OmShantiOm
Inicio Buscar Enseñanzas Estudios Links relacionados Contacto
Kashyapa
Vinata
Aruna
Jatayu (Rey de los buitres)

 

Vínculos de familia

Jatayu (Rey de los buitres)

  

Jatayu, el rey de los buitres, escuchó el angustioso llanto y por su voz la reconoció como la esposa de Sri Rama, la Gloria de la raza de los Raghu, que había sido raptada por el malvado demonio, al igual que una vaca cayendo en las manos de algún bárbaro.
“Sita, hija mía, no temas; yo mataré a este demonio.”
El pájaro emprendió el vuelo con la misma furia que un rayo chocando contra una montaña.
“¿Por qué no te detienes, oh villano? Tu proceder está lleno de osadía, ¿es que acaso no me has reconocido todavía?”
Cuando vio al buitre acercándose a él como la Muerte, el monstruo de diez cabezas se volvió y dijo: “¿Es el monte Mainaka o Garuda, el rey de los pájaros? ¡Este último conoce mi fuerza, y también su Señor, Bhagavan Visnu!”
Cuando el pájaro se acercó, le reconoció y dijo, “No es otro que el anciano Jatayu, que ha venido a arrojar su cuerpo en el santuario de mis manos”.
Ante esto, el buitre, con la excitación de la ira, exclamó: “Escucha, Ravana, mi consejo y regresa sano y salvo a tu hogar, dejando sola a la Hija de Janaka. De otra forma, aún a pesar de tus muchos brazos, esto es lo que va a sucederte. Toda tu casa será consumida como una polilla ante el terrible fuego de la ira de Sri Rama”. Sin embargo, el belicoso Ravana no contestó. El buitre Jatayu se abalanzó contra él y agarrando al demonio por su pelo lo sacó de su carro y lo arrojó contra el suelo. Una vez que colocó a Sita en un lugar seguro, el buitre regresó una vez más donde estaba Ravana y golpeándole con su pico rasgó su cuerpo. Durante casi media hora Ravana permaneció inconsciente. Al recobrarse, el demonio estaba muy enojado y con su espada más terrible cortó las alas de Jatayu. Invocando a Sri Rama y habiendo llevado a cabo increíbles hazañas, el pájaro cayó al suelo. Ravana colocó de nuevo a Sita en su carro y terriblemente alarmado se apresuró a partir.
______________

[...] En esta forma siguieron hablándose entre ellos. Sampati, el hermano mayor de Jatayu, les escuchó desde su cueva en la montaña. Cuando salió de la cueva y vio un ejército de monos, se dijo para sí mismo: "Dios me ha provisto con un banquete, hoy mismo los devoraré a todos. He estado pasando hambre desde hace muchos días, sin haber podido tener una comida completa; y ahora de una vez Dios me ha dado comida en abundancia". Los monos temblaban de miedo al escuchar las palabras del buitre. “Ahora nuestra sentencia ha sido sellada, estamos seguros”, se dijeron los monos para sí. Al ver al buitre todos se alzaron; mientras que Jambavan se sintió profundamente perturbado. Angada reflexionó por un momento y dijo: “No hay nadie tan bendecido como Jatayu, que dio su vida al servicio de Sri Rama y ascendió a la morada de Sri Han, fue extremadamente afortunado”. Cuando el pájaro, Sampati, escuchó estas palabras, que produjeron en él un sentimiento mezcla de alegría y dolor, se acercó a los monos, los cuales se sintieron alarmados ante su presencia. Asegurándoles que estaban a salvo, les preguntó sobre su hermano menor y los monos le contaron toda la historia. Cuando Sampati escuchó acerca de las caricias que el Señor con sus” propias manos había otorgado a su hermano, glorificó al Señor de los Raghus en todas las formas posibles.
“Llevadme a la orilla del mar, para que pueda hacer un ofrecimiento de agua con semillas de sésamo a mi hermano perdido. Tan sólo puedo ayudaros con mis instrucciones, pero si las seguís podréis recuperar a aquella que buscáis.”
Habiendo llevado a cabo las ceremonias de después de la muerte en respeto a su hermano perdido, Jatayu, a la orilla del mar, Sampati narró su propia historia, “Escuchad, oh jefes monos: en nuestra primera juventud, Jatayu y yo volamos en el cielo y alcanzamos la orbe del Sol. Jatayu no pudo soportar el calor del Sol y se dio la vuelta; pero yo en mi orgullo avancé cerca del Sol. Mis alas se quemaron con el calor fuera de lo normal y caí al suelo con un grito de terror. Un sabio, de nombre Chandrama, que vivía allí, se compadeció de mí al verme. Me enseñó sabiduría espiritual y me libró de mi identificación con el cuerpo. En la era de Treta, el Supremo Espíritu tomará la forma de un ser humano y el rey demonio, Ravana, raptará a Su Esposa. El Señor enviará espías a buscarla y tú serás absuelto de todos tus pecados por encontrarte con ellos, Tus alas brotarán de nuevo; no te preocupes más por ello. Tan sólo tendrás que mostrarles dónde encontrar a Sita. La predicción del sabio se ha realizado hoy; por ello, seguid mis instrucciones y llevad a cabo los intereses del Señor. En la cima de la colina de Trikuta se alza la ciudad de Lanka; Ravana, temerario por naturaleza, vive allí. En esta ciudad, en el jardín de Asoka, está apresada Sita, sumergida en un profundo dolor.
“La vista de un buitre es ilimitada, esa es la razón de que yo pueda verla y vosotros no. Ya soy viejo, si no, os hubiera ayudado.
“Aquel que puede atravesar el océano de una extensión de ochocientas millas y es una fuente de inteligencia será capaz de llevar a cabo los intereses del Señor. Miradme y animaros. Observad cuán rejuvenecido está mi cuerpo, con un nuevo par de alas, por la gracia de Sri Rama. Incluso los pecadores que invoquen el Nombre de Sri Rama serán capaces de cruzar el infinito océano de la existencia mundana, Por ello, vosotros que sois Sus espías nunca deberíais desanimaros sino por el contrario, permanecer actuando con la imagen de Sri Rama brillando en vuestro corazón.” Así hablando, ¡oh Garuda!, continuó Kakabhusundi, el buitre partió, dejándoles completamente sorprendidos. [...]

  Observaciones y comentarios:

El Srimad Bhagavata y otras escrituras dicen que el sabio Kasyapa, el progenitor de los dioses y demonios así como de las diversas especies sub-humanas, tuvo dos hijos de Vinata (la madre de la creación alada), por nombre Aruna y Garuda. De ellos, Aruna sirvió como cochero del dios del sol, mientras que Garuda fue elegido por Bhagavan Visnu como Su propio monte. Aruna es el padre de Sampati y Jatayu, perteneciendo así al primer período de la historia del mundo.