las criaturas.

Movido por los vientos que soplan desde sus orillas y meciéndose, agitado e inquieto, parece bailar por todas partes con las manos levantadas representadas por sus oleadas. Lleno de abultadas olas causadas por la luna creciente y menguante, es el padre de la gran caracola de Vasudeva llamada Pancajanya; la gran mina de gemas.
Sus aguas fueron anteriormente perturbadas a consecuencia de la agitación causada en ellas por el Señor GovindaGovinda es otro nombre de Krishna, quien es la octava encarnación del Señor Vishnu.
Siendo ambos el mismo Ser Supremo, aquí se hace referencia al Señor Vishnu en su tercera encarnación como Varaha (El Jabalí).
, de destreza inconmensurable, cuando asumió la forma de un jabalí para levantar la (sumergida) Tierra.

Su parte inferior, más baja que las regiones inferiores, no podría ser desentrañada ni por el Rishi Atri tras cien años de rígido voto.

Se convierte(el océano) en el lecho de Vishnu, el poseedor de un loto por ombligo, cuando al final de cada Yuga, esa Deidad de poder inconmensurable, disfruta del Yoga-nidra, el sueño profundo bajo el éxtasis de la meditación espiritual.

Es el refugio de MainakaMonte que sobrevivió a la ira de Indra y su rayo., temeroso de la caída del rayo, y de los Asuras, tras su retirada luego de ser superados en feroces encuentros.

Ofrece agua, como mantequilla de sacrificio, al fuego ardiente que sale de la boca de Varava. Es insondable y sin límites, vasto e inconmensurable, y el señor de los ríos.

Y vieronKadru y Vinata que miles de poderosos ríos corrían hacia él con andar orgulloso, como competidores amorosos adelantándose a los demás, cada uno ansioso por encontrarlo.

Y vieron que siempre estaba lleno, y siempre bailando entre sus olas. Y vieron que era profundo y que estaba lleno de feroces ballenas y makaras. Y que resonaba constantemente con los terribles sonidos de las criaturas acuáticas. Y vieron que era vasto, ancho como la extensión de espacio, insondable e ilimitado, y el gran reservorio de agua '".

Y así termina la vigésimo primera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 22]
Sauti dijo:

Tras analizar el asunto, los Nagas llegaron a la conclusión de que debían cumplir con el mandato de su madre porque, si ella no lograba obtener su deseo, podría retirarles su afecto y quemarlos a todos.

Si, en cambio, ella estuviera gentilmente predispuesta, podría liberarlos de su maldición. Dijeron:
"Deberemos, sin duda, convertir en negra la cola del caballo".

Y se dice que luego fueron y se convirtieron en pelos de la cola del caballo.

Las dos co-esposasesposas de un mismo marido (en éste caso, el sabio Kashyapa) habían hecho una apuesta. Y habiendo establecido la misma, ¡oh, el mejor entre los Brahmanas!el Rishi Saunaka, a quien Sauti le esta narrando la historia., las dos hermanas Kadru y Vinata, las hijas de Daksha, avanzaron con gran deleite a lo largo del cielo para ver el otro lado del océano.

Y en su camino vieron el Océano, ese receptáculo de aguas, incapaz de ser fácilmente perturbado, poderosamente agitado de repente por el viento, y rugiendo tremendamente; repleto de peces capaces de tragarse una ballena y lleno de makaras; conteniendo también criaturas de diversas formas contadas por miles; espantoso por la presencia de monstruos horribles, inaccesible, profundo y terrible, la mina de todo tipo de gemas, el hogar de Varuna, las maravillosa morada de los Nagas, el señor de los ríos, la morada del fuego subterráneo; la residencia de los Asuras y de muchas criaturas espantosas; el reservorio de agua, no sujeto a descomposición, aromático y maravilloso, la gran fuente del amritaBebida o alimento de los dioses de los celestiales; inconmensurable e inconcebible, que contienen aguas sagradas, llenado hasta el borde por muchos miles de grandes ríos, danzando como si fueran olas.

Así era el Océano, lleno de olas ondulantes, vasto como la extensión del cielo, profundo, de cuerpo iluminado con las llamas del fuego subterráneo y rugiente, que las hermanas pasaron rápidamente por encima '".

Y así termina la vigésimo segunda sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 23]
Sauti dijo:

Habiendo cruzado el océano, Kadru, de rápida velocidad, acompañada por Vinata, pronto se posó cerca del caballo.

Entonces ambas contemplaron al más importante de los corceles de estupenda velocidad, con el cuerpo blanco como los rayos de la luna pero con pelos negros (en la cola).

Y al observar muchos pelos negros en la cola, Kadru puso a Vinata, que estaba profundamente abatida, en esclavitud. Y de esta manera, Vinata, habiendo perdido la apuesta, entró en estado de esclavitud y se sintió sumamente apenada.

Mientras tanto, cuando llegó su hora, emergió del huevo sin la ayuda de su madre, GarudaEl águila celestial.
Rey de las aves y transporte (montura) de Lord Vishnu.
de gran esplendor, encendiendo todos los puntos del universo, ese poderoso ser dotado con fuerza, ese pájaro capaz de adoptar a voluntad cualquier forma, de ir a voluntad a todas partes, y de llamar en su ayuda a voluntad cualquier cantidad de energía.

Resplandeciente como una pila de fuego, brillaba terriblemente.
De esplendor igual al del fuego al final del Yuga, su ojos brillaban como el relámpago.

Y poco después de nacer, ese pájaro creció en tamaño y aumentando su cuerpo ascendió a los cielos. Feroz y rugiendo con vehemencia, parecía tan terrible como un segundo océano de fuego.

Todas las deidades que lo vieron, buscaron la protección de VibhavasuAgni (dios del fuego).
Y se postraron ante esa deidad de múltiples formas sentado en su asiento y le dijeron estas palabras:
'¡Oh Agni, no prolongues tu cuerpo! ¿Quieres consumirnos? ¡Mira!, ese enorme cúmulo de llamas tuyas se está propagando ampliamente.

Y Agni respondió,
'Oh, perseguidores de los Asuras, no es como vosotros imagináis.
Éste es Garuda de gran fuerza e igual a mí en esplendor; dotado de gran energía y nacido para propiciar el regocijo de Vinata. Tanto es así, que con solo mirar su gran refulgencia habéis quedado bajo su ilusión.
Él es el poderoso hijo de Kashyapa; el destructor de los Nagas, comprometido con el bienestar de los dioses y enemigo de los Daityas y Rakshasas.
No le temáis en lo más mínimo. Venid conmigo y veréis.

OmshantiOm:  La traducción al inglés de K.M. Ganguli de las siguientes líneas es bastante confusa. También podría tratarse de un error de edición:

...Be not afraid of it in the least. Come with me and see.' Thus addressed, the gods from a distance.
"The gods said, 'Thou art a Rishi (i.e., one cognisant of all mantras), share of the largest portion in sacrifices, ever resplendent, the controller along with the Rishi wended their way towards Garuda and adored him of birds, the presiding spirit of the animate and the inanimate universe.

Se propone la siguiente adecuación:

...Be not afraid of it in the least. Come with me and see.'
Thus addressed, the gods along with the Rishis wended their way towards Garuda and adored him from a distance.
"The gods said, 'Thou art a Rishi (i.e., one cognisant of all mantras), share of the largest portion in sacrifices, ever resplendent, the controller of birds, the presiding spirit of the animate and the inanimate universe.

Habiendo escuchado esto, los dioses junto con los Rishis se encaminaron hacia GarudaEl águila celestial.
Rey de las aves y transporte (montura) de Lord Vishnu.
y lo adoraron a la distancia.

Los dioses dijeron,
'Tú eres un Rishi (es decir, un conocedor de todos los mantras), una parte del todo en los sacrificios, siempre resplandeciente; el preceptor de los pájaros, el espíritu que preside a los seres animados y el universo inanimado.

Tú eres el destructor de todo, el creador de todo; tú eres el mismísimo Hiranyagarbha; tú eres el progenitor de la creación en la forma de Daksha y los otros Prajapatis; tú eres Indra (el rey de los dioses), tú eres Hayagriva, la encarnación de Vishnu con cuello de corcel; tú eres la flecha (Vishnu mismo, ya que se convirtió en tal en manos de MahadevaShiva para la quema de Tripura); tú eres el Señor del universo; tú eres la boca de Vishnu; tú eres el PadmajaEpíteto de Brahma (nacido del Loto) de cuatro caras; tú eres el Brahmana (es decir, sabio), tú eres AgniDios del fuego, PavanaVayu, el dios del viento, etc. (es decir, la deidad que preside cada objeto en el universo).

Tú eres conocimiento, tú eres la ilusión a la que todos estamos sujetos; tú eres el espíritu omnipresente; tú eres el Señor de los dioses; tú eres la gran Verdad; tú estas libre de temor; tú eres inmutable; tú eres Brahma sin atributos; tú eres la energía del sol; tú eres las funciones intelectuales; tú eres nuestro gran protector; tú eres el océano de la santidad; tú eres pureza; tú estás desprovisto de los atributos de la oscuridad; tú eres el poseedor de los seis atributos superiores; tú eres el que no puede ser vencido en una contienda.

De ti han emanado todas las cosas; tú eres de acciones excelentes; tú eres todo lo que no ha sido y todo lo que ha sido. Eres puro conocimiento; tú nos muestras, como SuryaEl dios del Sol con sus rayos, este universo animado e inanimado; tú oscureces el esplendor de Surya en cada momento, y tú eres el destructor de todo; eres todo lo que es perecedero y todo lo que es imperecedero.

Oh, tú, resplandeciente como Agni, tú quemas todo incluso como Surya, en su ira, quema a todas las criaturas.
Oh, terrible, incluso resistes el fuego que, en el momento de la Disolución Universal, todo lo destruye.
Oh poderoso Garuda que te mueves en los cielos, buscamos tu protección.
Oh señor de los pájaros, tu energía es extraordinaria, tu esplendor es el del fuego, tu brillo es como el del relámpago al que ninguna oscuridad puede acercarse.

Llegas a las mismas nubes y eres tanto la causa como el efecto; el dispensador de bendiciones e invencible en proeza.

Oh Señor, todo este universo se torna caliente con tu esplendor, brillante como el brillo del oro fundido. Protege a estos dioses de gran alma, que vencidos y aterrorizados a la vez por ti, están volando por los cielos en diferentes direcciones en sus carros celestiales.

Oh tú, el mejor entre los pájaros, tú Señor del todo, tú eres el hijo del Rishi KasyapaSabio Kashyapa, misericordioso y de gran alma; por tanto, no te enfades, sino ten piedad del universo. Tú eres Supremo.

Oh, apacigua tu ira y protégenos.
Con tu voz, fuerte como el rugido del trueno, los diez puntosLas diez regiones o puntos cardinales., los cielos, la Tierra y nuestros corazones, Oh ave, nos haces
temblar continuamente.

Oh, atenúa tu forma, la cual se asemeja a AgniDios del fuego.
Ante la vista de tu esplendor, semejante al de YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones. cuando está en ira, nuestros corazones pierden toda serenidad y se estremecen.

¡Oh, señor de los pájaros, sé benevolente con nosotros quienes solicitamos tu misericordia!
Oh ilustre, concédenos dicha y alegría.'

Y ese ave de hermosas plumas, así adorada por las deidades y diversas agrupaciones de Rishis, disminuyó su propia energía y esplendor.

Y así termina la vigésimo tercera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 24]
Sauti dijo:

Entonces, al escuchar y contemplar su propio cuerpo, ese pájaro de hermosas plumas disminuyó su tamaño'.

Y Garuda dijo,
'Que ninguna criatura tenga miedo; como estáis asustados al ver mi terrible forma, disminuiré mis energías.'

Sauti continuó,

Entonces ese pájaro capaz de ir a todas partes a voluntad, ese guardián de los cielos capaz de llamar en su ayuda a cualquier cantidad de energía, cargando a Aruna en su espalda, se alejó de la casa de su padre y llegó al lado de su madre en el otra orilla del gran océano. Y colocó a Aruna de gran esplendor en las regiones orientales, justo en el momento en que Surya había resuelto quemar los mundos con sus feroces rayos.

Saunaka dijo:

'¿Cuándo decidió el venerado Surya quemar los mundos?
¿Qué daño le hicieron los dioses que provocaron su ira?'

Sauti dijo:

Oh, impecable, cuando Rahu estaba bebiendo el néctar Amrita (Néctar de la inmortalidad) entre los dioses al momento del batido del océano, fue señalado ante los dioses por SuryaEl dios del Sol y Soma El dios de la Luna, y desde ese momento él concibió una enemistad hacia ambas deidades.

Y tras esto, Rahu intentó devorar a su acusador (Surya), quien se enojó y pensó:
'Oh, esta enemistad de Rahu hacia mí ha surgido de mi deseo de beneficiar a los dioses. Y únicamente yo tengo que soportar la terrible consecuencia. De hecho, ante esta situación crítica no recibo ayuda.
Incluso, voy a ser devorado ante los propios ojos de los habitantes del cielo y ellos lo toleran tranquilamente. Por lo tanto, debo lograr la destrucción de los mundos '.

Con esta resolución se fue a las montañas del oeste. Y desde ese lugar comenzó a irradiar su calor para la destrucción del mundo.

Y entonces los grandes Rishis, acercándose a los dioses, les hablaron:
'Mirad, en medio de la noche emerge un gran calor que infunde terror en todos los corazones y es nocivo para los tres mundos'.

Entonces los dioses, acompañados por los Rishis, se encaminaron hacia el AbueloEl Señor Brahma y le dijeron:
'Oh, ¿qué es este gran calor que hoy causa tanto pánico?
SuryaEl dios del Sol todavía no ha salido, sin embargo, la destrucción (del mundo) es evidente.
Oh Señor, ¿qué sucederá cuando él salga?'

El abuelo respondió:
'Ciertamente, Surya está preparado para elevarse hoy para la destrucción del mundo. Tan pronto como él aparezca, reducirá todo a un montón de cenizas.
Sin embargo, la solución ha sido concebida por mi, de antemano.

El inteligente hijo de KasyapaSabio Kashyapa es conocido por todos por el nombre de Aruna.
Él es enorme de cuerpo y de gran esplendor; permanecerá delante de Surya, cumpliendo con su tarea de aurigaConductor de carros de aquel y quitándole toda la energía.
Y esto asegurará el bienestar de los mundos, de los Rishis y de los habitantes del cielo.

Sauti continuó,

'Aruna, a instancias del AbueloEl Señor Brahma, hizo todo lo que se le ordenó hacer.
Y Surya se elevó velado por la persona de Aruna.

Te he dicho ya por qué Surya estaba furioso, y cómo Aruna, el hermano de Garuda, fue designado como su aurigaConductor de carros.

Escucha a continuación acerca de esa otra cuestión que has preguntado hace un rato.

Y así termina la vigésimo cuarta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 25]
Sauti dijo:

Entonces, ese pájaroGaruda de gran fuerza y ​energía, y capaz de ir a su antojo a cualquier lugar, fue al lado de su madre en la otra orilla del gran océano. Allí vivía Vinata en aflicción, derrotada en una apuesta y puesta en estado de esclavitud.

En una oportunidad, Kadru llamó a Vinata, quien se postró a sí misma ante la primera, y le dirigió estas palabras en presencia de su hijoGaruda,
'Oh dulce Vinata, en un lugar remoto, en medio del océano, hay una hermosa y encantadora región habitada por los Nagas. ¡Llévame allí!

Ante esto, la madre del ave de hermosas plumasVinata llevó (sobre sus hombros) a la madre de las serpientesKadru. Y Garuda, dirigido por las palabras de su madre, también cargó (en su espalda) a las serpientes.

Y ese guardián de los cielos nacido de Vinata comenzó a ascender hacia el Sol. Y entonces las serpientes, arrebatadas por los rayos del sol, se desvanecieron.

Kadru, al ver a sus hijos en ese estado, oró a Indra, diciendo:
'¡Me inclino ante ti, Señor de todos los dioses!
¡Me inclino ante ti, aniquilador de VritraVrtra (demonio aniquilado por Indra)!
¡Me inclino ante ti, destructor de NamuchiNamuchi
(demonio aniquilado por Indra)
!

¡Oh tú de los mil ojos, consorte de Sachi!
Junto a tus lluvias, sé tú el protector de las serpientes quemadas por el sol.
Oh tú, el mejor entre los dioses, tú eres nuestro gran protector.
Oh PurandaraIndra, tú puedes conceder lluvias torrenciales.

Tú eres VayuEl dios del aire y del viento, las nubes, el fuego y el relámpago de los cielos.
Tú eres el propulsor de las nubes, y has sido llamado la gran nube (es decir, la que oscurecerá el universo al final de Yuga).
Tú eres el feroz e incomparable trueno, y las rugientes nubes.

Tú eres el Creador de los mundos y su Destructor.
Tú eres invencible.
Tú eres la luz de todas las criaturas, AdityaSurya (el Sol), VibhavasuAgni (dios del fuego) y los maravillosos elementos.
Tú eres el gobernante de todos los dioses.

Tú eres Vishnu .
Tú tienes mil ojos.
Tú eres un dios y el recurso final.
Tú eres, oh deidad, todo amrita"amrita": El alimento de los dioses
"Amrita": el Néctar de la inmortalidad,
y el SomaLa bebida de los dioses (jugo de Soma). más adorado.

Tú eres el momento, el día lunar, el bala (minuto), eres el KshanaMedida de tiempo. (4 minutos).
Tú eres la quincena iluminadaShukla Paksha y también la quincena oscuraKrishna Paksha.
Tú eres KalaEl Tiempo (el pasado, el presente y el futuro), tú eres KashthaMedida o espacio de tiempo. y tú eres TrutiMedida de tiempo equivalente a 18 pestañeos..
Tú eres el año, las estaciones, los meses, las noches y los días.

Tú eres la hermosa tierra con sus montañas y bosques.
Tú también eres el firmamento, resplandeciente con el sol.
Tú eres el gran océano con olas agitadas y lleno de ballenas, tragadores de ballenas y makaras, y varios peces.
Tú eres de gran renombre, siempre adorado por los sabios y por los grandes Rishis con mentes absortas en la contemplación.

Tú bebes, por el bien de todas las criaturas, el jugo de SomaLa bebida de los dioses. en los sacrificios y la mantequilla clarificadaGhee ofrecida con la invocación sagrada.
Tú siempre eres adorado en los sacrificios por Brahmanas movidos por el deseo de frutos.

Oh tú, de incomparable masa de fuerza, tú eres cantado en los Vedas y Vedangas. Es por esa razón que los eruditos Brahmanas, empeñados en realizar sacrificios, estudian los Vedas con sumo cuidado'
.

Y así termina la vigésimo quinta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 26]
Sauti dijo:

Y entonces Indra, el rey de los dioses, así adorado por Kadru, teniendo lo mejor de los caballos para su transporte, cubrió todo el firmamento con masas de nubes azules.
Y le ordenó a las nubes, diciendo:
¡Derramad vuestras vivificantes y benditas gotas!

Y esas nubes, resplandeciendo con relámpagos, y rugiendo incesantemente unas contra otras en el firmamento, derramaron abundante agua.

Y el cielo, en consecuencia de esas maravillosas y terriblemente rugientes nubes que engendraban grandes cantidades de agua incesantemente, se veía como si el fin del Yuga hubiese llegado.

Y como consecuencia de las miríadas de ondas provocadas por las aguas torrenciales que caían, el rugido profundo de las nubes, los relámpagos, la violencia del viento y la agitación general, el cielo parecía bailar como loco.

El cielo se oscureció, y los rayos del Sol y la Luna desaparecieron totalmente como consecuencia de ese incesante aguacero.

Cuando Indra provocó ese aguacero, los Nagasreptiles se deleitaron enormemente. La Tierra se llenó de agua por todas partes. Y el agua fresca y clara llegó incluso hasta las regiones inferiores.

Y hubo innumerables oleadas de agua por toda la Tierra. Y las serpientes junto a su madre llegaron (a salvo) a la isla llamada Ramaniyaka ".

Y así termina la vigésimo sexta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 27]
Sauti dijo:

'Y entonces los Nagas, empapados por esa lluvia, se alegraron enormemente. Y llevados por ese pájaro de hermosas plumas, pronto llegaron a la isla.

Esa isla había sido designada por el Creador del Universo como la morada de los makaras.
Allí vieron el terrible Lavana Samudra (océano de sal). Al llegar ahí con Garuda vieron allí un hermoso bosque bañado por las aguas del mar y resonando con la música de coros alados. Y había grupos de árboles por todas partes cargados de diversas frutas y flores.

También había hermosas moradas alrededor; y muchos tanques llenos de lotos. Y también estaba adornado con muchos lagos de agua pura. Era refrescado con brisas de aliento de incienso puro.

Estaba adornado con muchos árboles que crecían solo en las colinas de Malaya y, por su altura, parecían alcanzar los mismos cielos. Y también había varios otros árboles cuyas flores eran esparcidas por la brisa por todos lados.

Ese encantador bosque era querido por los Gandharvas y siempre les daba placer. Y estaba lleno de abejas enloquecidas por el polenEn el original, "Honey" (miel) que libaban. Y la vista de todo esto era sumamente placentera.

Como consecuencia de todas las cosas de allí, capaces de encantar a cualquiera, ese bosque era hermoso, delicioso y santo. Y, haciendo eco con las notas de varios pájaros, deleitó enormemente a los hijos de Kadru.

Y las serpientes, después de llegar a ese bosque, comenzaron a disfrutar de sí mismos.
Y le ordenaron al señor de los pájaros, a saber, Garuda, de gran energía, diciendo:
'Llévanos a otra hermosa isla con agua pura. Guardián de los cielos, debes haber visto muchas regiones hermosas mientras navegabas (por el aire).

Garuda, después de reflexionar unos instantes, le preguntó a su madre Vinata , diciendo:
'¿Madre, por qué tengo que hacer la voluntad de las serpientes?'

Vinata así interrogada por él le habló a ese guardián de los cielos, su hijo, investido con todas las virtudes, de gran energía y gran fuerza, como sigue:

Vinata dijo:
Oh, tú el mejor de los pájaros, por desgracia, me he convertido en la esclava de mi co-esposaY hermana..
Las serpientes, en un acto de engaño, me hicieron perder la apuesta y me han hecho así'.

Cuando su madre le contó el motivo, el guardián de los cielos, abatido por el dolor, se dirigió a las serpientes diciendo:
'Decidme, serpientes, trayendo qué cosa, adquiriendo un conocimiento de qué cosa, o haciendo qué acto de destreza, podremos ser liberados, por vosotros, de este estado de esclavitud.'

Sauti continuó:

Las serpientes, al escucharlo, dijeron:
'Tráenos amrita por la fuerza. Entonces, oh pájaro, serás liberado de la servidumbre'.

Y así termina la vigésimo séptima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 28]
Sauti dijo:

Siendo así dirigido por las serpientes, Garuda le dijo a su madre:
'Iré a traer amrita, deseo comer algo en el camino. Dirígeme hacia él'.

Vinata respondió,
'En una región remota en medio del océano, los Nishadas tienen su hermoso hogar.
Habiéndote comido los miles de Nishadas que viven allí, trae amrita.
Pero no permitas que tu corazón se empeñe en quitarle la vida a un Brahmana, jamás.
De todas las criaturas, no se debe matar a un Brahmana. De hecho, es como el fuego.

Un Brahmana, cuando está enojado, se vuelve como el fuego o el sol, como un veneno o un arma afilada. Se ha dicho que un Brahmana es el amo de todas las criaturas. Por estas y otras razones, un Brahmana es adorado por los virtuosos.

¡Oh, niño! Nunca debe ser aniquilado por ti, ni siquiera con ira. La hostilidad con los Brahmanas, incluso, no sería apropiada bajo ninguna circunstancia. Oh, sin pecado, ni Agni ni Surya pueden realmente dañar tanto como lo hace un Brahmana de votos rígidos cuando está enojado.

Por estos diversos indicios debes conocer a un buen Brahmana. De hecho, un Brahmana es el primogénito de todas las criaturas, el más importante de las cuatro órdenes, el padre y el amo de todos'.

Garuda luego preguntó:
'Oh madre, ¿de qué forma es un Brahmana, de qué comportamiento y de qué destreza?
¿Brilla como el fuego o es de semblante tranquilo?
¡Oh, madre!, te corresponde decirle a mi inquisitivo ser esos signos auspiciosos mediante los cuales puedo reconocer a un Brahmana'.

Vinata respondió diciendo:
'Oh niño, le deberías conocer como el mejor entre los Brahmanas quien, habiendo entrado en tu garganta, te torturarían como un anzuelo o te quemarían como carbón ardiente.
Nunca debes matar a un Brahmana, ni siquiera con enojo.'

Y Vinata por cariño a su hijo, nuevamente le dijo estas palabras,
'Como buen Brahmana, deberías reconocer a aquel que no sería digerido en tu estómago'.

Aunque conocía la incomparable fuerza de su hijo, lo bendijo de todo corazón, porque, engañada por las serpientes, estaba muy afligida por el dolor.

Y ella dijo.
'Deja que MarutEl dios de los vientos proteja tus alas y SuryaEl dios del Sol y Soma El dios de la Luna (Chandra) tus regiones vertebrales.
Deja que AgniDios del fuego proteja tu cabeza y los VasusLos 8 asistentes de Vishnu tu cuerpo entero.
Yo también, oh niño (ocupado en ceremonias benéficas), me sentaré aquí para tu bienestar.
Ve entonces a salvo, oh niño, a lograr tu propósito.

Sauti continuó,

Entonces Garuda, habiendo escuchado las palabras de su madre, extendió sus alas y ascendió a los cielos.

Dotado de gran fuerza, cayó rápidamente sobre los Nishadas, hambriento y como otro YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones.. Empeñado en matar a los Nishadas, levantó una gran cantidad de polvo que cubrió el firmamento, y absorbiendo agua del océano, sacudió los árboles que crecían en las montañas adyacentes.

Y entonces ese señor de los pájaros obstruyó las principales vías de la ciudad de los Nishadas con su boca, aumentando su orificio a voluntad. Y los Nishadas, cegados por el polvo levantado por la tormenta, corrían a toda prisa en dirección a la boca abierta del gran devorador de serpientes.

Así como los pájaros en gran aflicción ascienden por miles a los cielos cuando los árboles en un bosque son sacudidos por los vientos, así esos Nishadas entraron en la amplia hendidura de la boca de Garuda que se abría para recibirlos.

Y luego, el hambriento señor de todos los guardianes de los cielos, ese opresor de enemigos dotado de gran fuerza, siguiendo el oficio de los pescadores, y ​​moviéndose con la mayor celeridad para lograr su fin, cerró la boca matando a innumerables Nishadas .

Así termina la vigésima octava sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 29]
Sauti continuó:

Un cierto Brahmana con su esposa había entrado en la garganta de ese guardián de los cielos.

El primero comenzó a quemar la garganta del pájaro como un trozo de carbón en llamas. A él se dirigió Garuda , diciendo:
'Oh, el mejor de los Brahmanas, sal pronto de mi boca que abro para ti.
Un Brahmana nunca debe ser aniquilado por mí, aun cuando él pueda estar siempre involucrado en prácticas pecaminosas'.

Habiendo sido tratado de esa manera por Garuda, el Brahmana le dijo:
"Oh, deja que esta mujer de la casta Nishada, que es mi esposa, también salga conmigo".

Y Garuda dijo,
'Tomando también contigo a la mujer de la casta de Nishada, sal pronto. Sálvate a ti mismo sin demora ya que aún no has sido digerido por el calor de mi estómago.'

Sauti continuó,

Y entonces ese Brahmana, acompañado por su esposa de la casta Nishada, salió, y emprendió su camino alabando a Garuda.

Cuando ese Brahmana salió con su esposa, el señor de los pájaros, veloz como la mente, extendiendo sus alas ascendió a los cielos.

Entonces vio a su padreEl sabio Kashyapa, y, siendo saludado por él, Garuda, de incomparable destreza, dio las respuestas adecuadas. El gran Rishi le preguntó:
'Oh, hijo mío, ¿te encuentras bien?
¿Obtienes suficiente comida todos los días?
¿Hay comida en abundancia para ti en el mundo de los hombres?'

Garuda respondió,
'Mi madre está siempre bien. Y también lo está mi hermano, al igual que yo. Pero, padre, no siempre obtengo comida en abundancia, por lo que mi paz es incompleta. He sido enviado por las serpientes a buscar el excelente amrita. De hecho, lo buscaré hoy para emancipar a mi madre de su esclavitud.
Mi madre me ordenó, diciendo: 'Cómete los Nishadas'. Los he comido por miles, pero mi hambre no se apacigua. Por lo tanto, oh venerado, muéstrame algún otro alimento, que al comerlo, oh maestro, pueda ser yo lo suficientemente fuerte como para llevarme el amrita por la fuerza. Deberías indicarme algún alimento con el que pueda apaciguar mi hambre y mi sed.'

Kasyapa respondió,
'Este lago que ves frente a ti es sagrado. Se ha escuchado de él incluso en los cielos.
En él hay un elefante, con la cara hacia abajo, que continuamente arrastra a una tortuga, su hermano mayor.
Te hablaré en detalle de su enemistad en vidas anteriores. Simplemente escucha mientras te digo por qué están ellos aquí.

Hubo en la antigüedad un gran Rishi de nombre Vibhavasu. Él era excesivamente iracundo.
Tenía un hermano menor de nombre Supritika.
Este último era reacio a mantener su riqueza junto con la de su hermano. Y Supritika siempre hablaba de particionarla.

Después de algún tiempo, su hermano Vibhavasu dijo a Supritika,

«Es una gran estupidez que las personas cegadas por el amor a la riqueza siempre deseen hacer una partición de su patrimonio. Después de efectuar la partición, luchan entre sí engañados por la riqueza.
Además, los enemigos disfrazados de amigos provocan alejamiento entre esos hombres ignorantes y egoístas cuando se separan en riqueza, y señalando sus faltas confirman sus disputas, de modo que estos últimos pronto caen uno por uno. La ruina absoluta muy pronto se apodera de los distanciados.
Por estas razones, los sabios nunca hablan con aprobación de la división entre hermanos quienes, cuando están separados, no tienen en cuenta a los Sastras más autorizados y viven siempre con miedo unos de otros.
Por lo tanto, como tú, Supritika, impulsado por el deseo de separación no prestas atención a mi consejo; y siempre deseas hacer un acuerdo sobre tu propiedad, te convertirás en un elefante.»


Supritika, así maldecido, le respondió a Vibhavasu:
"Asimismo, tú te convertirás en una tortuga moviéndose en medio de las aguas".

Y así, debido a la riqueza, esos dos tontos, Supritika y Vibhavasu, por la mutua maldición de cada uno, se han convertido en un elefante y una tortuga respectivamente.

Debido a su ira, ambos se han convertido en animales inferiores. Y están sumidos en hostilidades entre ellos, orgullosos de su excesiva fuerza y ​​el peso de sus cuerpos.

En este lago esos dos seres de enormes cuerpos están dedicados a acciones de acuerdo con su antigua hostilidad.
Mira aquí, uno de ellos, el hermoso elefante de enorme cuerpo, esta ahora acercándose.
Al oír su bramido, la tortuga, también de enorme cuerpo que vive entre las aguas, sale agitando violentamente el lago. Y viéndole, el elefante, encrespando su trompa, se precipita al agua. Dotado de gran energía, con el movimiento de sus colmillos y la parte delantera de su tronco, cola y pies, agita el agua del lago lleno de peces.

Y la tortuga también de gran fuerza, con la cabeza erguida, se adelanta para un encuentro.
El elefante mide seis yojanas de altura y el doble de circunferencia. Y la altura de la tortuga es de tres yojanas y su circunferencia de diez.

Cómete a los dos que están locamente comprometidos en el encuentro y empeñados en matarse mutuamente, y luego realiza la tarea que deseas. Comiéndote ese elefante feroz que parece una enorme montaña y se asemeja a una masa de nubes oscuras, trae el amrita.

Sauti continuó,

Habiendo dicho esto a Garuda, Kashyapa lo bendijo, diciendo:
'Bendito seas cuando estés en combate con los dioses.
Que los cántaros de agua se llenen hasta el borde, que los Brahmanas, vacas y otros objetos auspiciosos te bendigan. Y, oh tú de gran fuerza, cuando te enfrentes a los dioses en combate, deja que los Riks, los Yajus, los SamasLos himnos de los Vedas, la mantequilla sagrada del sacrificio, y todos los misterios (Upanishads ), constituyan tu fuerza.'

Garuda, así dirigido por su padre, se acercó al lado de ese lago. Vio esa extensión de agua clara con pájaros de diversas clases por todas partes. Y recordando las palabras de su padre, ese guardián de los cielos poseído de gran rapidez de movimiento, agarró al elefante y la tortuga, uno en cada garra, y se elevó por los aires.

Y llegó a un lugar sagrado llamado Alamva y vio muchos árboles divinos.
Golpeados por el viento levantado por sus alas, esos árboles comenzaron a temblar de miedo. Y esos árboles divinos, que tenían ramas doradas, temían ser destruidos.

El guardián de los cielos, al ver que aquellos árboles capaces de conceder todos los deseos temblaban de miedo, fue hacia a otros árboles de incomparable apariencia. Esos árboles gigantes fueron adornados con frutos de oro y plata y ramas de gemas preciosas, y bañados con el agua del mar. Entre ellos había un gran banianoÁrbol Banyan, que había crecido en proporciones gigantescas, que al ver al señor de las aves dirigirse hacia a él con la rapidez de la mente, le dijo:
'Siéntate en esta gran rama mía que se extiende cien yojanas y comete al elefante y la tortuga'.

Cuando el mejor de los pájaros, de gran rapidez y de cuerpo parecido a una montaña, se posó rápidamente sobre la rama de ese árbol baniano, lugar de descanso de miles de criaturas aladas, esa rama, también llena de hojas, se estremeció y se rompió.

Así termina la vigésimo novena sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 30]
Sauti dijo:

Con el simple roce de los pies de Garuda la rama del árbol se rompió y fue sujetada por Garuda, de gran poderío. Mirando a su alrededor con asombro, vio a los Rishis Valakhilya colgando de ella con sus cabezas hacia abajo y participando en penitencias ascéticas.

Considerando que si esa rama se caía los Rishis serían aniquilados, el poderoso sostuvo al elefante y a la tortuga aún más firmemente con sus garras. Y por el temor a matar a los Rishis y el deseo de salvarlos, sostuvo esa rama en su pico y se elevó con sus alas.

Los grandes Rishis quedaron asombrados al ver ese acto suyo que estaba más allá incluso del poder de los dioses, y le dieron un nombre a esa poderosa ave. Y ellos dijeron,
'Así como este guardián de los cielos se eleva con sus alas llevando una pesada carga, que ésta, la mejor entre las aves y que tiene a las serpientes como alimento, sea llamada Garuda (portador de un peso pesado)'.

Y sacudiendo las montañas con sus alas, Garuda recorrió tranquilamente los cielos.
Mientras se elevaba con el elefante y la tortuga (en sus garras), vio varias regiones debajo.
Deseando salvar a los Valakhilyas, no vio un lugar donde posarse. Por fin fue a la más alta de las montañas llamada Gandhamadana.

Allí vio a su padre Kasyapa ocupado en devociones ascéticas.

Kasyapa también vio a su hijo, ese guardián de los cielos de forma divina, poseedor de gran esplendor, energía y fuerza, y dotado de la velocidad del viento o de la mente, enorme como el pico de una montaña, listo para castigar como la maldición de un Brahmana, inconcebible, indescriptible, temible para todas las criaturas, poseedor de gran destreza, terrible, esplendoroso como el mismo Agni, incapaz de ser vencido por las deidades, los Danavas y los invencibles Rakshasas, capaz de partir las cumbres de las montañas, succionar al océano mismo y destruir los tres mundos, feroz y con el mismo aspecto que Yama.

El ilustre Kasyapa, viéndolo acercarse y conociendo también su motivoAlivianar su carga soltando la rama de donde pendían los Valakhilyas., le dijo estas palabras:
'Oh niño, no cometas un acto imprudente, porque entonces tendrías que sufrir dolor.
Los Valakhilyas, que se sustentan bebiendo los rayos del sol, podrían, si se enfadan, hacerte estallar'.

Sauti continuó:

Entonces, por el bien de su hijo, Kasyapa propició a los Valakhilyas de gran fortuna y cuyos pecados habían sido destruidos por penitencias ascéticas.

Y Kasyapa les dijo:
'Oh, Vosotros cuya riqueza es el ascetismo, la labor de Garuda es para el bien de todas las criaturas.
Es grande la tarea que se esfuerza por cumplir. Es necesario que vosotros se lo permitáis.

Sauti continuó:

Aquellos ascetas a los que se dirigió así el ilustre Kasyapa, abandonaron esa rama y fueron a la montaña sagrada de Himavat con el propósito de realizar penitencias ascéticas.

Después de que esos Rishis se hubieron marchado, el hijo de Vinata, con la voz obstaculizada por la rama en su pico, preguntó a su padre Kasyapa diciendo:
'Oh ilustre, ¿dónde arrojaré este brazo del árbol?
Oh ilustre, indícame alguna región en la que no haya seres humanos.'

Entonces Kasyapa habló de una montaña sin seres humanos; con cuevas y valles siempre cubiertos de nieve e imposibles de ser accedidas por las criaturas ordinarias, ni siquiera con el pensamiento. Y el gran pájaro que llevaba esa rama, ese elefante y esa tortuga, procedió a gran velocidad hacia esa montaña.

El grosor del gran brazo del árbol con el que voló ese pájaro de cuerpo enorme no podía ser rodeado ni con un tiento hecho de cien cueros de vaca.
Garuda, el señor de los pájaros, entonces voló raudamente los cientos de miles de yojanas. Y yendo según las indicaciones de su padre a aquella montaña casi en un instante, aquel guardián de los cielos dejó caer la gigantesca rama, que cayó con gran estruendo.

Y ese príncipe de los montes tembló, azotado por la tempestad levantada por las alas de Garuda.
Los árboles sobre él arrojaron lluvias de flores. Y los picos engalanados con gemas y oro que adornaban a ese mismo gran monte, se soltaron y cayeron por todos lados. Y así cayendo la rama derribó numerosos árboles que, con flores doradas en medio de un follaje oscuro, brillaban allí como nubes cargadas de relámpagos. Aquellos árboles, resplandecientes como el oro, cayendo sobre la tierra y teñidos con metales de montaña, resplandecían como si estuvieran bañados por los rayos del sol.

Entonces el mejor de los pájaros, Garuda, posado en la cima de esa montaña, se comió tanto al elefante como a la tortuga, y se elevó con sus alas desde la cima de la montaña a gran velocidad.

Y varias señales comenzaron a aparecer ante los dioses presagiando miedo. El rayo favorito de Indra estalló en un susto. Meteoros con llamas y humo, soltados desde el firmamento, se precipitaban durante el día. Y las armas de los VasusLos 8 asistentes de Vishnu , los Rudras, los Adityas, los Sabhyas, los Maruts y otros dioses, comenzaron a gastar su fuerza unas contra otras.

Tal cosa jamás había sucedido, ni siquiera durante la guerra entre los dioses y los Asuras.
Los vientos soplaron acompañados de truenos, y los meteoros cayeron por miles. Y el cielo, aunque sin nubes, rugió tremendamente. E incluso aquel que era el dios de los dioses derramó lluvias de sangre. Y las guirnaldas de flores en los cuellos de los dioses se desvanecieron y su destreza sufrió una disminución.

Terribles masas de nubes arrojaron espesas lluvias de sangre. Y el polvo levantado por los vientos oscureció el esplendor de las mismísimas coronas de los dioses.

Y él de los mil sacrificios (Indra), con los otros dioses, perplejo de miedo al ver esos oscuros presagios, le habló a Vrihaspati así:
'¿Por qué, oh venerable, han surgido de repente estos disturbios naturales?
No veo ningún enemigo que nos oprima en la guerra.

Vrihaspati respondió:
'Oh jefe de los dioses, oh tú el de los mil sacrificios, es por tu falta y descuido, y debido también a la penitencia ascética de los grandes Rishis de alma elevada, los Valakhilyas, que el hijo de Kasyapa y Vinata, un guardián de los cielos dotado de gran fuerza y ​​poseyendo la capacidad de asumir a voluntad cualquier forma, se acerca para llevarse el Soma. Y ese pájaro, el primero entre todos y dotado de gran fuerza, es capaz de robarte el Somael amrita. Todo es posible con él; lo imposible él lo puede lograr.'

Sauti continuó:

Indra, habiendo oído estas palabras, habló a los que custodiaban el amrita, diciendo:
'Un pájaro dotado de gran fuerza y ​​energía se ha empeñado en llevarse el amrita. Os los advierto de antemano para que no logre llevároslo por la fuerza. Vrihaspati me ha dicho que su fuerza es inconmensurable.'

Al escucharlo, los dioses se sorprendieron y tomaron precauciones.
Se pararon rodeando al amrita e Indra también de gran destreza, el portador del trueno, se paró con ellos.

Y los dioses vestían curiosas corazas de oro, de gran valor, engastadas con gemas, y armaduras de cuero brillante de gran dureza.

Y las poderosas deidades empuñaban varias armas afiladas de formas terribles, innumerables en número, emitiendo, incluso todas ellas, chispas de fuego con humo.
También estaban armados con muchos discos y mazas de hierro provistas de púas, y tridentes, hachas de guerra y varios tipos de proyectiles de punta afilada y espadas pulidas y mazas de formas terribles, todo acorde con sus respectivos cuerpos. Y adornados con ornamentos celestiales y resplandecientes con esos brazos brillantes, los dioses esperaron allí, sin temor alguno.

Y así los dioses, de incomparable fuerza, energía y esplendor, resolvieron proteger el amrita.

Capaces de dividir las ciudades de los Asuras, todos se exhibieron en formas resplandecientes como el fuego. Y como consecuencia de los dioses allí parados, ese probable campo de batalla, debido a cientos de miles de mazas provistas de púas de hierro, brillaba como otro firmamento iluminado por los rayos del sol.'"

Así termina la trigésima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 31]
SaunakaRishi Kulapati dijo:

'Oh hijo de SutaSauti, ¿cuál fue la culpa de Indra, cuál fue su acto de descuido?
¿Cómo nació Garuda como consecuencia de las penitencias ascéticas de los Valakhilyas?
¿Por qué KasyapaSabio Kashyapa -un Brahman- tuvo por hijo al rey de los pájaros?
¿Por qué (Garuda) era invencible e indestructible para todas las criaturas?
¿Por qué ese guardián de los cielos era capaz de ir a cualquier lugar a voluntad y de reunir, también a voluntad, cualquier cantidad de energía?
Si todo esto está narrado en el Purana, desearía escucharlo.'

Sauti dijo:

Lo que me pides es, de hecho, el tema del Purana.
¡Oh, dos veces nacido, escucha mientras lo recito todo brevemente.

Erase una vez, cuando el señor de la creación, Kasyapa, se dedicaba a un sacrificio por deseo de descendencia, los Rishis, los dioses y los Gandharvas, todos le brindaron ayuda. E Indra fue designado por Kasyapa para traer el combustible del sacrificio; y con él esos ascetas los Valakhilyas, y todas las otras deidades.

El señor Indra, tomando de acuerdo a su propia fuerza, el peso similar al de una montaña, lo trajo sin ninguna fatiga.
En el camino vio a algunos Rishis, con cuerpos del tamaño de un pulgarLos Valakhilyas, llevando entre todos ellos un único tallo de una hoja de Palasa (Butea frondosa).

Aquellos Rishis eran, por falta de alimento, muy delgados y casi fusionados en sus propios cuerpos. Y eran tan débiles que quedaban muy afligidos cuando se hundían en el agua que se acumulaba en una hendidura del el camino producida por la pezuña de una vaca.

Y PurandaraIndra , orgulloso de su fuerza, los contempló con sorpresa, y riéndose burlonamente de ellos pronto los dejó atrás insultándolos, además, al pasar por encima de sus cabezas.

Y los Rishis siendo así insultados estaban llenos de rabia y tristeza. E hicieron preparativos para un gran sacrificio en el que Indra quedaría aterrorizado.

Escucha, Oh SaunakaRishi Kulapati, acerca del deseo de estos sabios cumplidores de votos y excelentes ascetas, para cuya realización vertieron mantequilla clarificada en el fuego del sacrificio pronunciando mantras en voz alta.
'Existirá otro Indra de todos los dioses, capaz de ir por todas partes a su voluntad, y de reunir a voluntad cualquier cantidad de energía, y desgarrar al (actual) rey de los dioses. Por el fruto de nuestra penitencia ascética, que surja uno así, veloz como la mente, y feroz también.'

Y el señor de los celestialesIndra de cien sacrificios, habiendo llegado a saber de esto, se alarmó mucho y buscó la protección de Kasyapa.

Y Prajapati Kasyapa, oyendo todo de Indra, fue hacia los Valakhilyas y les preguntó si su sacrificio había sido exitoso.

Y los Rishis que hablaban solo con la verdad le respondieron, diciendo:
¡Que sea como tú has dicho!

Y el Prajapati Kasyapa, apaciguándolos, habló a ellos como sigue:

'Por la palabra de BrahmanBrahma , éste (Indra) ha sido convertido en el Señor de los tres mundos.
¡Vosotros, ascetas, también os esforzáis por crear otro igual!
Vosotros, excelentes, no podéis plagiar la palabra de Brahman.
Tampoco permitáis que este propósito, para lograr lo que estáis intentando, se vuelva inútil.

¡Que surja entonces un Indra pero de las criaturas aladas, dotado de exceso de fuerza!
Sed misericordiosos con Indra que es un suplicante ante vosotros.

Y los Valakhilyas, así tratados por Kasyapa, después de ofrecer reverencia al primero de los Munis, le respondieron:
'¡Oh Prajapati, este sacrificio de todos nosotros es para un Indra!
¡De hecho esto también esta siendo realizado con la intención de que nazca un hijo tuyo!
Dejaremos que esta tarea sea terminada por ti. Y al respecto, haz todo lo que consideres que sea bueno y apropiado.'

Sauti continuó:

Mientras tanto, movida por el deseo de la descendencia, la buena hija de Daksha, la atenta, amable y afortunada Vinata, habiendo terminado sus penitencias ascéticas y habiéndose purificado con un baño durante el período en el que la compañía conyugal podría resultar fructífera, se acercó a su señor.
Y Kasyapa le dijo:

'Venerada, el sacrificio iniciado por mí ha dado fruto.
Lo que has deseado se cumplirá. Dos hijos heroicos, nacerán de ti, quienes serán los señores de los tres mundos.
¡Por las penitencias de los Valakhilyas y en virtud del deseo con el que comencé mi sacrificio, esos hijos serán de extrema buena fortuna y adorados en los tres mundos!


Y el ilustre Kasyapa le dijo otra vez:

Lleva estas semillas auspiciosas con gran cuidado. Estos dos serán los señores de todas las criaturas aladas. Estos heroicos guardianes de los cielos serán respetados en todos los mundos, y capaces de asumir cualquier forma a voluntad.

Y entonces, el Prajapati, satisfecho con todo lo sucedido, se dirigió al Indra de los cien sacrificios, diciendo:

'Tendrás dos hermanos de gran energía y proeza, que serán para ti como ayudantes.
Ningún daño te ocasionaran.
Que cese, entonces, tu aflicción; pues continuarás como el señor de todos.
Sin embargo, nunca más permitas que los que pronuncian el nombre de Brahma sean menospreciados por ti. Ni permitas que los muy iracundos, cuyas palabras son aún peores que tu rayo, sean insultados de nuevo por ti.


Indra, así tratado y siendo sus temores disipados, regresó al cielo.
También Vinata, al ver cumplido su propósito, estuvo muy contenta. Y dio a luz a dos hijos, Aruna y GarudaEl águila celestial.
Rey de las aves y transporte (montura) de Lord Vishnu.
.
Aruna, de cuerpo sin desarrollar, se convirtió en la precursor del Sol. Y Garuda fue investido como el Señor de las aves.

Oh tú, de la raza de BhriguSaunaka, escucha ahora el poderoso logro de Garuda.

Así termina la trigésimo primera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 32]
Sauti dijo:

'Oh tú, el más importante de los Brahmanes, habiéndose los dioses preparado para la batalla de esa manera, Garuda, el rey de los pájaros, pronto apareció ante ellos.
Y los dioses, contemplando su excesiva fuerza, comenzaron a temblar de miedo, y se golpeaban unos a otros con todas sus armas.
Entre los que custodiaban el Somael amrita estaba un Brahmana (el arquitecto celestialMaya), de inconmensurable poderío, refulgente como el fuego eléctrico y de gran energía. Y después de un encuentro terrible que duró solo un momento, dirigido por el señor de los pájaros con sus garras, pico y alas, aquél yacía como muerto en los campos.
Y el guardián de los cielos, abrumaba a los celestiales oscureciendo los tres mundos con el polvo levantado por el huracán de sus alas. Y estos últimos, inundados por ese polvo, se desvanecieron.
Los inmortales que custodiaban la amrita, cegados por el polvo, ya no podían ver a Garuda. Aun así, Garuda agitó la región de los cielos. Y aun así mutiló a los dioses con las heridas causadas por sus alas y pico.

Entonces, el dios de mil ojosIndra, ordenó a VayuEl dios del aire y del viento , diciendo:
'Disipa pronto esta lluvia de polvo. Oh Maruta, ésta es, de hecho, tu tarea'.

Entonces el poderoso Vayu pronto disipó ese polvo. Y cuando la oscuridad hubo desaparecido, los celestiales atacaron a Garuda.

Y aquel de gran poder, al ser atacado por los dioses, comenzó a rugir fuertemente, como la gran nube que aparece en el cielo al final del Yuga, asustando a toda criatura.
Y entonces, ese rey de los pájaros, de gran energía, ese asesino de héroes hostiles, se elevó sobre sus alas.

Todos los sabios (los celestiales), con Indra entre ellos, armados con anchas espadas de doble filo, mazas de hierro equipadas con puntas afiladas, lanzas puntiagudas, mazas, flechas brillantes y muchos discos con la forma del sol, lo vieron sobre sus cabezas. Y el rey de los pájaros, los atacó por todos lados con diversas armas y luchó muy duramente sin vacilar ni por un momento.
El hijo de Vinata, de gran proeza, resplandeciendo en el cielo, atacó a los dioses por todos lados con sus alas y su pecho. Y la sangre comenzó a fluir copiosamente de los cuerpos de los dioses destrozados por las garras y el pico de Garuda.

Vencidos por el señor de los pájaros, los Sadhyas con los Gandharvas huyeron hacia el este, los Vasus con los Rudras hacia el sur, los Adityas hacia el oeste, y los gemelos Aswins hacia el norte.
Dotados de gran energía, se retiraron luchando, mirando siempre hacia atrás a su enemigo.

Y Garuda tuvo encuentros con los Yakshas: Aswakranda de gran valor, Rainuka, el audaz Krathanaka, Tapana, Uluka, Swasanaka, Nimesha, Praruja y Pulina .
El hijo de Vinata los destrozó con sus alas, garras, y pico, como el mismo Shiva, el castigador de los enemigos y el sostenedor de Pinaka en la rabia al final del Yuga.

Y esos Yakshas de gran fuerza y coraje, completamente destrozados por ese guardián de los cielos, parecían masas de nubes negras lanzando espesas lluvias de sangre.
Habiéndoles privado de la vida, Garuda luego fue a donde estaba el amrita. Y vio que estaba rodeado por todos lados por el fuego.
Las terribles llamas de ese fuego cubrían todo el cielo. Y movidas por vientos violentos, parecían empeñadas en quemar al mismo Sol.

Entonces, el ilustre Garuda desarrolló noventa veces noventa picos y bebió rápidamente con ellos las aguas de muchos ríos; y volviendo a gran velocidad, ese castigador de enemigos, teniendo alas como movilidad, extinguió el fuego con esa agua. Y extinguiendo ese fuego, asumió una forma muy pequeña, deseoso de entrar en el lugar donde estaba el Somael amrita.

Así termina la trigésimo segunda sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 33]
Sauti dijo:

Y ese pájaro, asumiendo un cuerpo dorado y brillante como los rayos del Sol, con gran fuerza entró al lugar donde estaba el Soma, como un río entrando en el océano.

Colocada cerca del Soma, vio una rueda de acero con borde filoso como una navaja, girando incesantemente.
Ese feroz instrumento, resplandeciente como el sol ardiente y de terrible forma, había sido ideado por los dioses para cortar en pedazos a cualquier ladrón del Soma.

Al observar un paso a través de ella, Garuda, se detuvo allí por un momento.
Disminuyendo su cuerpo, en un instante pasó a través de los rayos de esa rueda.

Dentro del centro de la rueda, él contempló allí apostadas, para resguardar el Soma, a dos grandes serpientes con la refulgencia del fuego ardiente, con sus lenguas brillantes como el relámpago, de gran energía, emitiendo fuego por sus bocas, con los ojos ardientes, conteniendo un terrible veneno, siempre furiosas y en permanente movimiento.
Sus ojos estaban constantemente inflamados de rabia y carecían tenían pestañas.
Aquél que pudiera ser visto por alguna de las dos sería instantáneamente reducido a cenizas.

El pájaro de plumas blancas sorpresivamente les cubrió los ojos de polvo. Y sin ser visto por ellas, las atacó por todos lados. Y el hijo de Vinata, ese guardián de los cielos, atacando sus cuerpos, los hizo pedazos.

Luego se acercó al Soma sin pérdida de tiempo. Entonces el poderoso hijo de Vinata, tomando el Amrita del lugar donde estaba guardado, se elevó con sus alas a gran velocidad, rompiendo en pedazos la máquina que la había rodeado.

El pájaro salió pronto de allí, llevando el Amrita pero sin beberlo. Y luego siguió su camino sin la menor fatiga, oscureciendo el esplendor del Sol.

Luego, el hijo de Vinata se encontró al Señor Vishnu en su camino a lo largo del cielo.
NarayanaVishnu se sintió satisfecho por ese acto de renunciación por parte de Garuda.

OmshantiOm:El Amrita es el néctar de la inmortalidad y Garuda podría haberlo bebido en beneficio propio. Sin embargo se abstuvo de hacerlo. Fue ése desinterés lo que satisfizo al Señor Vishnu.

Y esa Deidad, no conociendo deterioro alguno, dijo al guardián de los cielos:
'Oh, me inclino a concederte una bendición.'

El guardián de los cielos dijo: 'Permíteme estar por encima de ti.'
Y luego agregó estas palabras: 'Seré inmortal y libre de enfermedades sin (beber) Amrita.'

Vishnu dijo al hijo de Vinata: 'Así sea.'

Garuda, recibiendo esas dos bendiciones, le dijo a Visnú:
Yo también te concederé una bendición; por lo tanto, que el poseedor de los seis atributos me la solicite.

Vishnu entonces le pidió al poderoso Garuda que se convirtiera en su cochero. E hizo que el pájaro se sentara en el asta de la bandera de su coche, diciendo:
'Así tú te quedarás por encima de mí.

Y el guardián de los cielos, de gran velocidad, diciendo a Narayana, 'Así sea,' rápidamente se puso en camino, burlándose del viento con su rapidez.

Y mientras que principal de los guardianes de los cielos, el primero entre las criaturas aladas, Garuda, surcaba el aire después de arrebatar el Amrita, Indra le lanzó su rayo.
Entonces Garuda, el señor de los pájaros, siendo golpeado por el rayo, le habló a Indra, riendo y con dulces palabras, diciendo:
Respetaré al RishiDadhichi de cuyos huesos se ha hecho el VajraEl rayo de Indra (ver).
Respetaré al propio Vajra, y a ti, el de los mil sacrificios, también.
Lanzo esta pluma mía cuyo extremo no alcanzarás. Golpeado con tu trueno, no he sentido el más mínimo dolor.


Habiendo dicho esto, el rey de los pájaros lanzó una pluma suya. Y todas las criaturas se alegraron sobremanera, contemplando esa excelente pluma desprendida de Garuda.
Y viendo que la pluma era muy hermosa, dijeron:
'Que este pájaro se llame Suparna (que tiene plumas rubias).'

Y PurandaraIndra, el de los mil ojos, testigo de este maravilloso incidente, pensó que el pájaro era un gran ser y se dirigió a él acordemente, diciendo:
'Oh el mejor de los pájaros, deseo saber el límite de tu gran fuerza.
También deseo amistad eterna contigo.'

Así termina la trigésimo tercera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 34]
Sauti continuó,

Garuda luego dijo,
Oh Purandara, que haya amistad entre tú y yo como tú deseas.
Mi fuerza, debes saberlo, es difícil de soportar.
Oh tú de mil sacrificios, los virtuosos nunca aprueban hablar bien de sus propias fuerzas, ni hablan de sus propios méritos. Pero habiéndonos hecho amigos, y siendo preguntado por ti, oh amigo, te responderé, aunque la auto-alabanza sin razón es siempre impropia.
Con una sola de mis plumas, oh SakraIndra, puedo sostener esta Tierra, con sus montañas y bosques; con las aguas del océano, y también contigo apostado allí.
Sabed que mi fuerza es tal que puedo incluso soportar, sin fatiga, a los tres mundos juntos, con sus objetos móviles e inmóviles.

Sauti continuó,

Oh Saunaka, después de que Garuda, de gran valor, hubiese hablado así, Indra, el jefe de los dioses, el portador de la corona (celestial), siempre inclinado hacia el bien de los mundos, respondió diciendo:
Es como tú lo has dicho. Todo es posible contigo.
Acepta ahora mi sincera y cordial amistad. Y si no tienes ningún interés en el Soma, devuélvemelo. Aquellos a quienes tú se lo dieras siempre se opondrían a nosotros.


Garuda respondió,
Existe una cierta razón por la cual el Soma está siendo llevado por mí.
No le daré el Soma a nadie para beber. Por ende, oh tú de mil ojos, después de que yo lo haya dejado, tú, oh señor de los cielos, podrás entonces, tomándolo en tus manos, llevártelo instantáneamente.


Indra entonces dijo,
Oh gran ovíparo, estoy altamente satisfecho con estas palabras que has dicho.
Oh el mejor de todos los guardianes de los cielos; acepta de mí cualquier bendición que desees.

Sauti continuó,

Entonces Garuda, recordando a los hijos de Kadru y recordando también la esclavitud de su madre causada por un acto de engaño debido a la razón bien conocida (es decir, la maldición de Aruna), dijo:
Aunque tengo poder sobre todas las criaturas, sin embargo, voy a hacer tu voluntad.
Oh Sakra, permite que las poderosas serpientes se conviertan en mi comida.


El aniquilador de los DanavasIndra le dijo:'Así sea,' y luego fue a ver a HariEl Señor Vishnu, el dios de los dioses, de gran alma, y el señor de los Yoguis. Y este último aprobó todo lo que había dicho Garuda.

Entonces, el ilustre señor del cieloIndra dijo nuevamente a Garuda:
Yo volveré a llevarme el Soma cuando lo deposites.

Y habiendo dicho esto, se despidió de Garuda.
Y el pájaro de bellas plumas fue ante la presencia de su madre con gran rapidez.

Y Garuda con gozo habló a todas las serpientes,
Aquí he traído el Amrita. Dejadme colocarlo sobre un poco de hierba Kusa.
Oh serpientes, bebedlo, sentadas aquí, después de haber realizado vuestras abluciones y ritos religiosos.
Como habéis dicho, dejad que mi madre sea libre desde este día, porque he cumplido vuestro mandato.


Las serpientes respondieron a Garuda: 'Así sea', y luego fueron a realizar sus abluciones.
En ése momento, SakraIndra, recogió el Amrita y regresó al cielo.

Después de realizar sus abluciones, sus devociones diarias y otros ritos sagrados, las serpientes regresaron con alegría, deseosas de beber el Amrita.
Vieron que el lecho de hierba Kusa en el que había sido colocado el Amrita estaba vacío, y que el Amrita mismo había sido llevado por un acto contrario al engaño.
Como el Amrita había sido colocado sobre ella, comenzaron a lamer con sus lenguas la hierba Kusa. Y, por ese acto, las lenguas de las serpientes se dividieron en dos.

También la hierba Kusa, por el contacto con el Amrita, se volvió sagrada a partir de entonces.

Así fue como el ilustre Garuda trajo el Amrita (desde los cielos) para las serpientes, y así fueron divididas las lenguas de las serpientes por lo que Garuda hizo.

Así, el pájaro de hermosas plumas, muy alegremente, se regocijaba en esos bosques acompañado por su madre. De grandes logros, y profundamente reverenciado por todos los guardianes de los cielos, complací a su madre devorando las serpientes.

"Aquel hombre que escuche esta historia, o la leyera ante una asamblea de buenos Brahmanas, seguramente irá al cielo pues tal es el gran mérito que se adquiere por la recitación de las hazañas de Garuda."

Así termina la trigésimo cuarta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 35]
SaunakaRishi Kulapati dijo:

Oh hijo de Suta, nos has dicho la razón por la que las serpientes fueron maldecidas por su madre, y por qué Vinata también fue maldecida por su hijo. También nos has hablado acerca de la concesión de bendiciones, por parte su marido, a Kadru y Vinata.
Tú también nos has dicho los nombres de los hijos de Vinata.
Pero todavía no nos has recitado los nombres de las serpientes. Estamos ansiosos por escuchar los nombres de aquellas.

Sauti dijo:

Oh tú, cuya riqueza es el ascetismo, por temor a extenderme en demasía, no voy a mencionar los nombres de todas las serpientes. Pero voy a recitar los nombres de las principales. ¡Escúchame!

"Sesha nació primero, y luego Vasuki.
Luego nacieron: Airavata, Takshaka, Karkotaka, Dhananjaya, Kalakeya, the serpent Mani, Purana, Pinjaraka, y Elapatra. Vamana, Nila, Anila, Kalmasha, Savala, Aryaka, Ugra, Kalasapotaka, Suramukha, Dadhimukha, Vimalapindaka, Apta, Karotaka, Samkha, Valisikha, Nisthanaka, Hemaguha, Nahusha, Pingala, Vahyakarna, Hastipada, Mudgarapindaka, Kamvala Aswatara, Kaliyaka, Vritta, Samvartaka, Padma, Mahapadma, Sankhamukha, Kushmandaka, Kshemaka, Pindaraka, Karavira, Pushpadanshtraka, Vilwaka, Vilwapandara, Mushikada, Sankhasiras, Purnabhadra, Haridraka, Aparajita, Jyotika, Srivaha, Kauravya, Dhritarashtra, Sankhapinda, Virajas, Suvahu, Salipinda, Prabhakara, Hastipinda, Pitharaka, Sumuksha, Kaunapashana, Kuthara, Kunjara, Kumuda, Kumudaksha, Tittri, Halika, Kardama, Vahumulaka, Karkara, Akarkara, Kundodara, y Mahodara.

Así, oh tu el mejor de los regeneradosDwijas, he mencionado los nombres de las principales serpientes. Por temor a ser tedioso no doy los nombres del resto.
Oh tú, cuya riqueza es el ascetismo, los hijos de estas serpientes, con sus nietos, son innumerables. Reflexionando sobre esto, no te los nombraré.
Oh mejores ascetas, en este mundo la cantidad de serpientes distorsiona su cálculo, existen muchos miles y millones de ellas.

Así termina la trigésimo quinta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 36]
SaunakaRishi Kulapati dijo:

Oh hijo, has nombrado a muchas de las serpientes dotadas de gran energía e incapaces de ser fácilmente vencidas. ¿Qué hicieron después de oír la maldición?

OmshantiOm:  Se refiere a la maldición que Kadru lanzó sobre sus propios hijos cuando éstos, en primera instancia, se negaron a cambiar el color de la cola del caballo para que Kadru pudiera engañar a su hermana Vinata:

"Durante el sacrificio de serpientes del sabio rey Janamejaya, de la raza Pandava, AgniDios del fuego los consumirá a todos"... (ver sección 20)
Sauti dijo,

El ilustre Sesha entre ellos, de gran renombre, habiendo dejado a su madre practicaba duras penitencias, viviendo del aire y observando rígidamente sus votos.
Practicaba estas devociones ascéticas en Gandhamadana, Vadri, Gokarna, los bosques de Pushkara, y el pie de Himavat.

Y, en aquellas regiones sagradas, algunas de las cuales lo eran por su agua y otras por su tierra, pasaba sus días en la rígida observancia de sus votos, con una única intención, y teniendo sus pasiones bajo completo control.

El Abuelo de todos, Brahma, vio a ese asceta con el pelo anudado, vestido con harapos, y su carne, piel y tendones resecados debido a las duras penitencias que estaba practicando.
Y el Abuelo dirigiéndose a ése practicante de penitencias de gran fortaleza, dijo:
¿Cuál es la espina que tanto te atormenta, O Sesha?
Deja que el bienestar de las criaturas de los mundos también ocupe tus pensamientos.
Oh sin pecado, tú estás afligiendo a todas las criaturas con tus duras penitencias.
Oh Sesha, dime el deseo implantado en tu pecho.


Y Sesha respondió:
'Mis hermanos uterinos son todos de corazón malvado. No deseo vivir entre ellos.
Permite que esto sea aprobado por ti.

Como los enemigos, siempre están celosos unos de otros.
Por lo tanto, me dedico a devociones ascéticas.
Ni siquiera los veré.

Ellos nunca muestran ningún tipo de bondad por Vinata y su hijo.
De hecho, el hijo de VinataGaruda capaz de recorrer los cielos, es otro hermano nuestro.
Ellos siempre lo envidian.

Y él, también, es mucho más fuerte debido a la bendición concedida por nuestro padre, Kasyapa, de alma elevada.
Por esto, me dediqué a las penitencias ascéticas, y voy a desechar este cuerpo mío, para que pueda evitar la compañía de ellos, incluso en otro estado de vida.


Habiendo Sesha dicho esto, el Abuelo le dijo:
Oh Sesha, conozco el comportamiento de todos tus hermanos y el gran peligro que corren debido a la ofensa contra su madre. Pero, oh Serpiente, un remedio (para esto) ha sido provisto por mí incluso de antemano. No te corresponde afligirte por tus hermanos.

Oh Sesha, pídeme la bendición que deseas. He sido altamente gratificado contigo y te concederé hoy una bendición.
¡Oh, el mejor entre las serpientes!, es una suerte que tu corazón haya sido puesto en la virtud.
Que tu corazón esté más y más firmemente puesto en la virtud.


Entonces Sesha respondió,
Oh divino Abuelo, esta es la bendición deseada por mí:
¡Que mi corazón se deleite siempre en la virtud y en las benditas penitencias ascéticas, oh Señor de todos!


Brahman dijo,
Oh Sesha, estoy extremadamente gratificado con esta tu abnegación y amor por la paz.
Pero, bajo mi mandamiento, que este acto sea hecho por ti para el bien de mis criaturas.
Oh Sesha, soporta bien esta Tierra tan inestable con sus montañas y bosques, sus mares y ciudades y refugios, para que ella pueda permanecer firme.


Sesha dijo:
Oh Señor divino de todas las criaturas, oh dador de bendiciones, oh Señor de la Tierra, Señor de cada cosa creada, Señor del universo, así como tú lo has dicho yo lo haré, mantendré firme a la Tierra.
Por lo tanto, Señor de todas las criaturas, ponla en mi cabeza.


Brahman dijo,
Oh, la mejor entre las serpientes, ve por debajo de la Tierra.
Ella misma te dará una hendidura para pasar a través.
Oh Sesha, sosteniendo así la tierra, ciertamente harás lo que es muy grandemente apreciado por mí.

Sauti continuó,

Entonces, el hermano mayor del rey de las serpientes, entrando por un agujero, pasó al otro lado de la Tierra y, sujetándola, soportó sobre su cabeza a esa diosa con su cinturón de mares pasando por todas partes.

Brahman dijo,
Oh Sesha, oh lo mejor de las serpientes, tú eres el dios Dharma, porque solo, con tu inmenso cuerpo, soportas a la Tierra con todo sobre ella, así como yo mismo, o Valavit (Indra), podemos.

Sauti continuó,

La serpiente Sesha, el señor Ananta, de gran destreza, vive debajo de la Tierra, por orden de Brahman, soportando por sí mismo al mundo.
Y el ilustre Abuelo, el mejor de los inmortales, luego dio a Ananta al pájaro de plumas blancas, el hijo de VinataGaruda, para que lo ayude.

Así termina la trigésimo sexta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 37]
Sauti dijo,

Vasuki, el mejor de las serpientes, al escuchar la maldición de su madre, reflexionó sobre cómo contrarrestarla.
Mantuvo una consulta con todos sus hermanos, Airavata y los otros, con la intención de llevar a cabo lo que consideraban mejor para ellos mismos.

Y Vasuki dijo,
Oh vosotros sin pecado, el objeto de esta maldición es conocido por vosotros.
Nos corresponde a nosotros esforzarnos para neutralizarla.
Ciertamente existen remedios para todas las maldiciones, pero ningún remedio sirve para los maldecidos por su madre.
Oyendo que esta maldición ha sido pronunciada en la presencia del Inmutable, el Infinito, y el Verdadero, mi corazón tiembla.
Ciertamente, nuestra aniquilación ha llegado. De lo contrario, ¿por qué el Señor Inmutable no impidió que nuestra madre pronuncie la maldición?
Por lo tanto, consultemos hoy cómo podemos garantizar la integridad de las serpientes.
No perdamos el tiempo. Todos ustedes son sabios y perspicaces.
Consultemos juntos y encontremos los medios de salvación, como lo hicieron los dioses de antaño para recuperar al perdido Agni que se había ocultado dentro de una cueva, para que el sacrificio de Janamejaya, para el exterminio de las serpientes, no sea llevado a cabo, y así evitar que nos encontremos con la destrucción.

Sauti continuó,

Así se dirigió a todos los descendientes de Kadru reunidos, y, sabios en consejos, presentaron sus opiniones entre sí.

Una parte de las serpientes dijo,
'Debemos asumir la apariencia de nobles Brahmanas, y rogar a Janamejaya, diciendo, 'Este sacrificio que tienes previsto no debe tener lugar.'


Otras serpientes que se creían sabias dijeron,
'Todos debemos convertirnos en sus consejeros favoritos. Él ciertamente nos pedirá consejo en todos los proyectos. Y entonces le daremos un consejo tal que impida el sacrificio.
El rey, el más importante de los hombres sabios, considerándonos de gran valor sin duda nos preguntará acerca de su sacrificio. Entonces, le diremos 'No debe ser realizado! Y señalándole muchas calamidades graves en éste y los otros mundos, nos encargaremos de que el sacrificio no tenga lugar.
O bien, hagamos que una de las serpientes, acercándose, muerda a la persona que, estando bien familiarizada con los ritos del sacrificio de la serpiente, pudiera ser designada como el sacerdote del sacrificio, para que muera. Si el sacerdote sacrificial muere, el sacrificio no será completado.
También morderemos a todos aquellos que, familiarizados con los ritos del sacrificio de la serpiente, puedan ser nombrados Ritwiks del sacrificio, y de esta forma alcanzar nuestro objetivo.'


Otras serpientes, más virtuosas y amables, dijeron:
'Oh, este consejo tuyo es malo. No es conveniente matar a Brahmanas. Ese remedio, que es bendecido por las prácticas de los justos, es apropiado solo en peligro. La injusticia finalmente destruye el mundo.'


Otras serpientes dijeron,
'Extinguiremos el ardiente fuego del sacrificio convirtiéndonos, nosotras mismas, en nubes luminosas con rayos y derramando lluvias sobre él.'


Otras serpientes, las mejores de su clase, propusieron,
'Yendo, por la noche, robemos el recipiente del jugo de Soma. Eso perturbará el rito.
O, durante ese sacrificio, dejemos que las serpientes, por cientos y miles, muerdan a la gente, y esparzan terror alrededor. O dejemos que las serpientes profanen la comida pura con su contaminante orina y estiércol.'


Otras dijeron,
'Convirtámonos en los Ritwiks del rey, y obstruyamos su sacrificio diciendo al comienzo: 'Danos el tributo de sacrificio.' Él (el rey), quedando así bajo nuestro poder, hará lo que queramos.'


Otras dijeron:
'Cuando el rey se divierta en las aguas, lo llevaremos a nuestra casa y lo ataremos, ¡para que ese sacrificio no tenga lugar!'

Otras serpientes que se consideraban sabias, dijeron,
'Acercándonos al rey, vamos a morderlo, así nuestro objetivo se llevará a cabo.
Por su muerte la raíz de todo mal será arrancada.
¡Esta es la deliberación final de todos nosotros, oh tú que escuchas con tus ojos!
Entonces, haz rápidamente lo que consideres apropiado.


Habiendo dicho esto, miraron atentamente a Vasuki, la mejor de las serpientes. Y Vasuki también, después de reflexionar, respondió diciendo:
'Oh Serpientes, esta determinación final de ustedes no parece digna de aprobación.
El consejo de todos ustedes no es de mi agrado. ¿Qué debo decir para vuestro bienestar?
Creo que solo la gracia del ilustre Kasyapa (nuestro padre) puede hacernos bien.

Serpientes, mi corazón no sabe cuál de todas sus sugerencias debe ser adoptada para el bienestar de mi raza así como del mío propio. Eso es lo que debo hacer, lo que sea lo que sea para vuestro bienestar.
Es esto lo que me pone tan ansioso, porque el crédito o el descrédito (de la medida) es solo mío.'

Así termina la trigésimo séptima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 38]
Sauti dijo,

Al escuchar los respectivos discursos de todas las serpientes, y al escuchar también las palabras de Vasuki, Elapatra comenzó a dirigirse a ellos, diciendo:
'Ese sacrificio no es uno que se pueda evitar. Tampoco es del rey Janamejaya de la raza Pandava de quien procede este miedo, de tal manera que no puede ser obstaculizado.
La persona, oh rey, que está afectada por el destino recurre únicamente al destino; nada más puede ser su refugio.
Oh tu, mejor de las serpientes, nuestro miedo tiene al destino como raíz. Solo el destino debe ser nuestro refugio en esto.
Escuchen lo que digo.
Cuando esa maldición fue pronunciada, yo, con miedo, yacía agachada en el regazo de nuestra madre.
Desde ese lugar, Oh vosotras las mejores de las seprientes y Oh tu Señor de gran esplendor, oí las tristes palabras que los dioses dijeron al AbueloEl Señor Brahma.
Ellos dijeron, 'Oh Abuelo, dios de los dioses, ¿quién más que la cruel Kadru podría, después de haber tenido a tan queridos niños, maldecirlos así, incluso ante Tú presencia?
Y, oh Abuelo, deseamos saber la razón por la cual, al haber dicho tú, con referencia a sus palabras, "Que así sea", no la detuviste.'

Brahman les respondió: Las serpientes se han multiplicado. Son crueles, terribles en su forma y altamente venenosas. Entonces, por el deseo del bien de mis criaturas, no detuve a Kadru.
Aquellas serpientes venenosas y otras que son pecaminosas, mordiendo a otros sin motivo, serán, de hecho, destruidas, pero no aquellas que son inofensivas y virtuosas. Y escuchen también, cómo, cuando llegue la hora, las serpientes podran escapar de esta terrible calamidad.
Nacerá en la raza de los Yayavaras un gran Rishi conocido con el nombre de Jaratkaru, inteligente, con pasiones bajo completo control. Dicho Jaratkaru tendrá un hijo de nombre Astika. Él pondrá fin a ese sacrificio. Y aquellas serpientes que sean virtuosas escaparán de él.

Los dioses dijeron, 'Oh tú, conocedor la verdad, ¿con quién engendrará Jaratkaru, el primogénito Muni, dotado de gran energía y ascetismo, a ese hijo ilustre?
Brahma contestó, 'Dotado con gran energía, ese gran Brahmana engendrará un hijo poseído de gran energía con una esposa del mismo nombre que el suyo. Vasuki, el rey de las serpientes, tiene una hermana de nombre Jaratkaru; el hijo del cual hablo, nacerá de ella, y él liberará las serpientes.'


Elapatra continuó,
'Entonces los dioses dijeron al Abuelo, 'Así sea.'
Y el señor Brahma, habiendo hablado así a los dioses, regresó al cielo.

Oh Vasuki, veo ante mí a esa hermana tuya conocida con el nombre de Jaratkaru.
Para liberarnos del miedo, entrégala como dádiva a Jaratkaru, de votos excelentes, quien vagará mendigando por una novia.
¡Este medio de liberación ha sido oído por mí!.'

Así termina la trigésimo octava sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 39]
Sauti dijo,

Oh, el mejor de los regenerados, al escuchar estas palabras de Elapatra, todas las serpientes, con gran deleite, exclamaron: '¡Bien dicho, bien dicho!
Y desde ese momento Vasuki se dedicó a criar cuidadosamente a esa doncella, su hermana Jaratkaru. Y se deleitó mucho en criarla.

Y no habiendo pasado mucho tiempo de esto, los dioses y los Asuras, reunidos, batieron juntos la morada de Varunadios de las aguas. Y Vasuki, el primero de todos dotados de fuerza, se convirtió en la cuerda conductora del batido. Y una vez que el trabajo estuvo terminado, el rey de las serpientes se presentó ante el AbueloEl Señor Brahma.
Y los dioses, acompañados por Vasuki, se dirigieron al Abuelo, diciendo:
'Oh señor, Vasuki está sufriendo una gran aflicción por temor a la maldición de su madre.
Te corresponde a tí extirpar el dolor, originado por la maldición de su madre, que ha traspasado el corazón de Vasuki deseoso del bien de su raza.
El rey de las serpientes es siempre nuestro amigo y benefactor. Oh Señor de los dioses, sé misericordioso con él y calma la fobia de su mente.'


Brahman respondió,
'Oh, ustedes inmortales, he pensado, en mi mente, en lo que habéis dicho.
Que el rey de las serpientes haga lo que le ha sido comunicado antes por Elapatra.

Ha llegado el momento. Solo serán destruidos los malvados, no así los virtuosos.
Jaratkaru ha nacido, y ese Brahmana está ocupado en duras penitencias ascéticas. Que Vasuki, en el momento apropiado, le conceda su hermana.
Oh, dioses, lo que ha sido dicho por la serpiente Elapatra para el bien de las serpientes es verdad y no lo contrario.'

Sauti continuó,

Entonces el rey de las serpientes, Vasuki, afligido por la maldición de su madre, oyendo estas palabras del Abuelo, y con la intención de otorgar a su hermana al Rishi Jaratkaru, ordenó a todas las serpientes, gran número de las cuales estaban siempre atentas a sus deberes, vigilar al Rishi Jaratkaru, diciendo:
'Cuando el señor Jaratkaru pida por una esposa, venid inmediatamente e informadme de ello. El bienestar de nuestra raza depende de esto.'

Así termina la trigésimo novena sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 40]
SaunakaRishi Kulapati dijo:

Oh hijo de Suta, deseo saber la razón por la cual el ilustre Rishi a quien has llamado Jaratkaru vino a ser llamado así en la tierra. Te corresponde decirnos la etimología del nombre Jaratkaru.'

Sauti dijo,

Jara se dice que significa desgaste, y Karu implica enorme. El cuerpo del Rishi había sido enorme, y gradualmente él lo redujo mediante severas penitencias ascéticas.
Por la misma razón, Oh Brahmanas, la hermana de Vasuki fue llamada Jaratkaru.

El virtuoso Saunaka, cuando escuchó esto, sonrió y dirigiéndose a UgrasravaSauti dijo:

Así es.

Entonces Saunaka dijo:

He oído todo lo que has recitado antes. Deseo saber cómo nació Astika.

Sauti, al escuchar estas palabras, comenzó a relatar según lo que estaba escrito en los Sastras Shastras.

Sauti dijo,

Vasuki, deseoso de otorgar a su hermana al Rishi Jaratkaru, dio las órdenes necesarias a las serpientes. Pero los días pasaban, y aquel sabio Muni de votos rígidos, profundamente comprometido en devociones ascéticas, no buscaba una esposa.
Ese Rishi de alma elevada, involucrado en los estudios y profundamente dedicado al ascetismo, con su semilla vital bajo total control, vagaba despreocupadamente por toda la tierra y no tenía ningún deseo de una esposa.

Posteriormente, Oh Brahmana, hubo un rey de nombre Parikshit, nacido en la raza de los Kauravas Kurus. Y, como su bisabuelo Pandu en la antigüedad, él era de brazos poderosos, el primero de todos los portadores de arcos en la batalla, y aficionado a la caza.

Y el monarca deambulaba, cazando ciervos, jabalíes, lobos, búfalos y otras clases de animales salvajes.

Un día, después de haber atravesado a un ciervo con una afilada flecha y haber colgado su arco sobre su espalda, penetró en el profundo bosque, buscando al animal aquí y allá, como si fuera el mismísimo RudraShiva de la antigüedad, persiguiendo por los cielos, arco en mano, al Sacrificio disfrazado de ciervo.

OmshantiOm:  Durante un sacrificio ofrecido por Prajapati Daksha, su hija Sati, considerando una ofensa el no haber sido invitada junto a su esposo, el Señor Shiva, se inmoló en el fuego sagrado. El Señor Shiva, se enfureció ante este hecho y comenzó a destruir ese sacrificio. Tal era su ira, que el Sacrificio mismo huyó del lugar, disfrazado de ciervo, buscando protección en los cielos.

Ningún ciervo atravesado por Parikshit había escapado con vida en el bosque.
Sin embargo, este ciervo, herido como estaba, huyó a gran velocidad.
El ciervo que Parikshit, el rey de los hombres, había atravesado, se perdió ante su mirada y llevó al monarca muy lejos dentro del bosque.

Fatigado y sediento, el rey se encontró en el bosque con un Muni Santo, Sabio, Brahmán de alto rango que, sentado en un corral de vacas, bebía la espuma que brotaba de las bocas de los terneros que chupaban la leche de sus madres. Acercándose apresuradamente a él, el monarca, hambriento y fatigado, y levantando su arco, preguntó a aquél Muni de rígidos votos, diciendo:
'Oh Brahmana, soy el rey Parikshit, el hijo de Abhimanyu.
Un ciervo herido por mí se ha perdido. ¿Lo has visto?'


Pero ese Muni que observaba por entonces el voto del silencio, no le dirigió ni una palabra.
Entonces, el rey, enojado, levantando una serpiente muerta con el extremo de su arco la colocó sobre el hombro del Muni.

El Muni se lo permitió sin protestar. Y no dijo una sola palabra, ni buena ni mala.
Y el rey al verlo en ese estado, se deshizo de su ira y, arrepintiéndose, regresó a su capital, mientras el Rishi continuó sin inmutarse.

Aunque había sido insultado, el compasivo Muni, sabiendo que el monarca era un tigre entre los reyes y que era fiel a los deberes de su orden, no lo maldijo.

Ese tigre entre los monarcas, el más importante de la raza de Bharata, tampoco sabía que la persona era un virtuoso Rishi. Fue por esto que lo había insultado tanto.

Ese Rishi tenía un hijo llamado Sringin, de corta edad, dotado de gran energía, profundo en las penitencias ascéticas, severo en sus votos, muy iracundo y difícil de apaciguar.
Algunas veces, adoraba con gran atención y respeto a su maestro, cómodamente sentado en su asiento y siempre ocupado en el bien de las criaturas.

Mandado por su preceptor, estaba regresando a su casa cuando, oh el mejor de los Brahmanas, el hijo de un Rishi, un compañero suyo llamado Krisa, en un animo juguetón, le habló irónicamente.
Y Sringin, furioso y como si fuera a envenenarse a sí mismo, escuchando estas palabras en referencia a su padre, ardió en ira.

Y Krisa dijo:
'No seas orgulloso, oh Sringin, por más ascético que seas y energía que poseas, tu padre lleva sobre sus hombros una serpiente muerta.
De ahora en adelante, no digas ni una palabra a los hijos de Rishis como nosotros, que tenemos conocimiento de la verdad, estamos inmersos en penitencias ascéticas y hemos alcanzado el éxito.
¿Dónde está tu hombría o esas altaneras palabras nacidas de tu orgullo, cuando tienes que contemplar a tu padre llevando una serpiente muerta?
Oh mejor de todos los Munis, tu padre no había hecho nada para merecer este trato, y es por esto que estoy particularmente apenado como si el maltrato me fuera propio.'

Así termina la cuadragésima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 41]
Sauti dijo,

Siendo así tratado, y oyendo que su padre estaba llevando una serpiente muerta, el poderoso Sringin ardió de ira. Y mirando a Krisa le preguntó, hablando en voz baja:
'Dime, ¿por qué mi padre lleva hoy una serpiente muerta?'

Y Krisa respondió,
'Mientras el rey Parikshit estaba deambulando, con el propósito de cazar, Oh estimado, puso la serpiente muerta en el hombro de tu padre. '

Sringin preguntó,
'¿Qué mal le hizo mi padre a ese malvado monarca?
Oh Krisa, dime esto, y te explicaré la energía de mi ascetismo.'


Krisa respondió:
'El rey Parikshit, el hijo de Abhimanyu, mientras cazaba, había herido a un veloz ciervo con una flecha y lo había perseguido solo. Y el rey perdió de vista al animal en aquella extensa espesura.
Viendo a tu padre, se arrimó a él inmediatamente. Tu padre estaba entonces observando el voto de silencio.

Oprimido por el hambre, la sed y el trabajo, el príncipe le preguntó una y otra vez a tu padre sentado inmóvil, acerca del ciervo desaparecido.
Pero el sabio, estando bajo el voto de silencio, no respondió.
Entonces el rey puso la serpiente en el hombro de tu padre con el extremo de su arco.

¡Oh Sringin, tu padre, ocupado en la devoción, todavía está en la misma postura.
¡Y el rey ha regresado a su capital, la cual es llamada en honor al elefante!'Hastinapura
(Hastina = elefante;
pura = ciudad)

Sauti continuó,

Habiendo oído hablar de la serpiente muerta colocada sobre los hombros de su padre, el hijo del Rishi, sus ojos enrojecidos de ira, ardió de rabia.

Y así poseído por el enojo, el poderoso hijo del Rishi, tocando agua, maldijo furiosamente al rey diciendo:
'Ese miserable monarca pecador que ha puesto una serpiente muerta en los hombros de mi delgado y anciano padre, ese insultador de Brahmanas y denigrador de la fama de los Kurus, será llevado, dentro de siete noches, a las regiones de YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones. por Takshaka, el poderoso rey de las serpientes, estimulado por la fuerza de mis palabras! '

Sauti continuó,

Habiendo maldecido así al rey a causa de la ira, Sringin fue hacia su padre, y vio al sabio sentado en el corral de las vacas, cargando la serpiente muerta.

Al ver a su padre en esa condición, se enfureció nuevamente. Y derramó lágrimas de dolor, y se dirigió a su progenitor, diciendo:
'Padre, habiendo sido informado de esta tu desgracia a manos de ese miserable malvado rey Parikshit, le he maldecido con ira; y ese peor de los Kurus ha merecido, ampliamente, mi poderosa maldición.
De aquí a siete días, Takshaka, el señor de las serpientes, llevará al pecador rey a la horrible morada de la Muerte.'


Y el padre dijo al enfurecido hijo:
'Hijo, no estoy complacido contigo. Los ascetas no deben actuar así.
Nosotros vivimos en los dominios de ese gran rey. Estamos protegidos por él con justicia.
En todo lo que hace, el rey reinante debería por nosotros ser perdonado.

Si tu destruyes el Dharma, ciertamente el Dharma te destruirá a ti.

Si el rey no nos protege adecuadamente, nos irá muy mal; no podremos realizar nuestros ritos religiosos de acuerdo a nuestro deseo. Pero protegidos por soberanos justos, nosotros alcanzamos un mérito inmenso, y ellos tienen derecho a una parte del mismo.

Por lo tanto, la realeza reinante debe ser siempre perdonada.

Parikshit, como lo hizo su bisabuelo, nos protege tal como un rey debe proteger a sus súbditos.

Ese monarca practicante de penitencias estaba fatigado y oprimido por el hambre.
Hizo esto sin saber de mi voto de silencio.

Un país sin su rey siempre sufre de males.
El rey castiga a los ofensores, y el temor a los castigos conduce a la paz; y la gente hace sus deberes y realiza sus ritos sin perturbación.
El rey establece la religión, establece el reino de los cielos.
El rey protege a los sacrificios de la perturbación, y ofrece los sacrificios para complacer a los dioses. Los dioses originan la lluvia, y la lluvia produce granos y hierbas, que son siempre útiles para el hombre.

ManuSwayambhuva Manu dice, el gobernante de los destinos de la humanidad es igual en dignidad a diez sacerdotes que estudian los Veda.

Fatigado y oprimido por el hambre, ése príncipe practicante de la penitencia ha hecho esto por ignorancia de mi voto.
¿Por qué entonces has cometido, infantil e imprudentemente, esta injusta acción?
Oh hijo, de ninguna manera el rey merece una maldición de nuestra parte.'

Así termina la cuadragésima primera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 42]
Sauti dijo,

Y Sringin entonces respondió a su padre, diciendo:
'Ya sea un acto de precipitación, oh padre, o un acto impropio que he cometido, te guste o no, las palabras pronunciadas por mí jamás serán en vano.
Oh padre, te repito, una maldición nunca puede ser cambiada. Nunca he dicho una mentira, ni siquiera en broma.'


Y SamikaShamika dijo:
'Querido hijo, sé que eres de gran destreza, y veraz en el habla.
Nunca antes has dicho mentira alguna, y por eso tu maldición se realizará.

Un hijo, incluso cuando alcanza la edad correspondiente, debe ser siempre aconsejado por su padre, para que coronado con buenas cualidades pueda adquirir gran renombre.
Siendo un niño como eres, ¿cuánto más necesitas ser aconsejado?

Te dedicas siempre a las penitencias ascéticas. Pero incluso la ira de los ilustres que poseen los seis atributos, crece grandemente.

Oh tú, la más destacada persona entre las que observan las ordenanzas, viendo que tú eres mi hijo y menor de edad, y contemplando también tu imprudencia, veo que debo aconsejarte.

Oh hijo, vive interesado en la paz y comiendo frutos y raíces del bosque.
Elimina esta tu ira para que, de esta manera, no destruyas el fruto de tus actos ascéticos.
La ira ciertamente reduce la virtud que los ascetas adquieren con grandes esfuerzos. Y entonces, para aquellos privados de virtud, el estado de gracia desaparece.

La calma siempre da prosperidad a los ascetas que perdonan. Por lo tanto, volviéndote indulgente en tu temperamento y conquistando tus pasiones, así deberías vivir siempre.
Por el perdón obtendrás mundos que están más allá del alcance del mismo Brahman.

Habiendo asumido yo mismo la calma, y también por el deseo de hacer tanto bien como el que esté a mi alcance, debo hacer algo; incluso debo enviar a ese rey un mensaje, diciéndole, 'Oh monarca, al ver tu acto de falta de respeto hacia mí, tú has sido maldecido con ira por mi hijo de tiernos años e intelecto aún sin desarrollar.'

Sauti continuó,

Y ese gran asceta, observador de votos, movido por la bondad, envió con las instrucciones adecuadas a un discípulo suyo al rey Parikshit.
Envió a su discípulo Gaurmukha de buenos modales y también dedicado a las penitencias ascéticas, instruyéndole a preguntar primero sobre el bienestar del rey y luego para comunicar el mensaje real.

Y ese discípulo rápidamente se dirigió hacia ese monarca, el jefe de la raza Kuru.
Después de haber enviado primero el aviso de su llegada a través del sirviente de la puerta, entró en el palacio del rey .
Y el dos veces nacido Gaurmukha fue debidamente venerado por el monarca.

Después de descansar por un tiempo, detalló completamente al rey, en presencia de sus ministros, las palabras de SamikaShamika, de cruel importancia, exactamente como se le había instruido.

Gaurmukha dijo:
'¡Oh rey de reyes, hay un Rishi, Samika, por nombre, de alma virtuosa, sus pasiones bajo control, pacífico, y abandonado a las duras devociones ascéticas, viviendo en tus dominios!

¡Por ti, oh tigre entre los hombres, fue puesta sobre los hombros de ese Rishi, quien observaba el voto de silencio, una serpiente muerta, con el extremo de tu arco!

Él mismo te perdonó ese acto. Pero su hijo no pudo. Y por este último has sido hoy maldecido, oh rey de reyes, sin el conocimiento de su padre, en el sentido de que dentro de siete noches la serpiente Takshaka causará tu muerte.

Samika le pidió repetidamente a su hijo que te salvara, pero no hay nadie que pueda contrarrestar la maldición de su hijo.
¡Y porque ha sido incapaz de apaciguar a su hijo poseído por la ira, he sido yo enviado a ti, oh rey, para tu bien!'


Ese rey de la raza Kuru, dedicado a prácticas ascéticas, después de escuchar estas duras palabras y al enterarse de que el más importante de Rishis había estado observando el voto de silencio en el bosque, quedo doblemente afligido por la tristeza. Viendo la bondad del Rishi Samika, y considerando pecaminoso su propio acto hacia él, se arrepintió mucho.

Y el rey, que parecía un dios, no se afligió tanto por oír de su muerte como por haber hecho ese acto a los Rishi.

Entonces el rey se despidió de Gaurmukha, diciendo:
'Que el clemente Samika sea amable conmigo!

Cuando Gaurmukha se fue, el rey, con gran ansiedad y sin pérdida de tiempo, consultó a sus ministros. Y habiendo consultado con ellos, el rey, sabio en sus propios consejos, hizo que se erigiera un palacio sobre la cima de una única columna.

Estaba bien custodiada día y noche y, para su protección, fueron colocados allí médicos y medicinas, y Brahmanas hábiles en mantras a su alrededor.
Y el monarca, protegido por todos lados, cumplió sus deberes reales desde ese lugar rodeado de sus virtuosos ministros.

Nadie podía acercarse allí a ese mejor de los reyes. Impedido de entrar, ni siquiera el aire podía ingresar allí.

Cuando el séptimo día llegó, el sabio Kasyapa, el mejor de los Brahmanas, habiendo oído todo lo que había ocurrido, y que Takshaka, el jefe de las serpientes, enviaría al mejor de los monarcas ante la presencia de Yama, se dirigía hacia la residencia del rey, deseoso de asistirlo tras la mordedura de la serpiente.
Y pensaba: 'Curare al monarca después de que él sea mordido por el jefe de las serpientes. Con eso podré obtener riqueza y también adquirir virtud.'

Habiendo asumido la apariencia de un viejo Brahmana, Takshaka, ese príncipe de las serpientes, vio a Kasyapa acercándose por el camino, con su corazón puesto en curar al rey.
Y el príncipe de las serpientes entonces habló a Kasyapa, ese toro entre Munis, diciendo:
'¿A dónde vas con tanta prisa? ¿Cuál es, además, el asunto que te preocupa?'

Kasyapa, siendo así abordado, respondió:
'Takshaka, con su veneno, hoy destruirá al rey Parikshit de la raza Kuru, ese opresor de todos los enemigos. Oh amable, voy con velocidad para curar, sin pérdida de tiempo, a ése rey de inconmensurable destreza, el único representante de la raza Pandava, después de que sea mordido por el mismo Takshaka, poderoso en energía como el propio Agni.

Y Takshaka le dijo:
'Yo soy ese Takshaka, oh Brahmana, que destruirá a ese señor de la tierra.
Detente!, porque tú eres incapaz de curar a alguien mordido por mí.'


Kasyapa replicó,
'Estoy seguro de que, con el poder de mi conocimiento, yendo allí curaré a ese monarca mordido por ti.'

Así termina la cuadragésima segunda sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 43]
Sauti dijo,

Y Takshaka, después de esto, respondió:
'Si efectivamente tú eres capaz de curar a cualquier criatura por mí mordida, entonces, oh Kasyapa, revive a éste árbol mordido por mí.
Oh tú, el mejor de los Brahmanas, yo destruiré a este banianárbol Banyan ante tu presencia.
Haz tu mejor esfuerzo y muéstrame esa habilidad tuya en mantras de la cual has hablado.'


Y Kasyapa dijo:
'Si estas tan dispuesto, muerde entonces, oh rey de serpientes, este árbol.
Oh serpiente, yo lo reviviré, aunque haya sido mordido por ti.

Sauti continuó,

Así instado por el ilustre Kasyapa, ese rey de las serpientes mordió, entonces, el árbol banian. Y el árbol, siendo mordido y penetrado por el veneno de la ilustre serpiente, ardió por todas partes.

Habiendo incinerado así el banian, la serpiente entonces habló de nuevo a Kasyapa, diciendo,
'Oh primero de Brahmanas, haz lo mejor de ti y revive a este señor del bosque.'

Sauti continuó,

El árbol fue reducido a cenizas por el veneno de ese rey de las serpientes. Pero tomando esas cenizas, Kasyapa pronunció estas palabras.
¡Oh rey de serpientes, he aquí el poder de mi conocimiento aplicado a este señor del bosque!
Oh serpiente, bajo tu misma nariz lo reviviré.


Y entonces el mejor de los Brahmanas, el ilustre y erudito Kasyapa, revivió, por su vidyaConocimiento (ver), a ese árbol que había sido reducido a un montón de cenizas.
Primero creó el brote, luego lo equipó con dos hojas, luego hizo el tallo, luego las ramas, y luego el árbol adulto con hojas y todo.

Takshaka, viendo el árbol revivido por el ilustre Kasyapa, le dijo:
'Me resulta perturbador que tu destruyas mi veneno o el de cualquier otro como yo.

Oh tú cuya riqueza es el ascetismo, ¿deseoso de qué riqueza, vas allí?
Por difícil que sea obtenerla, Yo te daré la recompensa que esperas obtener de ese mejor entre monarcas.
Aún cubierto de fama como tú lo estas, tu éxito con ese rey afectado por la maldición de un Brahmana y cuya duración de la vida misma ha sido acortada, puede ser dudoso.
En ese caso, esta resplandeciente fama tuya, que se ha esparcido por los tres mundos, desaparecerá como el Sol cuando está privado de su esplendor (a consecuencia de un eclipse).'


Kasyapa dijo:
'Voy allí por riqueza, dámela tú, oh serpiente, para que, tomando tu oro, pueda yo regresar.'

Takshaka respondió:
'Oh mejor de los regenerados, incluso te daré más de lo que esperas de ese rey.
Por lo tanto, no vayas allí.'

Sauti continuó,

Aquél mejor entre Brahmanas, Kasyapa, de gran destreza e inteligencia, al escuchar esas palabras de Takshaka, se sentó, en meditación de yoga, pensando del rey.
Y el más importante de Munis, Kasyapa, de gran proeza y dotado de conocimiento espiritual, asegurándose de que el período de la vida de ese rey de la raza Pandava realmente se había agotado, se regresó, recibiendo de Takshaka tanta riqueza como deseaba.
Y cuando el ilustre Kasyapa regresó sobre sus pasos, Takshaka entró rápidamente en la ciudad de Hastinapura.
En su camino oyó que el rey estaba viviendo muy cautelosamente, protegido por medio de mantras y medicinas que neutralizaban el veneno.

Sauti continuó,

La serpiente reflexionó así,
'El monarca debe ser engañado por mí con el poder de la ilusión. Pero ¿de qué manera?
Entonces Takshaka envió al rey  a algunas serpientes bajo la apariencia de ascetas que llevaban consigo frutas, hierba Kusa y agua como regalos. Y Takshaka, dirigiéndose a ellos, dijo:
'Id todos al rey, con el pretexto de asuntos urgentes, pero sin ninguna señal de impaciencia, solo como para hacer que el monarca acepte los frutos, las flores y el agua que llevaréis como regalos para él.'

Sauti continuó,

Esas serpientes, así encomendadas por Takshaka, actuaron en consecuencia. Y llevaron al rey, la hierba Kusa, el agua y los frutos.
El más importante de los reyes, de gran destreza, aceptó esas ofrendas. Y después de que finalizara el asunto, él les dijo, 'Ahora dejadme.'

A continuación, después de que esas serpientes disfrazadas de ascetas se hubieran ido, el rey se dirigió a sus ministros y amigos, diciendo:
'Comed, conmigo, todos estos frutos de excelente gusto traídos por los ascetas.'

Impulsado por el destino y las palabras del RishiLas palabras del Sabio Samika transmitidas a Parikshit a través de Gaurmukha., el rey, con sus ministros, sintió el deseo de comer esos frutos.

Un fruto en particular, dentro del cual Takshaka había entrado, fue tomado por el mismo rey para comer. Y cuando lo estaba comiendo, apareció de él, O Saunaka, un feo insecto, de forma apenas discernible, de ojos negros, y de color cobrizo. Y el más importante de los reyes, tomando ese insecto, se dirigió a sus consejeros, diciendo:
'El sol se está poniendo; y hoy ya no tengo más temorEn la traducción original al inglés se indica "tear" (lágrima) pero seguramente se trate de un error de tipeo debiendo ser "fear" (temor). al veneno.
Por lo tanto, que este insecto se convierta en Takshaka y me muerda, para que así mi acto pecaminoso pueda ser expiado y las palabras del ascetaSringin, el hijo del sabio Samika se vuelvan verdaderas.'


También los concejeros, impulsados por el destino, aprobaron ese discurso.

Y entonces, habiendo llegado su hora, el monarca sonrió, perdiendo sus sentidos.
Rápidamente colocó el insecto en su cuello. Y mientras el rey sonreía, Takshaka, que había salido de la fruta que había sido ofrecida al rey, se enrolló alrededor de su cuello.

Enrollándose rápidamente alrededor del cuello del rey y profiriendo un tremendo rugido, Takshaka, ese señor de las serpientes, mordió a ese protector de la tierra.

Así termina la cuadragésima tercera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 44]
Sauti dijo,

Entonces, los consejeros que contemplaban al rey en las espiras de Takshaka, se pusieron pálidos de miedo y lloraron con excesiva aflicción. Y oyendo el rugido de Takshaka, todos los ministros huyeron. Mientras se alejaban con gran pena, vieron a Takshaka, el rey de las serpientes, esa maravillosa víbora, surcando el cielo azul como una estela de la tonalidad del loto, y muy parecido a la línea de color bermellónSindoor (ver) en la coronilla de una mujer que divide al medio las las masas oscuras de su cabello.

El palacio en el que vivía el rey ardió con el veneno de Takshaka. Y, al contemplarlo, los consejeros del rey huyeron en todas direcciones.
El rey mismo cayó, como si hubiera sido alcanzado por un rayo.

Cuando el rey fue derrumbado por el veneno de Takshaka, sus consejeros con el sacerdote real -un santo Brahmana- realizaron todos sus últimos ritos.

Todos los ciudadanos, reunidos, hicieron del hijo menor del monarca fallecido su rey. Y la gente llamó a su nuevo rey, a ese destructor de todos los enemigos, ese héroe de la raza Kuru, por el nombre de Janamejaya.

Janamejaya, el mejor de los monarcas, aunque un niño, era sabio en mente.
Y con sus consejeros y sacerdote, el hijo mayor Parikshit, ese toro entre los Kurus, gobernó el reino como su heroico bisabuelo (YudhishthiraEn la traducción original al Inglés se aclara que el bisabuelo de Janamejaya era Yudhistira, cuando en realidad lo era Arjuna.
Sin embargo, en la antigüedad, el monarca reinante era también considerado padre, abuelo, bisabuelo, etc. por todos sus descendientes indirectos (p. ej.: era llamado "padre" por sus sobrinos)
).

Ls ministros del joven monarca, viendo que ahora podía mantener a sus enemigos bajo control, fueron a Suvarnavarman, el rey de Kasi, y le pidieron por novia a su hija Vapushtama. Y el rey de Kasi, después de las debidas averiguaciones, otorgó, según los ritos ordenados, a su hija Vapushtama a ese poderoso héroe de la raza Kuru.

Este último, recibiendo a su novia, se lleno de felicidad. Y nunca volvió a dar su corazón a ninguna otra mujer. Dotado de gran energía, con un corazón alegre, vagaba en busca de placeres en extensiones de agua y en medio de bosques y campos floridos.

El primero de los monarcas pasó su tiempo disfrutando como lo hizo Pururavas en la antigüedad, al recibir a la damisela celestial Urvasi.

También ella, la damisela Vapushtama, la más bella del mundo, dedicada a su señor y celebrando haber ganado un marido tan deseable, le complació con el exceso de su afecto durante el período que él pasó en la búsqueda del placer.

Así termina la cuadragésima cuarta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 45]

Mientras tanto, el gran asceta Jaratkaru vagaba por toda la tierra haciendo del lugar donde el atardecer lo sorprendía su hogar para pasar la noche.
Y dotado de poder ascético, deambulaba practicando varios votos difíciles de ser practicados por los inmaduros, y bañándose también en varias aguas sagradas.
El Muni tenía solo aire como alimento y estaba libre del deseo del disfrute mundano. Y se volvía, día a día, más demacrado.

Un día vio a los espíritus de sus antepasados en un agujero, sujetados, cabeza abajo, por un único cordón hecho de raíces de virana. Y ese único cordón estaba siendo gradualmente devorado por una gran rata que habitaba en ese agujero.

Y, en ese agujero, los Pitris estaban sin comida, demacrados, lastimosos, y ansiosamente deseosos de la salvación.

Jaratkaru, acercándose a ellos, con suma humildad les preguntó,
'¿Quiénes sois vosotros colgando de este cordón de raíces viranas?
La única débil raíz que aún queda de este cordón de raíces viranas ya devorado por la rata que vive en este agujero, está siendo gradualmente devorada por la misma rata con sus afilados dientes.
Lo poco que queda de ese único hilo pronto será cortado. Está claro que entonces caeréis en esta fosa con las caras hacia abajo.
Al veros con los rostros hacia abajo, y superados por esta gran calamidad, mi compasión ha sido exaltada.

Qué bien puedo haceros?.
Decidme rápidamente si esta calamidad puede ser evitada por una cuarta parte, una tercera parte, o incluso por la mitad del sacrificio de mi ascetismo. O, incluso, liberarlos con la totalidad de mi sacrificio ascético.

Consiento en hacer todo esto. Pedid lo que os plazca.'


Los Pitris dijeron,
'Venerable Brahmacharin, tú deseas liberarnos. Pero, oh el más importante de los Brahmanas, no puedes disipar nuestra aflicción con tu ascetismo.

Oh hijo, oh primero entre los oradores, nosotros también contamos con los suficientes frutos de nuestro ascetismo.

Pero, oh Brahmana, es por la carencia de descendencia que estamos cayendo en este nefasto infierno.
El AbueloEl Señor Brahma mismo ha dicho que un hijo es un gran mérito.

Como estamos a punto de ser arrojados en este agujero, nuestros conceptos ya no están claros.
Por esta razón, hijo, aunque tu hombría sea bien conocida en la tierra, no te reconocemos.

Tú, que con tanta bondad te preocupas por nosotros, digno de piedad y muy afligido, venerable eres y de buena fortuna.

Oh Brahmana, escucha, quienes somos.
Somos Rishis de la secta Yayavara, de rígidos votos. Y, oh Muni, por la falta de descendencia, hemos caído desde una región sagrada.

Nuestras severas penitencias no han sido completamente destruidas; aun nos queda un hilo del cual pendemos.
Por desafortunados que seamos, tenemos aún ese hilo, conocido como Jaratkaru. Pero es el único que tenemos.

De todas maneras, poco importa si es el único o no.
El desdichado, habiendo finalizado los Vedas y sus ramas, está practicando solo el ascetismo.
Él, con el alma bajo completo control, con deseos elevados, observando los votos, estando profundamente comprometido en penitencias ascéticas, y libre de la codicia de obtener el fruto de los méritos y el ascetismo, nos ha puesto en esta deplorable condición.
No tiene esposa, ni hijo, ni parientes. Por lo tanto, debemos colgar en este agujero, con nuestra conciencia perdida, como hombres que no tienen a nadie que los cuide.

Oh tu, desde la misericordia que nos tienes, si te lo encuentras, dile:
'Tus Pitris, con dolor, están colgando con sus caras hacia abajo en un agujero.
Santo, toma una esposa y engendra hijos.
Oh tú de riqueza ascética, tú eres, oh amable, el único hilo que queda en la línea de tus antepasados.'

Oh Brahmana, el cordón de raíces viranas del cual ves que estamos colgando, representa nuestra raza multiplicada.

Y, oh Brahmana, estas hebras del cordón de raíces del virana que tú ves ya devoradas, somos nosotros mismos que hemos sido devorados por el Tiempo.

Esta hebra, de la cual estamos colgando en este agujero, que tu ves ha sido ya medio comida es él, el que ha adoptado únicamente el ascetismo.

La rata que contemplas es el Tiempo de fuerza infinita. Y él (el Tiempo) está gradualmente debilitando al desdichado Jaratkaru dedicado a las penitencias ascéticas tentado por sus méritos, pero carente de prudencia y corazón.

Oh excelente, su ascetismo no puede salvarnos.

Henos aquí, con nuestras raíces siendo arrancadas, expulsados desde regiones superiores, privados de conciencia por el Tiempo, yendo hacia abajo como miserables pecadores.
Y cuando descendamos por este agujero con todos nuestros parientes, devorados por el Tiempo, incluso él se hundirá con nosotros en el infierno.

Oh hijo, ya sea ascetismo, o sacrificio, o cualquier otra cosa de actos muy santos que exista, todo es inferior. Nada puede compararse con contar con un hijo.

Oh hijo, habiendo visto todo esto, habla a ese Jaratkaru de riqueza ascética.
Deberías decirle en detalle todo lo que has contemplado.

Y, oh Brahmana, por tu bondad hacia nosotros, deberías decirle todo lo que lo induciría a tomar una esposa y engendrar hijos.

¿Quién, entre sus amigos, o de nuestra propia raza, eres tú, oh excelente, que te afliges por todos nosotros como un amigo?
Deseamos oír quién eres tú que permaneces aquí a nuestro lado.'

Así termina la cuadragésima quinta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 46]
Sauti dijo,

Jaratkaru, al oír todo esto, se desanimó excesivamente. Y desde la tristeza habló a los Pitris con palabras obstruidas por las lágrimas.
Jaratkaru dijo:
'Vosotros aún sois mis padres y abuelos que se han ido antes.
Por lo tanto, decidme qué debo hacer para vuestro bienestar.

¡Yo soy Jaratkaru, ese hijo pecador vuestro!
Castígame por mis actos pecaminosos, desdichado como soy.'


Los Pitris respondieron, diciendo:
'Oh hijo, por la buena fortuna has llegado a este lugar en el curso de tus errantes paseos.
Oh Brahmana, ¿por qué no has tomado una esposa?'


Dijo Jaratkaru.
'Oh Pitris, ha existido siempre en mi corazón el deseo de que yo, con mi semilla vital intacta, llevaría este cuerpo al otro mundo. Mi mente ha sido poseída con la idea de que no tomaría una esposa.

Pero, oh abuelos, realmente haré lo que deseáis.
Habiéndoos visto colgando como pájaros, he desviado mi mente del modo de vida Brahmacharya.

Si alguna vez me encuentro con una doncella con mi mismo nombre, ciertamente me casaré con ella.
Aceptaré a aquella que, otorgándose por su propia voluntad, me sea entregada como dádivaEn la traducción original al inglés se indica "aims" (propósito, objetivo) siendo lo correcto "alms" (limosna, dádiva), y a quien no tendré que mantener.

¡Esta es la verdad, abuelos!

Me casaré si consigo tal mujer; de lo contrario, no lo haré.
Y la descendencia que será engendrada en ella será vuestra salvación.
Y vosotros, Pitris míos, viviréis para siempre en bienaventuranza y sin temor.'

Sauti continuó,

El Muni, habiendo dicho eso a los Pitris, vagaba sobre la tierra otra vez.
Y, Oh SaunakaRishi Kulapati , siendo viejo, no obtuvo ninguna esposa, lamentando mucho no haber tenido éxito.
Pero, por el pedido de sus antepasados, continuó la búsqueda.

Entrando en el bosque, lloró en voz alta con gran dolor. Y, el sabio, movido por el deseo de hacer el bien a sus antepasados, dijo: 'Deseo una novia', repitiendo claramente estas palabras tres veces.

Y luego dijo:
'Cualquier criatura que esté aquí, móvil o inmóvil, aun cuando sea invisible, ¡Oh, escuchad mis palabras!
Mis antepasados, afligidos por el dolor, estando yo dedicado a las más severas penitencias, me han ordenado, diciendo, 'Cásate para concebir un hijo'.

Oh vosotros, siendo así instruido por mis antepasados, estoy vagando en la miseria y el dolor, por todo el mundo, para desposar a una doncella que pueda obtener como limosna.

Que aquella criatura, entre las que me he dirigido, que tenga una hija, me la conceda a mí que estoy vagando por todas partes.

Una novia cuyo nombre sea el mismo que el mío, que me sea dada como limosna, y que, además, no voy a mantener, ¡Oh tu, concedédmela a mi!


Entonces las serpientes que habían sido enviadas a seguir a Jaratkaru, constatando su predisposición, dieron información a Vasuki.

Escuchando sus palabras, el rey de las serpientes tomó con él a aquella doncella vestida de gala, y entró en el bosque a ver al Rishi.
Y, oh Brahmana, Vasuki, el rey de las serpientes, después de haber ido allí, ofreció a esa doncella como limosna al Rishi de alma elevada.

Pero el Rishi no la aceptó de inmediato.
El Rishi, creyendo que no tendría el mismo nombre que él, y viendo que la cuestión de su mantenimiento tampoco había sido establecida, reflexionó por unos momentos, vacilando en aceptarla.

Y entonces, oh hijo de Bhrigu, le preguntó a Vasuki el nombre de la doncella, y también le dijo: 'No la mantendré.'

Así termina la cuadragésima sexta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 47]
Sauti dijo,

Entonces Vasuki habló al Rishi Jaratkaru estas palabras,
'Oh mejor de los Brahmanas, esta doncella tiene tu mismo nombre.
Ella es mi hermana y tiene mérito ascético.
Yo mantendré a tu esposa; acéptala como tal.

Oh tú de riqueza ascética, yo la protegeré con toda mi capacidad.
Oh tú, el mejor de los grandes Munis, ella ha sido criada por mí para ti.'


Y el Rishi respondió,
'Queda acordado entre nosotros que no la mantendré; y que ella no hará algo que me desagrade.
¡Si lo hace, la dejaré!'

Sauti dijo,

Cuando la serpiente asumió la promesa, diciendo, 'Voy a mantener a mi hermana', Jaratkaru fue a la casa de aquella.
Entonces, el primero de los Brahmanas conocedores de mantras, ese experimentado y virtuoso asceta, observando los rígidos votos, tomó su mano, presentada ante él según los ritos sástricos.

Tomando a su novia, adorada por el gran Rishi, él entró en la encantadora cámara apartada para él por el rey de las serpientes. Y en esa cámara había un catre cubierto con cobertores muy valiosos. Y Jaratkaru vivió allí con su esposa.

Y el excelente Rishi hizo un acuerdo con su esposa, diciendo:
'Nada debe ser hecho o dicho por ti que esté en contra de mi gusto.
En caso de que hagas tal cosa, te dejaré y no seguiré permaneciendo en tu casa.
Tened en cuenta estas palabras que he dicho.


Entonces, la hermana del rey de las serpientes, con gran ansiedad y extremadamente afligida, le habló, diciendo: 'Así sea.'
Y movida por el deseo de hacer el bien a sus parientes, esa damisela, de reputación inmaculada, comenzó a atender a su señor con la vigilia de un perro, la timidez de un ciervo, y el conocimiento de los signos poseídos por el cuervo.

Un día, después del período menstrual, la hermana de Vasuki, habiéndose purificado con un baño según la costumbre, se acercó a su señor el gran Muni; y entonces concibió.
Y el embrión en su vientre era como una llama de fuego, poseído de gran energía, y resplandeciente como el mismo sol. Y crecía como la luna en la quincena brillante.

Un día, al poco tiempo, Jaratkaru de gran fama, poniendo su cabeza en el regazo de su esposa, se durmió, pareciendo estar muy fatigado. Y mientras dormía, el sol comenzó a ponerse tras la montaña occidental.

Y, oh Brahmana, mientras el día se desvanecía, ella, la excelente hermana de Vasuki, se volvió pensativa, temiendo la pérdida de la virtud de su marido.

Y ella pensó,
'¿Qué debo hacer ahora? ¿Debo despertar a mi marido o no?
Él es exigente y puntilloso en sus deberes religiosos. ¿Cómo puedo actuar para no ofenderlo?
Las alternativas son o su ira o la pérdida de la virtud de un hombre virtuoso.

La pérdida de la virtud, creo yo, es el mayor de los dos males. Por otra parte, si lo despierto, se enojará.
Pero si el crepúsculo pasa sin que diga sus oraciones, ciertamente sufrirá la pérdida de la virtud.'


Y habiéndose finalmente decidido, la dulce Jaratkaru, la hermana de Vasuki, habló suavemente a ese Rishi resplandeciente con penitencias ascéticas, y yaciendo como una llama de fuego,
'Oh tú de gran buena fortuna, despierta, el sol se está poniendo.
Oh tú de votos rígidos, oh ilustre, haz tu oración de la tarde después de purificarte con agua y pronunciar el nombre de Vishnu.

El crepúsculo, oh señor, ahora cubre suavemente el lado occidental.
Ha llegado la hora del sacrificio de la tarde.'


El ilustre Jaratkaru de gran mérito ascético, así despertado, habló a su esposa estas palabras, con su labio superior temblando de ira,
'Oh amable Naga, me has insultado. Ya no me quedaré contigo, sino que regresaré de donde vine.

Oh tú de hermosos muslos, creo en mi corazón que, estando yo dormido, el sol no tiene poder para ponerse a la hora habitual.

Una persona insultada nunca debe vivir donde se ha encontrado con el insulto, mucho menos yo, una persona virtuosa, o aquellos que son como yo.'


Jaratkaru, la hermana de Vasuki, así abordada por su señor, comenzó a temblar de terror, y le habló, diciendo:
'Oh Brahmana, no te he despertado con el deseo de insultarte; lo he hecho para que tu virtud no sufra ninguna pérdida.'

El Rishi Jaratkaru, grande en mérito ascético, poseído por la ira y deseoso de abandonar a su esposa, habló a su esposa, diciendo:
Oh tú hermosa, nunca he dicho una falsedad. Por lo tanto, deberé irme.
Esto también fue lo acordado entre nosotros.

Oh amable, he pasado el tiempo felizmente contigo.
Oh bella, dile a tu hermano, cuando me haya ido, que te he dejado.
Y a mi partida, no debes afligirte por mí.'


Entonces, Jaratkaru, la bella hermana de Vasuki, de rasgos impecables, llena de ansiedad y tristeza, habiendo reunido suficiente coraje y paciencia, aunque su corazón aún temblaba,  habló al Rishi Jaratkaru. Sus palabras fueron entrecortadas por el llanto y su rostro estaba pálido de miedo. Y las palmas de sus manos se unieron, y sus ojos fueron bañados por lágrimas.

Y ella dijo:
'No te corresponde dejarme si yo no he incurrido en falta.
Tú caminas por el camino de la virtud. Yo también he estado en el mismo camino, con el corazón fijo en el bien de mis parientes.

Oh el mejor de los Brahmanas, el objetivo por el cual fui otorgada a ti aún no ha sido cumplido.
Desafortunada como soy, ¿qué me dirá Vasuki?

¡Oh excelente, la descendencia deseada por mis parientes afligidos por la maldición de su madre, aún no se ha manifestado!
El bienestar de mis parientes depende de la obtención de descendencia de ti.
Y con la finanlidad de que mi conexión contigo no sea infructuosa, oh ilustre Brahmana, movida por el deseo de hacer el bien a mi raza, yo te suplico.

Oh excelente, tu eres de alma elevada; así que ¿por qué me dejas siendo yo inocente?
Esto es lo que no queda claro para mí.'


Así, el Muni de gran mérito ascético habló a su esposa Jaratkaru estas palabras que eran apropiadas y adecuadas para la ocasión.
Y él dijo:
'Oh afortunada, el ser que has concebido, al igual que el propio AgniDios del fuego es un Rishi de alma altamente virtuosa, y un maestro de los Vedas y sus ramas.'

Dicho esto, el gran Rishi Jaratkaru, de alma virtuosa, se fue, con su corazón firmemente fijado en practicar de nuevo las penitencias más severas.

Así termina la cuadragésima séptima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 48]
Sauti dijo,

Oh tú de abundancia ascética, poco después de que su señor la hubiere dejado, Jaratkaru fue a ver su hermanoVasuki. Y ella le dijo todo lo que había sucedido.

El príncipe de las serpientes, oyendo las calamitosas noticias, habló a su desgraciada hermana, sintiéndose él mismo aún más desgraciado.
Y él dijo:
'Tú conoces, Oh amable, el propósito de tu otorgamiento, la razón del mismo.
Si de esa unión, por el bien de las serpientes, nace un hijo, entonces él, poseedor de energía, nos salvará a todos del sacrificio de la serpiente.

El AbueloEl Señor Brahma había dicho eso, en la antigüedad, en medio de los dioses.

¿Oh afortunada, has tu concebido en tu unión con ése, el mejor de Rishis?
El deseo de mi corazón es que mi otorgamiento de ti a ese sabio no sea infructuoso.
Ciertamente, no es apropiado que te pregunte sobre esto. Pero por la gravedad de los intereses te lo pregunto.

Conociendo también la obstinación de tu señor, siempre empeñado en severas penitencias, no lo seguiré, porque él puede maldecirme.

Dime en detalle todo lo que tu señor, oh amable, ha hecho, y extrae este dardo terriblemente aflictivo que está implantado, desde hace mucho tiempo, en mi corazón. '


Jaratkaru, consolando a Vasuki, el rey de las serpientes, contestó largamente, diciendo,
'Al preguntarle yo acerca de la descendencia, el poderoso asceta de alma elevada me dijo, 'La hay', y luego se fue.

No recuerdo que él haya dicho alguna vez algo que sea falso, ni siquiera en broma.
¿Por qué, oh rey, diría una falsedad en una ocasión tan grave?

Él dijo:
'No deberías afligirte, oh hija de la raza de serpientes, por el resultado esperado de nuestra unión.
Un hijo te nacerá, resplandeciente como el sol ardiente.'


Oh hermano, habiéndome dicho esto, mi marido de riqueza ascética se fue.
Por lo tanto, deja que el profundo dolor en tu querido corazón desaparezca. '

Sauti continuó,

Así informado, Vasuki, el rey de las serpientes, aceptó las palabras de su hermana, y con gran alegría dijo: '¡Así sea!
Y el jefe de las serpientes adoraba a su hermana con los mejores deseos, regalos de riqueza, y adecuados elogios.

Entonces, oh el mejor de los Brahmanas, el embrión dotado de gran esplendor, comenzó a desarrollarse, como la luna en los cielos durante la brillante quincena.

Y a su debido tiempo, la hermana de las serpientes, O Brahmana, dio a luz a un hijo del esplendor de un niño celestial, que se convirtió en el aliviador de los temores de sus antepasados y parientes maternos.

El niño creció allí en la casa del rey de las serpientes.
Estudió los Vedas y sus ramas con el asceta Chyavana, el hijo de Bhrigu.

Aunque solo era un niño, sus votos eran rígidos.
Y fue dotado con gran inteligencia, y con los diversos atributos de la virtud, el conocimiento, la libertad de las indulgencias del mundo, y la santidad.

El nombre por el que era conocido en el mundo fue Astika.
Y era conocido por el nombre de Astika porque, cuando estaba en el vientre, su padre había regresado al bosque diciendo: 'La hay'.

Aunque solo era un niño, tenía gran seriedad e inteligencia. Y fue criado con gran cuidado en el palacio de las serpientes.

Y era como el ilustre señor de los celestiales, MahadevaShiva, el portador del tridente.
Y creció día a día, siendo el deleite de todas las serpientes.

Así termina la cuadragésima octava sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 49]
Saunaka dijo,

Cuéntame otra vez, en detalle, todo lo que el rey Janamejaya preguntó a sus ministros acerca de la ascensión de su padreParikshit al cielo. '

Sauti dijo,

Oh Brahmana, escucha todo lo que el rey preguntó a sus ministros, y todo lo que le dijeron sobre la muerte de Parikshit.

Janamejaya preguntó,
'Vosotros conocéis todo lo que aconteció a mi padre.
¿Cómo se encontró ese famoso rey, oportunamente, con su muerte?

Al escuchar de vosotros, en detalle, los incidentes de la vida de mi padre, ordenaré algo, si es para el beneficio del mundo. De lo contrario, no haré nada.'


Uno de los ministros respondió,
'Oye, oh monarca, lo que has pedido, es decir, un relato de la vida de tu ilustre padre, y cómo también ese rey de reyes dejó este mundo.

Tu padre era virtuoso y de alma elevada, y siempre protegió a su pueblo. Oh tu, escucha, cómo se comportó aquel de alma elevada en la tierra.

Como una personificación de la virtud y justicia, el monarca, conocedor de la virtud, protegió virtuosamente a las cuatro castasver Varna , cada una dedicada al cumplimiento de sus deberes específicos.

De incomparable destreza, y bendecido con fortuna, protegió a la diosa Tierra.

No había nadie que lo odiara y él mismo no odiaba a nadie.
Tal como Prajapati El Señor Brahma, él estaba igualmente predispuesto hacia todas las criaturas.

Oh monarca, Brahmanas y Kshatriyas y Vaisyas y Sudras, todos comprometidos felizmente en la práctica de sus respectivos deberes, fueron protegidos imparcialmente por ese rey.
Las viudas y los huérfanos, los mutilados y los pobres, eran mantenidos por él.

De bellos rasgos, era para todas las criaturas como un segundo Soma El dios de la Luna (Chandra).

Apreciando a sus súbditos y manteniéndolos contentos, bendecido con buena fortuna, diciendo la verdad, de inmensa destreza, él era el discípulo de Saradwat en la ciencia de las armas.

Y, oh Janamejaya, tu padre era querido por GovindaKrishna.

De gran fama, era amado por todos los hombres.
Y nació en el vientre de UttaraHija del rey Vitara y esposa de Abhimanyu cuando la raza Kuru estaba casi extinta. Y, por lo tanto, el poderoso hijo de Abhimanyu llegó a ser llamado Parikshit (nacido en una línea extinta).

Versado en la interpretación de los tratados sobre los deberes de los reyes, estaba dotado de toda virtud.
Con las pasiones bajo completo control, inteligente, poseyendo una memoria prodigiosa, el practicante de todas las virtudes, el conquistador de sus seis pasiones, de mente poderosa, superando todo, y plenamente familiarizado con la ciencia de la moral y la ciencia política, tu padre gobernó a su pueblo durante sesenta años.

Y luego murió, llorado por todos sus súbditos.
Y, después de él, oh primero de los hombres, has adquirido este reino hereditario de los Kurus durante los últimos mil años. Tú fuiste instalado mientras eras un niño, y así proteges a cada criatura.'


Janamejaya dijo:
No ha nacido en nuestra raza un rey que no haya buscado el bien de sus súbditos o que no haya sido amado por ellos. Mirad, especialmente, la conducta de mis abuelos siempre dedicados a grandes logros.

¿Cómo mi padre, bendecido con tantas virtudes, se encontró con su muerte?
Descríbeme todo como sucedió. ¡Estoy deseoso de escucharlo de ti! '

Sauti continuó,

Así abordados por el monarca, esos consejeros, siempre solícitos por el bien del rey, le dijeron todo exactamente como había ocurrido.
Y los consejeros dijeron,
'Oh rey, ese padre tuyo, ese protector de toda la tierra, que el más importante de todas las personas obedientes a las escrituras, se hizo adicto a los deportes del campo, al igual que lo hizo Pandu, de brazos poderosos y el más importante de todos los portadores del arco en la batalla.
Él nos delegó todos los asuntos de estado desde lo más trivial a lo más importante.

Un día, al entrar en el bosque, atravesó un ciervo con una flecha. Y habiéndolo atravesado, lo siguió rápidamente a pie hacia el bosque profundo, armado con su espada, arco y carcaj.
Sin embargo, no pudo dar con el ciervo perdido.
Con sesenta años de edad y decrépito, pronto se fatigó y comenzó a tener hambre.

Entonces vio, en el profundo bosque, a un Rishi de alma elevadaSamika.
El Rishi estaba, por entonces, observando el voto de silencio.

El rey le preguntó acerca del ciervo pero, aunque siendo preguntado reiteradas veces, el Rishi no respondió. Al no recibir respuesta a sus preguntas, y ya cansado por el esfuerzo y el hambre, el rey se enojó de repente con ese Rishi sentado inmóvil como un trozo de madera, en observancia de su voto de silencio. De hecho, el rey no sabía que era un Muni observando el voto del silencio.
Movido por la ira, tu padre lo insultó.

Oh excelencia de la raza de Bharata, el rey, tu padre, levantando de la tierra, con el extremo de su arco, a una serpiente muerta la colocó en los hombros de ese Muni del alma elevada.
Pero el Muni no habló ni una palabra buena o mala y permaneció quieto, sin ira.
Continuó en la misma postura, portando la serpiente muerta. '"

Así termina la cuadragésima novena sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 50]
Sauti continuó,

Los ministros dijeron:
Aquel rey de reyes, entonces, agotado con hambre y cansancio, y habiendo puesto la serpiente sobre los hombros de aquel Muni, regresó a su capital.

El MuniSamika tenía un hijo, nacido de una vaca, con el nombre de Sringin.
Era ampliamente conocido, poseía gran destreza y energía, y muy iracundo.

Yendo (cada día) a lo de su preceptor, tenía el hábito de adorarlo.
Mandado por aquél, Sringin estaba volviendo a su casa cuando escuchó, de un amigo suyo, acerca del insulto de tu padre a su padre.

Y, oh tigre entre reyes, oyó que su padre, sin haber cometido ninguna falta, llevaba, inmóvil como una estatua, una serpiente muerta colocada sobre sus hombros.

Oh rey, el Rishi insultado por tu padre era severo en las penitencias ascéticas, el más importante de los Munis, el controlador de las pasiones, puro, y siempre involucrado en actos maravillosos.

Su alma fue iluminada con penitencias ascéticas, y sus órganos y sus funciones estaban bajo completo control. Sus prácticas y su discurso eran muy agradables. Estaba satisfecho y sin avaricia. No tenía maldad de ningún tipo ni envidia. Era viejo y solía observar el voto de silencio. Y era el refugio que todas las criaturas podían buscar en la angustia.

Tal fue el Rishi insultado por tu padre.

El hijo de ese Rishi, sin embargo, en ira, maldijo a tu padre.
Aunque joven en años, el poderoso era grande en esplendor ascético.

Rápidamente tocando el agua, habló, ardiendo por así decirlo con energía espiritual y rabia, estas palabras en alusión a tu padre, '¡He aquí el poder de mi ascetismo! Dirigida por mis palabras, la serpiente Takshaka de poderosa energía y veneno virulento, quemará, dentro de siete noches, con su veneno al miserable que ha colocado a la serpiente muerta sobre mi inocente padre.'
Y habiendo dicho esto, fue a donde estaba su padre. Y al ver a su padre le habló de su maldición.

Inmediatamente, ese tigre entre los Rishis envió a tu padre un discípulo suyo, llamado Gaurmukha, de modales amables y poseedor de toda virtud.
Y habiendo descansado un rato (después de la llegada a la corte) le conto todo al rey, diciendo en las palabras de su amo, 'Tú has sido maldecido, oh rey, por mi hijo. ¡Takshaka te quemará con su veneno!
Por lo tanto, oh rey, ten cuidado.'


Oh Janamejaya, al escuchar esas terribles palabras, tu padre tomó todas las precauciones contra la poderosa serpiente Takshaka.

Y cuando había llegado el séptimo día, un Brahmana Rishi, llamado Kasyapa, deseaba venir al monarca.
Pero la serpiente Takshaka vio a Kasyapa. Y el príncipe de las serpientes habló a Kasyapa sin pérdida de tiempo, diciendo: ¿A dónde vas tan rápido, y cuál es el asunto al que te diriges? '

Kasyapa respondió, diciendo, 'Oh Brahmana, voy adonde está el rey Parikshit, el mejor de los Kurus. Hoy será quemado por el veneno de la serpiente Takshaka. Voy allí rápidamente para curarlo, de hecho, para que, protegido por mí, la serpiente no lo muerda.'

Takshaka contestó, diciendo:'¿Por qué buscas revivir al rey que será mordido por mí?. Yo soy ese Takshaka. Oh Brahmana, contempla el maravilloso poder de mi veneno. Tú eres incapaz de revivir a ese monarca cuando sea mordido por mí.'

Takshaka, ahí mismo, mordió a un señor del bosque (un árbol baniano). Y el baniano, tan pronto como fue mordido por la serpiente, fue convertido en cenizas. Pero Kasyapa, oh rey, lo revivió.

Takshaka entonces lo tentó, diciendo: 'Dime tu deseo.'
Y Kasyapa, así preguntado, habló de nuevo a Takshaka, diciendo: 'Voy allí por deseo de riqueza.' Takshaka, entonces habló a esa elevada alma con estas suaves palabras: ¡Oh, sin pecado, toma de mí más riqueza de lo que esperas de ese monarca, y regresa!
Y Kasyapa, el más importante de los hombres, así dirigido por la serpiente, y recibiendo de ella tanta riqueza como él deseaba, emprendió su camino de vuelta.

Tras la partida de Kasyapa, Takshaka, acercándose disfrazado, derribó, con el fuego de su veneno, a tu virtuoso padre, el primero de los reyes, quien por entonces estaba en su mansión con todas las precauciones.

Y después de eso, tú fuiste, oh tigre entre los hombres, instalado (en el trono).

Oh, lo mejor de los monarcas, te hemos dicho así todo lo que hemos visto y oído, aunque el relato sea cruel.

¡Y oyendo todo sobre la ofuscación de tu real padre, y de su insulto al Rishi SamikaEn la traducción original al inglés se indica, erróneamente, al Sabio Utanka, decide lo que debe hacerse a continuación!

Sauti continuó,

El rey Janamejaya, castigador de los enemigos, a continuación, habló a todos sus ministros.
Y él dijo:
¿Cómo os habéis enterado de todo lo que ha sucedido; del baniano reducido a cenizas por Takshaka, y que, por maravilloso que sea, fue luego revivido por Kasyapa?

En verdad, mi padre no tendría que haber muerto, porque el veneno podría haber sido neutralizado por Kasyapa con sus mantras.

Seguramente Takshaka, la peor de las serpientes, de alma pecaminosa, pensó que si Kasyapa resucitaba al rey, ella sería objeto de burla en el mundo debido a la neutralización de su veneno. Ciertamente, habiendo pensado así, persuadió al Brahmana.

De todas formas, he concebido una manera de infligirle un castigo.
Sin embargo, quiero saber lo que habéis visto u oído acerca de lo sucedido en la profunda soledad del bosque, es decir, las palabras de Takshaka y los discursos de Kasyapa.

Sabiéndolo, idearé los medios de exterminar la raza de las serpientes.'


Los ministros dijeron,
'Oh monarca, escucha acerca de aquel que, con anterioridad, nos contó de la reunión en el bosque entre el más importante Brahmana y ese príncipe de las serpientes.

Cierta persona, oh monarca, se había subido a un árbol que tenía algunas ramas secas, con el objeto de romperlas y utilizarlas como combustible para un sacrificio. Él no fue visto ni por la serpiente ni por el Brahmana.

Oh rey, ese hombre fue reducido a cenizas junto con el mismo árbol. Y, oh rey de reyes, él fue revivido junto con el árbol por el poder del Brahmana.

Ese hombre, el sirviente de un Brahmana, habiendo venido a nosotros, representó completamente todo lo que sucedió entre Takshaka y el Brahmana.

Así te hemos dicho, oh rey, todo lo que hemos visto y oído.
Y habiéndolo escuchado, oh tigre entre reyes, ordena aquello que se deba hacer.'

Sauti continuó:

El rey Janamejaya, habiendo escuchado las palabras de sus ministros, se afligió profundamente, y comenzó a llorar. Y el rey de ojos de loto, apretando sus manos, comenzó a exhalar un aliento largo y caliente, a derramar lágrimas y a chillar en voz alta.

Poseído por el dolor y la tristeza, y derramando copiosas lágrimas, y tocando agua según la costumbre, el monarca habló.
Reflexionando por un momento, como si asentara algo en su mente, el monarca enojado, dirigiéndose a todos los ministros, dijo estas palabras.
He oído vuestro relato acerca de la ascensión de mi padre al cielo. Ahora sabréis cuál es mi firme determinación.

Pienso que no hay tiempo que perder en vengar esta herida, infligida por el miserable Takshaka, que mató a mi padre.

Incineró a mi padre haciendo de la maldición de Sringin solo una causa secundaria.
Solo por maldad hizo que Kasyapa regresara.
Si ese Brahmana hubiera llegado, mi padre seguramente habría vivido.

¿Qué hubiese perdido si el rey hubiera revivido por la gracia de Kasyapa y las medidas de prevención de sus ministros?

Por desconocimiento de los efectos de mi ira, impidió que ese excelente Brahmana, Kasyapa, a quien no podía derrotar, llegara a mi padre con el deseo de revivirlo.

El acto de agresión por parte del miserable Takshaka, que dio riqueza a ese Brahmana para que no reviviera al rey, es grande.

Ahora debo vengarme del enemigo de mi padre para satisfacer a mí mismo, al Rishi SamikaEn la traducción original al inglés se indica, erróneamente, al Sabio Utanka y a todos ustedes.'

Así termina la quincuagésima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 51]
Sauti continuó,

Habiendo dicho esto el rey Janamejaya, sus ministros expresaron su aprobación.
El monarca expresó, entonces, su determinación de realizar un sacrificio de serpiente. Y ese señor de la Tierra, ese tigre de la raza Bharata, el hijo de Parikshit, llamó a su sacerdote y a los Ritwiks. Y, talentoso en el discurso, les dijo estas palabras relativas a la realización de su gran tarea.

'Debo vengarme del miserable Takshaka que mató a mi padre. Decidme qué debo hacer.
¿Conocéis algún acto por el cual pueda yo arrojar al ardiente fuego a la serpiente Takshaka con sus parientes?
Deseo quemar a ese desgraciado tal como, anteriormente, él incineró con el fuego de su veneno a mi padre. '


El sumo sacerdote respondió:
'Oh rey, existe un gran sacrificio, concebido para ti por los dioses mismos.
Es conocido como el sacrificio de la serpiente, y está escrito en los Puranas.

Oh rey, solo tú puedes realizaro, nadie más.
Hombres versados en los Puranas nos han contado acerca de la existencia de tal sacrificio.'

Sauti continuó,

Oh excelente, siendo así ilustrado, el rey, imaginó a Takshaka habiendo sido ya quemada y arrojada a la boca ardiente de Agni, el devorador de la mantequilla del sacrificio.

El rey entonces dijo a esos Brahmanas versados en mantras,
'Haré los preparativos para ese sacrificio. Decidme las cosas que son necesarias.'

Los Ritwiks del rey, oh excelente Brahmana, versados en los Vedas y familiarizados con los ritos de ese sacrificio midieron, según las escrituras, la tierra para la tarima sacrificial.

La tarima estaba adornada con artículos valiosos y con Brahmanas.
Estaba colmada de cosas preciosas y paddy. Y el Ritwika se sentó a gusto sobre ella.

Una vez que la tarima sacrificial se hubo construido, de acuerdo a la regla y según lo deseado, instauraron al rey en el sacrificio de la serpiente para que cumpla su cometido.

Pero antes del inicio del sacrificio de la serpiente que estaba por llevarse a cabo, ocurrió un muy importante incidente que presagiaba la obstrucción al sacrificio.

Cuando se estaba construyendo la tarima sacrificial, un constructor profesionalBrahmana Lohitaksha de gran inteligencia y versado en el conocimiento de sentar las bases, un Suta por casta, bien familiarizado con los Puranas, dijo:
'Tanto el momento en que se ha hecho la medición para la tarima sacrificial así como el suelo de la misma, indican que este sacrificio no se completará, siendo un Brahmana la razón de ello.

Al escuchar esto, el rey, antes de su instauración, ordenó a sus guardias que no admitiesen a nadie sin su conocimiento.

Así termina la quincuagésima primera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 52]
Sauti dijo,

El sacrificio de la serpiente entonces comenzó de acuerdo a la forma establecida. Y los sacerdotes de sacrificios, competentes en sus respectivos deberes de acuerdo a la ordenanza, vestidos con ropas negras y con sus ojos rojos por el contacto con el humo, vertieron mantequilla clarificada en el fuego ardiente, pronunciando los mantras apropiados.

Haciendo que los corazones de todas las serpientes temblasen de miedo, vertieron mantequilla purificada en la boca de AgniDios del fuego pronunciando los nombres de las serpientes. Y las serpientes comenzaron a caer en el fuego ardiente, adormecidas y llamándose, lastimosamente, unas a otras.

Viniendo en grandes cantidades, y enroscándose unas con otras con sus cabezas y colas, hinchadas y respirando con dificultad, caían en el fuego.

Las blancas, las negras, las azules, las ancianas y las jóvenes, todas caían por igual en el fuego, profiriendo varios gritos.

Las que medían una krosa, las que medían una yojana, y las que medían una gokarna, caían continuamente con gran violencia en ese fuego. Y cientos y miles y decenas de miles de serpientes, privadas de todo control sobre sus miembros, perecieron en esa ocasión.

Y entre las que perecieron, había algunas que eran como caballos, otras como troncos de elefantes, y otras de enormes cuerpos y fuerza semejante a embravecidos elefantes.

De varios colores y virulento veneno, terribles y semejantes a mazas provistas con púas de hierro, de gran fuerza y siempre dispuestas a morder, las serpientes, afectadas por la maldición de su madre, cayeron en el fuego.

Así termina la quincuagésima segunda sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 53]
Saunaka preguntó,

¿Qué grandes Rishis se convirtieron en los Ritwiks del sacrificio de la serpiente del sabio rey Janamejaya de linaje Pandava?
¿Quiénes, también, se convirtieron en Sadasyas en ese terrible sacrificio de la serpiente, tan espantoso para las serpientes, y generando tanta tristeza en ellas?
Te corresponde describir todo esto en detalle, para que, oh hijo de Suta, sepamos quienes estaban familiarizados con los rituales del sacrificio de la serpiente.'

Sauti respondió:

Voy a recitar los nombres de los sabios que se convirtieron en los Ritwiks y Sadasyas del monarca.

El Brahmana Chandabhargava se convirtió en el HotriClase de Ritvik (ver) de ese sacrificio. Él era de gran reputación, nacido en la raza de Chyavana y era el más importante de los familiarizados con los Vedas.

El sabio y anciano Brahmana Kautsa, se convirtió en el UdgatriClase de Ritvik (ver), el cantor de los himnos védicos.

Jaimini se convitió en el BrahmanClase de Ritvik (ver) ; y Sarngarva y Pingala fueron los AdhvaryusClase de Ritvik (ver).

También estaban presentes VyasaKrishna Dwaipayana, con su hijo y sus discípulos, y UddalakaSabio Aruni, Pramataka, Swetaketu, Pingala, Asita, DevalaVer, Narada, Parvata, Atreya, Kundajathara, el Brahmana Kalaghata, Vatsya, y el anciano Srutasravas, siempre dedicado al japaRepetición de mantras y al estudio de los Vedas.

Kohala, Devasarman, Maudgalya , Samasaurava, y muchos otros Brahmanas que habían transitado los Vedas se convirtieron en los Sadasyas en ese sacrificio del hijo de Parikshit.

Cuando los Ritwiks en ese sacrificio de serpientes comenzaron a verter mantequilla clarificada en el fuego, terribles serpientes, infligiendo miedo en cada criatura, comenzaron a caer en él.
Y la grasa y la médula de las serpientes cayendo así en el fuego comenzó a fluir en los ríos. La atmósfera se llenó de un hedor insufrible debido a la quema incesante de las serpientes. E incesantes también fueron los gemidos de las serpientes caídas en el fuego y los de aquellas que estaban en el aire a punto de caer en él.

Mientras tanto, TakshakaRey serpiente, ese príncipe de serpientes, tan pronto como oyó que el rey Janamejaya estaba dedicado al sacrificio, fue al palacio de PurandaraIndra. Y la mejor de las serpientes, habiendo representado todo lo que había ocurrido, buscó, aterrorizada, la protección de Indra después de haber reconocido su culpa.

E Indra, complacido, le dijo:
'Oh príncipe de serpientes, oh Takshaka, aquí no debes temer a ese sacrificio de serpientes.
Yo he apaciguado al AbueloEl Señor Brahma por tu causa. Por lo tanto, no tengas miedo.
Deja que este temor de tu corazón sea disipado.'

Sauti continuó,

Así animado por él, el mejor de las serpientes comenzó a residir en la morada de Indra en alegría y felicidad.
Pero Vasuki, viendo que las serpientes estaban cayendo incesantemente en el fuego y que su familia se había reducido a solo unos pocos, se apenó en extremo.

El rey de las serpientes estaba afligido por la gran pena, y su corazón estaba a punto de romperse. Y convocando a su hermana, le habló a ella, diciendo,
'Oh amable, mis extremidades están ardiendo y ya no veo los puntos en los cielos.
Estoy a punto de desfallecer por la pérdida de conciencia.
Mi mente está dando vueltas, mi vista está disminuyendo y mi corazón se está rompiendo.

¡Embotado como estoy, puedo caer hoy en ese fuego ardiente!

Este sacrificio del hijo de Parikshit es realizado para el exterminio de nuestra raza. Es evidente que yo también tendré que ir a la morada del rey de los muertosYama, Dios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones.
.
Ha llegado el momento, oh hermana mía, en que se cumpla el propósito por el cual tú fuiste por mí otorgada a Jaratkaru: para nuestra protección y la de nuestros parientes.

Oh tu, la mejor de las mujeres de la raza de la serpientes, Astika pondrá fin al sacrificio que se está realizando. El Abuelo me dijo esto en el pasado.

Por lo tanto, oh niña, solicita a tu querido hijo, quien está completamente familiarizado con los Vedas y es respetado incluso por los ancianos, la protección de mí mismo y también de aquellos que dependen de mí.'

Así termina la quincuagésima tercera sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 54]
Sauti dijo:

Entonces la serpiente Jaratkaru, llamando a su propio hijo, le dijo las siguientes palabras de acuerdo a las instrucciones de Vasuki, el rey de las serpientes.
'Oh hijo, ha llegado el momento para la realización de ese objeto por el cual fui otorgada a tu padre por mi hermano. Por lo tanto, haz lo que debes hacer.'

Astika preguntó,
'¿Por qué tú, oh madre, fuiste otorgada a mi padre por mi tío?
Dime toda la verdad para que al escucharla, yo pueda hacer lo que sea apropiado.'


Entonces Jaratkaru, la hermana del rey de las serpientes, ella misma impasible por la angustia general, e incluso deseosa del bienestar de sus parientes, le dijo:
'Oh hijo, se dice que la madre de todas las serpientes es Kadru.
Conoce ahora por qué maldijo con ira a sus hijos. Dirigiéndose a las serpientes ella dijo:
'Como os habéis negado a cambiar falsamente la cola de UchchaihsravasUccaihsravas, el príncipe de los caballos, otorgándome así la servidumbre de Vinata de acuerdo a la apuesta, en consecuencia, aquelAgni, el dios del fuego cuyo auriga es VayuEl dios del aire y del viento os quemará a todos en el sacrificio de Janamejaya. Y pereciendo en ese sacrificio, iréis a la región de los espíritus no redimidos.'

El AbueloEl Señor Brahma de todos los mundos dijo 'Así sea' mientras ella pronunciaba esta maldición, aprobando así su discurso.

Y Vasuki, habiendo oído esa maldición y luego las palabras del Abuelo, buscó la protección de los dioses, oh niño, en el momento en que el Océano estaba siendo batido.

Los dioses, viendo su objetivo cumplido, porque habían obtenido el magnífico amrita, con Vasuki al frente, se acercaron al Abuelo Y todos ellos, junto al rey Vasuki, trataron de inclinar a Aquel que había nacido del lotoEl Señor Brahma a ser propicio, para que la maldición pudiera tornarse nula.

Y los dioses dijeron,
'Oh Señor, Vasuki, el rey de las serpientes, se arrepiente por cuenta de sus parientes.
¿Cómo puede anularse la maldición de su madre?'


BrahmanBrahma entonces respondió, diciendo,
'JaratkaruEl sabio Jaratkaru tomará para sí una esposa con el nombre de JaratkaruLa serpiente Jaratkaru, hermana de Vasuki; el Brahmana nacido de ellaEl sabio Astika librará a las serpientes.'

Vasuki, el mejor de las serpientes, al oír esas palabras, me otorgó, oh tú de apariencia divina, a tu elevado padre algún tiempo antes del comienzo del sacrificio. Y de ese matrimonio has nacido tú de mí.

El momento ha llegado. Te corresponde protegernos de este peligro.
Te corresponde proteger a mi hermano y a mí del fuego, para que el propósito por el cual fui concedida a tu sabio padre, es decir, nuestra salvación, sea cumplido.
¿Qué decides, hijo mío?'

Sauti continuó,

Así consultado, Astika dijo a su madre: Sí, lo haré.
Y, entonces, él se dirigió hacia el afligido Vasuki y, como si le infundiera vida, le dijo,
'Oh Vasuki, el mejor de las serpientes, en verdad digo, yo te aliviaré de esa maldición.
¡Tranquilízate, oh serpiente! Ya no hay nada que temer.
¡Me esforzaré fervientemente para que el bien prospere!

Nadie ha dicho nunca que mi discurso, ni siquiera en broma, haya resultado falso.
Por lo tanto, en ocasiones serias como esta, no necesito decir nada más.

Oh tío, yendo hoy allí voy a gratificar, con palabras mezcladas con bendiciones, al monarca Janamejaya instalado en el sacrificio, para que, Oh excelente, el sacrificio sea detenido.

Oh altruista, oh rey de las serpientes, cree todo lo que digo.
Créeme, mi resolución nunca puede ser incumplida.'


Y Vasuki dijo:
'Oh Astika, mi cabeza da vueltas y mi corazón se rompe.
No puedo discernir los puntos de la tierra, ya que estoy afligido con la maldición de una madre.'


Astika dijo:
'Tú mejor entre las serpientes, no debes afligirte más. Disiparé este temor tuyo por el fuego ardiente.
Este castigo terrible, capaz de arder como el fuego al final del Yuga, Yo he de extinguir.
No alimentes más tu miedo.'

Sauti continuó,

Entonces ese mejor entre Brahmanas, Astika, sofocando el terrible miedo del corazón de Vasuki, y llevándoselo, por así decirlo, con sí mismo, se fue con rapidez, para el alivio del rey de las serpientes, al sacrificio de Janamejaya bendecido con cada mérito.

Y Astika, habiendo llegado allí, contempló el magnífico recinto del sacrificio, con numerosos Sadasyas en él, cuyo esplendor era como el del Sol o Agni.

Pero el ingreso de ese mejor entre Brahmanas fue rechazado por los guardias. Y el poderoso asceta, deseoso de entrar en el recinto del sacrificio, los gratificó. Y el más importante de todos los hombres virtuosos, después de haber entrado en el excelente recinto del sacrificio, comenzó a adorar al rey de infinitos logros, a los Ritwiks, a los Sadasyas, y también al fuego sagrado.

Así termina la quincuagésima cuarta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 55]
Sauti continuó,

Astika dijo,
'Soma y Varuna y Prajapati realizaron sacrificios de antaño en Prayaga. Pero tu sacrificio, Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit, no es inferior a ninguno de ellos.
¡Benditos sean los que son queridos por nosotros!

Sakra realizó cien sacrificios. Pero este sacrificio tuyo, oh supremo de la raza de Bharata, oh hijo de Parikshit, es completamente igual a diez mil sacrificios de Sakra.
¡Benditos sean los que son queridos por nosotros!

Como el sacrificio de YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones., el de Harimedha, o el del rey Rantideva, es este sacrificio tuyo, Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit.
¡Benditos sean los que son queridos por nosotros!

Como el sacrificio de Maya, del rey Sasavindu, o del rey Vaisravana, en el cual él mismo era el sacerdote principal, es este sacrificio tuyo, Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit.
Como el sacrificio de Nriga, de Ajamida, del hijo de DasarathaSri Rama, es este sacrificio tuyo, Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit.
¡Benditos sean los que son queridos por nosotros!

Como el sacrificio del rey Yudhishthira, el hijo de un dios y perteneciente a la raza de Ajamida, conocido (incluso) en los cielos, es este sacrificio tuyo. ¡Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit, que sean bendecidos aquellos queridos por nosotros!

Como el sacrificio de Krishna DwaipayanaVyasa, el hijo de Satyavati, en el cual él mismo era el sacerdote principal, es este sacrificio tuyo, ¡Oh supremo de la raza de Bharata, Oh hijo de Parikshit!
¡Benditos sean los que son queridos por nosotros!

Estos Ritwiks y Sadasyas que están aquí ocupados en hacer tu sacrificio, como el del aniquilador de VritraVrtra
(demonio aniquilado por Indra)
, son de esplendor igual al del sol.
Ya no les queda nada que saber, y los regalos que se les hacen se vuelven inagotables (en mérito).

Estoy convencido de que no hay Ritwik en todos los mundos que sea igual a tu Ritwik, DwaipayanaVyasa. Sus discípulos, volviéndose Ritwiks, competentes para sus deberes, viajan sobre la tierra.

Veo al elevado AgniDios del fuego, llamado también Vibhavasu y Chitrabhanu, teniendo oro por semilla vital y ardiendo con llamas inclinadas hacia la derecha, como lo indica el sendero del humo negro, llevando estas libaciones de mantequilla clarificada a los dioses.

En este mundo de los hombres no hay otro monarca igual a ti en la protección de los súbditos. Estoy siempre muy complacido con tu abstinencia. De hecho, tú eres Varunadios de las aguas, o YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones., el dios de la Justicia.
Como el mismo SakraIndra, rayo en mano, tú eres, en este mundo, el protector de todas las criaturas.
En esta tierra no hay hombre tan grandioso como tú y ningún monarca que sea tu igual en sacrificio.

Tú eres como Khatwanga, Nabhaga y Dilipa. En proeza eres como Yayati y Mandhatri. En esplendor igual al sol, y siendo de de votos excelentes, ¡eres oh monarca, como BhishmaDevabrata (hijo de Santanu y Ganga)!
Como Valmiki, tú eres de energía oculta. Como Vasishtha, tú has controlado tu ira. Como Indra es tu señorío. Tu esplendor también brilla como el de Narayana. Como YamaDios de la muerte que juzga las buenas y malas acciones., estás familiarizado con la administración de justicia. Tú eres como KrishnaVasudeva adornado con cada virtud. Tú eres el hogar de la buena fortuna que pertenece a los VasusLos 8 asistentes de Vishnu. Tú eres también el refugio de los sacrificios.

En fuerza eres igual a DamvodbhavaDambodbhava. Como RamaParasurama, el hijo de Jamadagni, estás familiarizado con las escrituras y las armas. En energía tú eres igual a Aurva y Trita. Tú inspiras terror por tu apariencia como Bhagiratha.'

Sauti dijo,

Astika, habiéndolos adorado así, gratificó a todos, esto es, al rey, a los Sadasyas, a los Ritwiks y al fuego del sacrificio.

Y el rey Janamejaya, contemplando los augurios manifestados por todas partes, se dirigió a ellos de la siguiente manera.

Así termina la quincuagésima quinta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 56]

Janamejaya dijo:
'Aunque éste no es más que un niño, ya habla como un anciano sabio.
Deseo otorgarle una bendición. Por lo tanto, vosotros Brahmanas, dadme el permiso necesario.'


Los Sadasyas dijeron,
'Un Brahmana, aun cuando sea niño, merece el respeto de los reyes. Los eruditos aun más.
Este muchacho merece que cada uno de sus deseos sea cumplido por ti, pero no antes de que TakshakaRey serpiente llegue.'

Sauti continuó,

El rey, inclinado a conceder una bendición al Brahmana, dijo
'Pídeme una bendición.'

Sin embargo, el Hotri, estando bastante disgustado, dijo,
'Takshaka no ha llegado todavía a este sacrificio.'


Janamejaya respondió:
'Ejerced lo mejor que podáis para que este sacrificio mío pueda completarse, y para que también Takshaka llegue pronto aquí. Él es mi enemigo.'


Los Ritwiks respondieron,
'Como las escrituras nos indican, y como el fuego también dice, ¡Oh monarca!, Takshaka está ahora permaneciendo en la morada de Indra, afligido por el miedo.'

Sauti continuó,

El ilustre Suta llamado Lohitaksha también, familiarizado con los Puranas, lo había dicho antes.
Preguntado por el rey en la presente ocasión, le dijo de nuevo al monarca,
'Señor, es así como los Brahmanas han dicho.
Conociendo los Puranas, digo, oh monarca, que Indra le ha concedido esta bendición, diciendo, 'Ocultate morando conmigo, y Agni no te quemará.'

Sauti continuó,

Al escuchar esto, el rey instalado en el sacrificio se sintió muy apenado e instó al Hotri a cumplir con su deber.

Cuando el Hotri, cantando mantras, comenzó a verter mantequilla clarificada en el fuego Indra mismo apareció en escena. El ilustre vino en su carro, engalanado por todos los dioses de pie a su alrededor, seguido por masas de nubes, cantantes celestiales, y los varios elencos de bailarinas celestiales.
Y Takshaka ansioso de miedo, se escondió en la túnica superior de Indra y no era visible.

Entonces, en su cólera, el rey dijo otra vez a sus Brahmanas versados en mantras estas palabras, inclinadas a la destrucción de Takshaka,
Si la serpiente Takshaka está en la morada de Indra, incinérala en el fuego con Indra incluído!'

Sauti continuó,

Urgido así por el rey Janamejaya acerca de Takshaka, el Hotri vertió libaciones, nombrando a esa serpiente que se encontraba allí oculta. Y cuando las libaciones fueron vertidas, al instante, Takshaka, ansioso y afligido, se hizo visible en los cielos junto al mismo PurandaraIndra.

Entonces Purandara, viendo ese sacrificio, se alarmó mucho, y liberándose rápidamente de Takshaka, regresó a su propia morada.

Después de que Indra se hubiese ido, Takshaka, el príncipe de las serpientes, inconsciente por el miedo, fue llevado, debido a los mantras, lo suficientemente cerca de las llamas del fuego sacrificial.'

Los Ritwiks entonces dijeron,
'Oh rey de reyes, tu sacrificio esta realizándose debidamente.
Te corresponde, Oh señor, conceder ahora una bendición a este primero entre Brahmanas.'


Janamejaya entonces dijo:
'Oh Tú, grandioso de atractivas y aniñadas características, deseo concederte una bendición digna.
Por lo tanto, pídeme lo que deseas en tu corazón. Te prometo que lo concederé aunque sea imposible de otorgar.'


Los Ritwiks dijeron,
'¡Oh monarca, observa!, Takshaka estará pronto bajo tu control!
Sus terribles gritos, y un fuerte rugido, comienzan a escucharse.
Con certeza, la serpiente ha sido abandonada por el portador del truenoIndra.
Estando incapacitado por tus mantras, su cuerpo está cayendo del cielo.
Ahora mismo, rodando por los cielos y privado de conciencia, el príncipe de las serpientes viene respirando fuertemente.'

Sauti continuó,

Justo cuando Takshaka, el príncipe de las serpientes, estaba a punto de caer en el fuego del sacrificio, Astika habló de la siguiente manera,
'Oh Janamejaya, si deseas concederme una bendición, permite que este sacrificio tuyo finalice y no dejes que más serpientes caigan en el fuego. '

Oh Brahmanarefiriéndose a Saunaka, el hijo de Parikshit, siendo así solicitado por Astika, se sintió extremadamente apenado y respondió a Astika así:
'Oh ilustre, oro, plata, ganado, y cualquier otras posesión que desees te daré. Pero no pidas que mi sacrificio llegue a su fin.'

Astika respondió:
'¡Oh monarca, no te pido oro, plata o ganado! Sino que tu sacrificio termine para que mis parientes maternos sean liberados.'

Sauti continuó,

El hijo de Parikshit, siendo así dirigido por Astika, repetidamente dijo esto a ese más destacado de los oradores,
'Oh tú, el mejor de los Brahmanas, pídeme cualquier otra bendición. ¡Y bendecido serás!

Pero, oh tú de la raza de BhriguSaunaka, él no pidió ninguna otra bendición.

Entonces todos los Sadasyas conocedores de los Vedas le dijeron al rey en una sola voz:
'¡Que el Brahmana reciba su bendición!'

Así termina la quincuagésima sexta sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 57]
Saunaka dijo,

¡Oh hijo de un Suta, deseo oír los nombres de todas esas serpientes que cayeron en el fuego de este sacrificio de las serpientes!'

Sauti respondió,

Muchos miles y decenas de miles y miles de millones de serpientes cayeron en el fuego.
Oh excelente Brahmana, tan grande es el número que soy incapaz de contarlos todos.

Sin embargo, escucha los nombres de las principales serpientes arrojadas al fuego que puedo mencionar, hasta donde yo recuerdo.

Escucha primero los nombres de aquellas, exclusivamente de la raza de Vasuki, de color azul, rojo y blanco; de forma terrible y enorme cuerpo, y veneno mortal. Indefensas, miserables y afligidas por la maldición de su madre, cayeron en el fuego del sacrificio como libaciones de mantequilla.

Kotisa, Manasa, Purna, Cala, Pala Halmaka, Pichchala, Kaunapa, Cakra, Kalavega, Prakalana, Hiranyavahu, Carana, Kakshaka, Kaladantaka; estas serpientes nacidas de Vasuki, cayeron en el fuego. Y, oh Brahmana, muchas otras serpientes bien nacidas, y de forma terrible y gran fuerza, fueron quemadas en el fuego ardiente.

Ahora mencionaré a los nacidos en la raza de Takshaka. Escucha sus nombres.

Puchchandaka, Mandalaka, Pindasektri, Ravenaka; Uchochikha, Carava, Bhangas, Vilwatejas, Virohana; Sili, Salakara, Muka, Sukumara, Pravepana, Mudgara y Sisuroman, Suroman y Mahahanu. Estas serpientes nacidas de Takshaka cayeron en el fuego.

Y Paravata, Parijata, Pandara, Harina, Krisa, Vihanga, Sarabha, Meda, Pramoda, Sauhatapana; estas, nacidas en la raza de Airavata, cayeron en el fuego.

Escucha ahora, Oh mejor entre Brahmanas, los nombres de las serpientes que puedo recordar, nacidas en la raza de Kauravya:

Eraka, Kundala, Veni, Veniskandha, Kumaraka, Vahuka, Sringavera, Dhurtaka, Pratara and Astaka. Estas, nacidas en la raza de Kauravya, cayeron en el fuego.

Ahora escucha, en orden, los nombres que recuerdo de aquellas serpientes dotadas con la velocidad del viento, y con veneno virulento, nacidas en la raza de Dhritarashtra:

Sankukarna, Pitharaka, Kuthara, Sukhana, y Shechaka; Purnangada, Purnamukha, Prahasa, Sakuni, Dari, Amahatha, Kumathaka, Sushena, Vyaya, Bhairava, Mundavedanga, Pisanga, Udraparaka, Rishabha, Vegavat, Pindaraka; Raktanga, Sarvasaranga, Samriddha, Patha y Vasaka; Varahaka, Viranaka, Suchitra, Chitravegika, Parasara, Tarunaka, Maniskandha y Aruni.

Oh Brahmana, así he recitado los nombres de las principales serpientes ampliamente conocidas por sus logros; no he sido capaz de nombrar a todas, el número es incontable.
No puedo mencionar a los hijos de estas serpientes, ni a los hijos de esos hijos, que fueron quemados habiendo caído en el fuego. ¡Son tantos!

Algunas de tres cabezas, algunas de siete, otras de diez, de veneno como el fuego al final del yuga y de forma terrible, ¡fueron quemadas por miles!

Muchas otras, de cuerpos enormes, de gran velocidad, altas como cumbres de montaña, de la longitud de un yama, de un yojana, y de dos yojanas, capaces de asumir a voluntad cualquier forma y de dominar a voluntad cualquier grado de fuerza, de veneno como fuego ardiente, afligidas por la maldición de una madre, fueron quemadas en ese gran sacrificio.

Así termina la quincuagésima séptima sección en el Astika Parva del Adi Parva.
[Sección 58]
Sauti dijo,

Escucha ahora otro incidente muy maravilloso en relación con Astika.

Cuando el rey Janamejaya estaba a punto de gratificar a Astika concediéndole la bendición, la serpiente Takshaka, arrojada de las manos de Indra, permaneció en el aire sin caer.
Entonces el rey Janamejaya sintió curiosidad respecto al por qué, Takshaka, afligido por el miedo, no había caído inmediatamente en el fuego, aunque las libaciones se habían vertido en forma apropiada en el sacrificio ardiente de Agni en su nombre.

Saunaka dijo:

Que Takshaka no cayera en el fuego, oh Suta, ¿fue a causa de que los mantras de esos sabios Brahmanas no resultaron potentes?

Sauti respondió:

Tras haber sido soltada por las manos de Indra, Astika dijo a la inconsciente Takshaka, la mejor de las serpientes, 'Quédate', 'Quédate', 'Quédate' tres veces. Y así, con el corazón afligido, ella logró permanecer en el aire, como alguien que, de alguna manera, quedara suspendido entre el cielo y la tierra.

El rey entonces, al ser repetidamente instado por sus Sadasyas, dijo:
'Hágase como ha dicho Astika. Que el sacrificio termine, que las serpientes estén a salvo, que este Astika también sea gratificado, oh Suta, que tus palabras también sean verdaderas.

Cuando la bendición fue concedida a Astika, los aplausos expresivos de alegría resonaron por el aire. Así terminó el sacrificio del hijo de Parikshit, el rey de la raza Pandava.

El rey Janamejaya de la raza Bharata se sintió complacido, y otorgó dinero por cientos y miles tanto a los Ritwiks como a los Sadasyas, y a todos los que habían ido allí. Y al Suta Lohitaksha -conocedor de las reglas de construcción y fundaciones- que al principio del ritual había dicho que un Brahmana sería la causa de la interrupción del sacrificio de la serpiente, el rey le dio mucha riqueza. El rey, de bondad extraordinaria, también le otorgó varias otras cosas, como comida y ropa, de acuerdo a su deseo, y se alegró mucho.

Luego finalizó su sacrificio según los ritos prescritos, y después de tratarlo con todo respeto, el rey, con alegría, envió a casa al sabio Astika, extremadamente gratificado, porque había alcanzado su objetivo.

El rey le dijo: 'Debes venir de nuevo para convertirte en un Sadasya en mi gran sacrificio del caballo'.
Y diciendo 'sí', Astika, habiendo logrado su gran fin, regresó a su casa con gran alegría, después de gratificar al monarca.

Habiendo regresado junto a su tíoVasuki y a su madreJaratkaru, con alegría y tocándoles los pies, les contó como había sucedido todo.'

Sauti continuó,

Al escuchar todo lo que él había dicho, las serpientes que habían llegado hasta allí se deleitaron mucho, y sus temores se disiparon.
Estaban muy complacidos con Astika y le pidieron que pidiera una bendición, diciendo:
'Oh, sabio, ¿qué bien podremos hacer por ti?
Estamos todos muy agradecidos por haber sido salvados por ti. ¡Oh niño! ¿Qué podemos hacer ti?'


Astika dijo:
'Que los Brahmanas, y otros hombres, que por la mañana o por la tarde, alegremente y con atención, lean el relato sagrado de este mi acto, no tengan miedo de ninguno de ustedes.

Y las serpientes con gozo dijeron:
'Oh sobrino, en la naturaleza de tu bendición, que sea exactamente como tú dices.
¡Lo que tú has pedido nosotros lo haremos alegremente, oh sobrino!
Incluso aquellos que, de día o de noche, recuerden a Astika, ArtimanMantra que elimina el temor. y Sunitha, no deberán temer a las serpientes.

Nuevamente, no tendrá miedo de las serpientes aquél que diga: 'Recuerdo a la famosa Astika nacida de Jaratkaru, esa Astika que salvó a las serpientes del sacrificio de la serpiente. Por tanto, serpientes de gran fortuna, no os corresponde morderme sino iros de aquí, benditas seáis', o 'Vete serpiente de virulento veneno, y recuerda las palabras de Astika después del sacrificio de serpiente de Janamejaya.'

Aquella serpiente que no cese de morder después de oír tal mención de Astika, tendrá su capucha dividida cien veces como el fruto del árbol de SinsaSin otra referencia o definición hasta el momento.. '

Sauti continuó,

El primero de los Brahmanas, así tratado por los principales jefes de las serpientes reunidas, se sintió muy gratificado. Y aquél de alma elevada, entonces, se preparó para marcharse.

Cuando llegó su hora, el mejor de los Brahmanas, habiendo salvado a las serpientes del sacrificio de las serpiente, ascendió al cielo dejando hijos y nietos detrás de él.

Así te he recitado esta historia de Astika exactamente como sucedió.
Ciertamente, la recitación de esta historia disipa todo temor a las serpientes.'

Sauti continuó,

Oh Brahmanas, Oh tú el más importante de la raza de Bhrigu, tal como tu antepasado Pramati la narró alegremente a su curioso hijo Ruru, y tal como yo la he oído, así he recitado, desde el principio, esta bendita historia del sabio Astika.

Oh Brahmana, oh tú, opresor de todos los enemigos, habiendo oído esta santa historia de Astika que aumenta la virtud, y sobre la cual me has preguntado después de escuchar la historia de la DundubhaSerpiente no venenosa, permite que tu ardiente curiosidad quede satisfecha.

Así termina la quincuagésima octava sección en el Astika Parva del Adi Parva.

Om  Om  Om  Om  Om

OmshantiOm:  Aquí termina el llamado Astika Parva, del Adi Parva, del bendito Mahabharata.