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Varuna (dios de los océnos y mares)

 

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Varuna (dios de los océnos y mares)

  

[...] Entonces el Señor omnisciente, que mora en todos los corazones y se manifiesta en todas las, formas, aunque desprovisto y despreocupado de todo y que había tomado forma humana por un motivo determinado además de para exterminar a la raza de los demonios, habló siguiendo estrictamente las normas del decoro: “Escucha, oh señor de los monos y valiente soberano de Lanka,
¿cómo vamos a cruzar el profundo océano lleno de lagartos, serpientes y peces, totalmente insondable y tan difícil de atravesar?”

“Escucha, Señor de los Raghus —contestó Vibhisana, rey de Lanka—, aunque tu flecha misma puede secar innumerables océanos, es conveniente que te acerques al océano y le pidas a la
divinidad que gobierna sobre él, que te haga paso.
“Mi Señor, la divinidad del océano es un antepasado tuyo; por tanto pensará en ello y te sugerirá algún medio de cruzar el océano. Así todos los osos y monos podrán cruzar el océano sin ningún esfuerzo.”
“Amigo, tu sugerencia es excelente; probémosla y veamos si la Providencia nos ayuda.”
Sin embargo este consejo no agradó a Laksmana que se sintió muy apenado al oír a Sri Rama. “No se puede poner ninguna confianza en los caprichos de la fortuna. Llena tu mente de ira y seca el océano. El destino es una muleta sólo para la mente de los cobardes; sólo los indolentes tienen fe en el destino.”
Al oír esto el Héroe de los Raghus rió y dijo: “Así lo haremos; te ruego que te tranquilices”.
Calmando a su hermano Laksmana, el Señor de los Raghus se fue a la orilla del mar. Primero inclinó la cabeza y saludó al océano y luego, extendiendo hierba Kusa en la playa, se sentó allí. [...]
_____________________

[...] Aunque habían transcurrido tres días, el océano no respondía a la súplica del Señor. Entonces Sri Rama, indignado, dijo: “No puede haber amistad si antes no se inspira temor”.
“Laksmana, trae Mi arco y flechas; secaré el océano con un dardo que irá lanzado con la flecha del dios del fuego. La súplica a un idiota, la amistad con un canalla, inculcar liberalidad a un mísero, hablar palabras de sabiduría a alguien mundano, glorificar el desapego ante un hombre excesivamente avaro, hablar sobre control de la mente a alguien irascible y cantar las hazañas de Sri Han ante una persona libidinosa, todo eso es tan vano como plantar semillas en una tierra estéril.”
Tras decir esto, el Señor enderezó Su arco, y esta postura suya deleitó el corazón de Laksmana. Cuando el Señor colocó la terrible flecha en el arco, un fuego ardiente surgió en el corazón del océano; los lagartos, serpientes y peces se asustaron. Cuando la divinidad del océano vio que las criaturas se quemaban, dejó su orgullo, y tomando forma de bramán, se acercó con una bandeja de oro llena de toda clase de joyas.
Aunque alguien se esfuerce infinitamente por regar una plantación, no dará frutas si antes no se tala. Del mismo modo, la persona ruin no responde a la llamada hasta que se le reprende.
El dios del océano agarró los pies del Señor y dijo: “Perdona, mi Señor, todas mis faltas. El éter, el aire, el fuego, el agua y la tierra, todas las cosas, mi Señor, son’ tardas en responder por naturaleza. La Maya las creó para la creación siguiendo Tu impulso; así lo declararon todas las escrituras. Sólo se alcanza felicidad en la vida permaneciendo en el lugar donde el Señor nos coloca. Mi Señor, has hecho bien en darme una lección, pero has fijado ciertos límites para cada uno. Un tambor, un ser rústico, un Sudra y una bestia, todos éstos merecen ser apaleados. Por la gloria del Señor yo me secaré y el ejército podrá cruzar, pero yo no tendré ningún mérito en esto. Sin embargo tu mandato es inviolable: así lo declaran los Vedas. Haré al instante lo que Te agrade”,
Al oír sus palabras tan sumisas el Todomisericordioso sonrió y dijo: “Dime, querido padre, alguna manera en que el ejército de monos pueda cruzar las aguas”.
“Mi Señor, los dos monos hermanos, Nila y Nala, obtuvieron un don de un sabio cuando eran niños. Si ellos las tocan, hasta enormes montañas flotarán sobre el océano por Tu gloria. Yo admiro Tu grandeza y también te ayudaré en todo lo que pueda. Así pues, Señor, construyamos un puente en este océano para que esta gloriosa hazaña tuya sea cantada en las tres esferas de la creación. Con esta flecha, Señor, extermina esa raza de criminales que viven en la costa norte.” Al oír esto, Sri Rama, que poseía tan tierno corazón como valentía en la lucha, inmediatamente alivió al océano de su sufrimiento. El dios del océano se regocijó y se vio bendecido de poder ser testigo del extra ordinario poder y valor de Sri Rama. Relató al Señor todos los actos de aquellos seres malvados, y luego, postrándose a Sus pies, se despidió. [...]

  Observaciones y comentarios:

Las diez regiones junto con sus regentes son denominados a continuación:

Región Regente

Este. . . . . . . . . . . . . . Indra (el señor del paraíso)
Sudeste. . . . . . . . . . . .Agni (el dios del fuego)
Sur. . . . . . . . . . . . . . . Yama (el dios que recompensa nuestras acciones después de la muerte)
Suroeste. . . . . . . . . . . Nirrti (el señor de Raksasas en la forma benevolente)
Oeste. . . . . . . . . . . . . .Varuna (el dios que gobierna sobre las aguas)
Noroeste. . . . . . . . . . . Vayu (el dios del viento)
Norte. . . . . . . . . . . .. . . Kubera (el dios de las riquezas
Noreste. . . . . . . . . . . . .Isana (el Señor Siva)
La Región Superior . . . . Brama (el Creador)
La Región Inferior. . . . . . Ananta (el dios serpiente).